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Jesús Salva (… ¿de qué salva y de quién?)

Jesús es la figura más importante en toda la historia de la humanidad. Él es Dios en carne, (Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9), fue levantado físicamente de la muerte, Señor (Lucas 24:34; Juan 2:19-21) y Salvador (Hechos 5:30-32); Él vino a morir por los pecadores (Romanos 5:8) para liberar a las personas de la justa ira de Dios sobre nosotros.

¿Es Usted un pecador?

Le pregunto: ¿Es Usted un pecador? ¿Alguna vez ha mentido, robado, codiciado, tenido lujuria o ha estado malgeniado con alguien injustamente? Si es así, entonces Usted ha roto la Ley de Dios.

Dios ha dicho: “No robarás; No mentirás; No tendrás otros dioses delante de Mí; No asesinarás, etc.…” (Éxodo 20). Él ha dado el estándar de justicia y si Usted ha roto cualquiera de los mandamientos de Dios entonces ha quedado corto con ese estándar y se encuentra inevitablemente bajo el juicio de Dios. Cuando muera, lo enfrentará a Él y en el Día del Juicio Él castigará a todos los pecadores.

Si a Usted no le gusta esta enseñanza, entonces, tire su Biblia y aléjese de Dios ya que éste es el mensaje de la Palabra de Dios: que Jesús vino a morir por los pecadores y salvarlos de la ira que vendrá.

Usted a quien necesita es a Jesús. A Él solamente. Usted no necesita sus obras (Romanos 3:10-12; Isaías 64:6), ni su sinceridad ni tampoco su bondad. En estos momentos lo único que Usted tiene para ofrecerle a Dios es su pecado. Es sólo por el amor y la gracia de Dios encontradas en Jesús y Su sacrificio que Usted puede ser librado de la justa ira de Dios sobre todos aquellos que han roto Su ley. Jesús lo salva a Usted de Dios.

La ira de Dios en el Día del Juicio es sobre los pecadores

En el Día del Juicio, Dios juzgará a todas las personas por los pecados que ellos han cometido contra Él. Él juzgará a todos los que han robado, mentido, codiciado, deshonrado a sus padres, etc. Dios hará esto porque Él es santo y justo y debe por lo tanto castigar al pecador. Dios no podrá ignorar a la persona que ha roto Su justa ley. La ley es una reflexión del carácter de Dios; por lo tanto, romper la ley de Dios es ofenderlo y negar la santidad de Su carácter. Él será reivindicado, Él juzgará.

La Biblia dice que todos han pecado y están alejados de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Esto significa que sus pecados han causado una separación entre Usted y Dios (Isaías 59:2) y el resultado es muerte (Romanos 6:23) e ira (Efesios 2:3). El único camino para ser salvo de la ira de Dios es ser salvado por la fe en Cristo (Efesios 2:8-9; Romanos 5:1). Usted debe creer en lo que Jesús hizo en la cruz para perdonarlo de sus pecados. No crea en nada más: ni aún en su propia sinceridad u obras. Es solo Jesús y sólo Él que puede alejarlo del justo juicio de Dios sobre el pecador.

El Evangelio

El evangelio consiste en que Jesús murió por los pecadores en la cruz, fue sepultado y levantado de la muerte (1ª Corintios 15:1-4). Su muerte fue un sacrificio que aleja la ira de Dios (1ª Juan 2:2). Esta es la única manera de ser salvo.

Jesús es el único que murió por los pecados del mundo (1ª Juan 2:2). Él es el único camino hacia Dios el Padre (Juan 14;6). Él sólo revela a Dios (Mateo 11:27). Él tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18). Es sólo a través de Él que Usted puede ser salvo de la ira de Dios (Efesios 2:3). Él puede perdonarlo de su pecado (Lucas 5:20; Mateo 9:2). Él puede remover la culpa que está sobre su alma. Jesús puede liberarlo de la esclavitud del pecado que enceguece sus ojos, debilita su alma y le trae desesperación. Él puede hacerlo porque Él llevó el pecado en la cruz (1ª Pedro 2:24) y aquellos que creen en Él serán salvos.

Si Usted no es un Cristiano y quiere ser librado del justo juicio de Dios sobre Usted debido a que ha pecado contra Él, entonces venga al Único que murió por los pecados del mundo; venga a Aquel que murió por los pecadores (Mateo 11:28). Vuélvase de sus pecados. Crea, confíe en Jesús, recíbalo ya que es Dios en carne, el cual murió y se levantó de la muerte (1ª Corintios 15:1-4) como su Señor y Salvador. Pídale a Jesús que le perdone sus pecados y reciba a Cristo (Juan 1:12). Sólo Él puede lavarlo de sus pecados y sólo Jesús puede librarlo del justo juicio de un Dios santo e infinito. Órele a Jesús. Búsquelo a Él. Pídale que lo salve y Él lo hará.

Aquí hay un ejemplo de oración que puede ofrecer a Jesús. Esta no tiene que ser exacta, pero le dará a Usted alguna idea.

Jesús, sé que he pecado contra ti. Sé que no soy perfecto y que no puedo complacerte a través de mis propios esfuerzos. Sé que merezco ser juzgado de acuerdo a mis pecados; y sé que no tengo nada que ofrecerte.

Te pido Jesús que perdones mis pecados. Por favor límpiame y hazme justo delante de ti. Creo en ti y en lo que has hecho en la cruz. No confío en mí sino sólo en ti. Te recibo como Señor de mi vida y como salvador de mi alma. Señor Jesús, sálvame y confiaré solamente en ti.

Me gustaría anotar que el Jesús del Mormonismo (el hermano del diablo), el Jesús de los Testigos de Jehová (un ángel convertido en hombre), el Jesús de la Nueva Era (un hombre a tono con la conciencia divina), etc., no pueden salvarlo a Usted de sus pecados. La fe es solo tan buena en el lugar en que Usted la ponga. Sólo el Jesús de la Biblia puede hacer eso. Jesús es Dios en carne, el creador; Dios es una trinidad y Jesús es la segunda persona de la trinidad.

Si Usted ha orado y le ha pedido a Jesús que lo libre de sus pecados y lo salve de la ira de Dios, por favor, entonces envíenos un correo electrónico y déjenoslo saber.