Jesús no puede ser el Hijo de Dios

Por, Matt Slick

Para algunos musulmanes, el término “Hijo de Dios”, les trae imágenes de una clase de ser divino que tiene relaciones sexuales con una esposa diosa o una criatura humana, y que en cualquier caso, tuvieron un hijo. Pero cuando los cristianos usan el término “Hijo de Dios” con referencia a Jesús, los musulmanes asumen de forma inmediata que los cristianos están cometiendo una blasfemia, afirmando ellos que Dios ha participado en algún tipo de relación sexual.

  • “Dicen: «El Compasivo ha adoptado un hijo». 89. Habéis cometido algo horrible, 90. que hace casi que los cielos se hiendan, que la tierra se abra, que las montañas caigan demolidas, 91. por haber atribuido un hijo al Compasivo, 92. siendo así que no le está bien al Compasivo adoptar un hijo” (El Corán 19:88-92).

Naturalmente, que este es un escenario ridículo y es una suposición falsa. En ninguna parte de la Biblia se dice que Dios haya tenido relaciones físicas sexuales con alguien para literalmente, tener un hijo; y el cristianismo, tampoco lo ha enseñado. Tal pensamiento es una herejía. Sin embargo, la Biblia en numerosos lugares llama a Jesús el “Hijo de Dios”; pero esto no significa que Jesús sea el hijo de Dios por medio de un acto físico sexual.

Los musulmanes necesitan preguntarse qué significa el término en su contexto histórico y cultural. En vez de imponerle al término bíblico un significado ajeno a este, los musulmanes deberían aprender lo que la Biblia quiere dar a entender con este término y pensar del mismo en el contexto, tal y como es revelado en las Escrituras cada vez que el mismo sea usado. No hacerlo, sería lo mismo que si tomáramos un término del Corán, lo sacáramos de su contexto y le aplicáramos un significado diferente al que es, para terminar diciendo que lo que El Corán está enseñando es falso. El término “Hijo de Dios” se usa de formas diferentes en la Biblia. Pero este, nunca significa que Dios tuvo relaciones físicas sexuales con una mujer para tener un hijo.

El uso del término “hijo de Dios” en el Antiguo Testamento

Este término es usado de dos maneras diferentes. Y en ninguna, denota una relación física sexual de Dios. Más bien, las diferencias tratan con aquellos que se encuentran bajo obediencia divina al llamado de Dios:

  • Es usado para Israel como una nación en el libro de Éxodo.
    • Oseas 11:1: “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo”.
  • Usado con referencia a los ángeles:
    • Job 1:6: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás”.
    • Job 38:7: “Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?”

Las anteriores citas, son referencias a los ángeles como seres creados y no una forma que implique una relación física sexual de Dios con otro ser, sea diosa o una mujer terrenal.

El uso del término “hijo de Dios” en el Antiguo Testamento

La Versión Reina Valera 60 tiene 45 entradas que usan el término “Hijo de Dios”, y siempre es, con referencia a Jesús. Este es un título del eterno y celestial Hijo, el cual, es igual al Padre (Mateo 11:27) y la exacta representación del mismo Padre (Hebreos 1:1-3); el Hijo posee toda la autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18). Además, el Hijo tuvo la misma gloria con el Padre antes de que el mundo fuera hecho (Juan 17:5).

A los musulmanes se les enseña desde El Corán y por lo tanto, no pueden aceptar el hecho de que Jesús es divino. Para el musulmán, esto es “shirk”, blasfemia de la peor clase. Pero creerlo no lo hace una blasfemia. Para los cristianos, y de acuerdo a la Biblia, Jesús es el único que nos salva de nuestros pecados. No podemos obtener nuestro camino al cielo llevando a cabo muchas buenas obras para complacer a Dios, o aun, pensar en ser “suficientemente sincero” en arrepentimiento, para que de alguna manera se obtenga perdón de Dios. Más bien, el cristianismo es colocar la fe en el más grande acto amor de Dios, y en Su sacrificio para la creación. Jesús, el Hijo de Dios es el divino que cumplió las profecías, caminó sobre las aguas, sanó a los enfermos y resucitó de entre los muertos. Sólo el Hijo de Dios puede hacer esas cosas.

 

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