Justificación y Santificación: ¿Cuál es la Diferencia?

Entender la diferencia entre justificación y santificación puede ser tan importante como entender la diferencia entre salvación y condenación. La división correcta entre ambas es de crucial importancia. Cuando Usted entiende lo que ambas significan puede dibujar una línea en la arena y decir: “Esto es lo que salva. Esto no es lo que salva.”

La justificación es la obra de Dios donde la justicia de Jesús es contada al pecador, para que así, el pecador sea declarado justo por Dios bajo la Ley (Ro 4:3; 5:1,9; Gá 2:16; 3:11). La justicia no es ganada ni obtenida por los esfuerzos de aquel a quien salva. La justificación es un acontecimiento instantáneo con el resultado de la vida eterna. Está basado sólo y completamente en el sacrificio de Jesús en la cruz (1 P 2:24), y esta justicia es recibida sólo por la fe (Ef 2:8-9). Las obras no son necesarias para ser justificados. Por lo tanto, es una dádiva (Ro 6:23), siendo justificados por fe (Ro 5:1).

De otro lado, la santificación, involucra el trabajo de la persona. Pero aún así, Dios todavía está trabajando en el creyente para producir en él un carácter piadoso y vida en la persona que ya ha sido justificada (Fil 2:13). La santificación no es instantánea y no es un trabajo sólo de Dios. La persona justificada se encuentra activamente involucrada al someter su voluntad a Dios, resistir el pecado, buscando santidad y trabajando para ser más piadoso (Gá 5:22-23). En forma significativa, la santificación no tiene ninguna influencia en la justificación; esto es, aún si no vivimos una vida perfecta, todavía somos justificados.

La justificación es una declaración legal que es instantánea; la santificación es un proceso; de donde la justificación viene de nuestro exterior, de Dios y la santificación viene de Dios desde dentro de nosotros por el trabajo del Espíritu Santo de acuerdo con la Biblia. En otras palabras, contribuimos a la santificación a través de nuestros esfuerzos, en contraste, no contribuimos a nuestra justificación a través de nuestros esfuerzos.

¿Significa esto que aquellos justificados por la gracia pueden pecar tanto como ellos quieran?

  • Romanos 6:1-2: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ”
  • 1ª Tesalonicenses 4:7: “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.”

Las Escrituras nos enseñan que estamos llamados para vivir vidas santas y evitar el pecado (Col 1:5-11). Sólo porque somos salvos y justificados eternamente delante de Dios (Jn 10:28), no es excusa para continuar en el pecado del cual hemos sido salvados. Todos pecamos, claro está, (1 Jn 1:8); pero la guerra entre el salvado y su pecado es permanente (Ro 7:14-20) y no dejará de ser así, hasta el regreso de Jesús cuando seamos liberados de este cuerpo de muerte (Ro 7:24). Si continuamente buscamos el pecado y usamos la gracia de Dios como excusa, más tarde, pisotearemos bajo nuestros pies la sangre de Cristo (He 10:29) y se revelará el verdadero pecado y naturaleza no salvada de la persona (1 Jn 2:4; 2:19). (Ver otros versículos: Hebreos 12:14; 1ª Pedro 1:14-16; y 1ª Pedro 2:21-22.)

¿Qué hacen los cultos con la justificación y santificación?

Los cultos constantemente cambian los significados de ambos términos y no aplican correctamente las verdades enseñadas en la Palabra de Dios. El resultado de esto, es una teología que quiere ganar la salvación con base en las obras pero que lleva solamente a la condenación. Esto se debe a que por las obras de la Ley ninguna carne será justificada (Gá 2:16). El hombre no puede de algún manera contribuir a su salvación (Gá 5:1-8) ya que es un pecador; y aún sus mejores deseos están manchados y muy sucios delante de Dios (Is 64:6). Por lo tanto, para que una persona sea recta delante de Dios sólo puede serlo por la obra preparada por Dios mismo (Gá 2:20).

Principalmente, en las teologías de los cultos una persona no es justificada (o sea, declarada justa delante de los ojos de Dios) sino solo hasta el día final del juicio cuando sus obras sean pesadas y una recompensa sea dada o sea su lugar valioso delante de Dios. Así, una persona con esta errada teología no puede declarar 1ª Juan 5:13 como de ellos ya que dice: “Estas cosas las he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios; para que sepan que tienen la vida eterna, y para que crean en el nombre del Hijo de Dios.”

Estas cosas” en el contexto se refieren al amor de Dios, el ser obedientes a Él, creer en Cristo y en la vida eterna ofrecida por Jesús. Por lo tanto 1ª Juan 5:13 puede ser considerada como una prueba. Si Usted ha creído, todavía cree y hace las cosas correctas, entonces sabrá si Usted tiene vida eterna. ¿Puede un cultista saber que tiene vida eterna?  No, no puede; pero un Cristiano sí puede.

Las personas en los cultos no entienden la diferencia entre la justificación y la santificación; por lo tanto, ellos deben depender de un esfuerzo cooperativo con Dios para que sus pecados sean perdonados lo cual es, esencialmente una combinación de obras inmundas del hombre (Is 64:6) con la obra sagrada de Dios. Estas no se pueden mezclar. Por lo tanto, la salvación es por gracia a través solo de la fe. Creer algo diferente a esto o el querer adicionarle algo es no entender la salvación.

 

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