La Biblia no es la Palabra de Dios; ésta contiene la Palabra de Dios

Una de las objeciones levantadas por los críticos con relación a la inspiración de la Biblia es que ésta no es la Palabra de Dios sino que contiene la Palabra de Dios. ¿Es esto correcto? No. Primero que todo, esto no encaja con lo que la Biblia dice acerca de sí misma. La colección de 66 libros que la Iglesia Cristiana reconoce como inspirados, habla de las muchas palabras de Dios en muchos lugares de la Biblia.

  1. “Así dice el Señor” ocurre más de 400 veces. En la Versión Reina-Valera 1960, se lee: “Jehová ha dicho así” o “…así dijo Jehová.”
  2. “Dijo Dios” ocurre 42 veces en el Antiguo Testamento y cuatro veces en el Nuevo Testamento.
  3. “Habló Dios” ocurre 9 veces en el Antiguo Testamento y 3 veces en el Nuevo Testamento.
  4. “El Espíritu del Señor habló” a través de personas en 2 S 23:2; 1 R 22:24; 2 Cr 20:24.

De las Escrituras, Jesús mencionó la Ley, los Profetas y los Salmos (Todo el Antiguo Testamento) y dijo que las mismas no pueden ser quebrantadas y que no pasarían jamás.

Claro está que aquellos que dicen que la Biblia en sus documentos originales tuvo errores; podrían decir que esos son sólo ejemplos de versículos que “contienen” la Palabra de Dios, pero no significa que la Biblia es la Palabra de Dios. El problema con esa respuesta aparece cuando miramos lo que Jesús dijo:

Lucas 24:44-45: “Y les dijo: ‘Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.’ 45Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;”

Note que Jesús habla acerca de lo que está escrito con relación a Él en el Antiguo Testamento; en el siguiente versículo el apóstol Juan escribe que Jesús les abrió la mente de ellos para entender las Escrituras. ¿Cuáles Escrituras? La Ley (Moisés), los Profetas y los Salmos. Esta era una designación común para el Antiguo Testamento. Jesús dice que la forma escrita del Antiguo Testamento es Escritura la cual llamaba “la Palabra de Dios” y acerca de la cual discute con los líderes religiosos los cuales violaban estas Escrituras.

  • Mt 15:6: “ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.”
  • Mr 7:13: “invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.”
  • Jn 10:35: “Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),”

Jesús nunca dijo que las Escrituras contienen la Palabra de Dios. Él dijo que estas eran la Palabra de Dios. Por lo tanto, podemos ver que la Palabra de Dios es la forma escrita de la Escritura. De hecho, Pablo nos dice que no pensemos más allá de lo que está escrito y de lo que contiene la Palabra de Dios.

1 Co 4:6: “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa, os envanezcáis unos contra otros.”

Es la forma escrita, la Escritura, la que se proclama como la Palabra de Dios, la cual no puede quebrantarse y es el estándar de lo que no podemos exceder. Esto puede ser solamente verdadero, si la forma escrita es la Palabra de Dios, no sólo algo que subjetivamente contiene la Palabra de Dios.

¿Qué significa la Palabra de Dios?

La Biblia está llena de citas que hablan acerca de Dios. Sin embargo, contiene palabras no inspiradas por Dios de personajes tales como Judas, Herodes, etc. Por ejemplo, Satanás, mintió cuando le habló a Eva en el Huerto del Edén. Esto significa que la Biblia también contiene un registro de una mentira. ¿Pero cómo tal clase de mentira puede estar incluida en la Palabra de Dios y ser todavía esta Palabra sin error, ya que la mentira es en sí misma, un error?

La respuesta es que la Biblia registra de manera inequívoca la mentira. En la proclamación de su verdad y en la revelación de la voluntad de Dios esta mentira registrada no le agrega errores a la Biblia. En los lugares donde la Palabra registra por parte de varios individuos las mentiras, los fracasos, la deshonestidad, etc. lo hace perfectamente y sin error. De igual manera, cuando la Palabra registra eventos históricos, genealogías, etc., lo hace usando los idiomas y las normas culturas de la época y sin error.

Jesús reconoció esto cuando dijo que la Palabra de Dios, la Escritura, no puede ser quebrantada. Esto significa que ésta, no puede fallar. ¿Por qué? Debido a que la Escritura como forma escrita de la Palabra de Dios es inspirada y por lo tanto, debe ser cumplida. Recuerde que Jesús llamó Escritura a la Ley, los Profetas y los Salmos (lo que formaba parte del Antiguo Testamento) y dijo que las Escrituras no podían ser quebrantadas ni tampoco violadas. Obviamente, Él se estaba refiriendo a la forma escrita del Antiguo Testamento:

  • Lc 24:44-45: “Y les dijo: ‘Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.’ 45Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;”
  • Jn 10:35: “Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),”

Si la mención de una ciudad es incorrecta, ¿no es eso una falla de la Escritura? Si una fecha está equivocada, ¿no es eso una falla de la Escritura? De igual manera, ¿no sería un error una falla en la Escritura? ¡Claro que sí! Pero Jesús dijo que las Escrituras no pueden ser quebrantas; no pueden fallar. ¿Está Jesús equivocado?

¿Es también Escritura, el Nuevo Testamento?

No se tendría que decir que el Nuevo Testamento también es Escritura, sin embargo, la iglesia temprana reconoció los documentos del Nuevo Testamento como auténticos e inspirados y los incluyeron en el Canon de la Escrituras con los del Antiguo Testamento. Pablo reconoció la autoridad que la Palabra tiene en la iglesia. Tome por ejemplo lo que dijo a los Colosenses:

Col 4:16: “Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.”1

De igual manera, Pedro hizo un interesante comentario acerca de los escritos de Pablo cuando dice:

“casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” (2 P 3:16).

Pedro llamó a los escritos de Pablo Escrituras. A su vez, Pablo llamó a las Escrituras “aliento de Dios”, y Jesús dijo que las Escrituras no pueden fallar.

La Escritura es Aliento de Dios

2 Tim 3:16-17: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, 17a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” La palabra “inspirada” es, literalmente “aliento de Dios”. Esta es una frase interesante ya que implica que las Escrituras provienen de la misma boca de Dios.

De igual manera, Pedro en 2 P 1:21 dice: “porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” Pedro está declarando que la profecía no es el producto de la voluntad divina; más bien, la profecía ocurre a través de aquellos que son movidos por el Espíritu Santo.

Dios habló a través de la boca de los profetas. Vemos en Hch 3:18: “Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer.” Lucas, el escritor de Hechos, claramente entendió que las Escrituras del Antiguo Testamento son dadas por Dios a través de los profetas. De hecho, encontramos otras referencias al Antiguo Testamento con relación a Dios, hablando a través de los profetas.

  • Palabras habladas a través del profeta Jeremías están registradas en Mt 2:17, 27:9.
  • Palabras habladas a través del profeta Isaías están registradas en Mt 1:22; 8:17; Jn 12:37.
  • Palabras habladas a través de los profetas Moisés y Oseas registradas en Mt 2:15.
  • Palabras habladas a través del profeta David registradas en Mt 13:34.
  • Palabras habladas a través del profeta Zacarías registradas en Mt 21:4.
  • Palabras habladas a través de los profetas, registradas en forma general en Mt 26:56.

Debido a que los profetas hablan por Dios, escriben la Escritura y hacen profecías, las Escrituras deben ser cumplidas. Son las Escrituras escritas las que son referenciadas aquí. Estas referencias no son vagas y ambiguas a algunas partes de la Biblia que pueda “contener” la Palabra de Dios.

El problema de la subjetividad

Si la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero no es la Palabra de Dios, debemos entonces, preguntarnos ¿cuáles partes de la Biblia son Palabra de Dios y cuáles no? El problema al responder esta pregunta es que aquel que busca esto, se coloca inadvertidamente como juez de lo que es y lo que no es inspirado y sin error. Pero, ¿bajo que estándar hace esa persona esa clase de juicio?

¿Qué hay acerca de las numerosas contradicciones en la Biblia?

Es cierto que hay dificultades en la Palabra de Dios. Pero estas se deben a errores cometidos por los copistas a través de los siglos. En la medida en que se descubre más y más evidencia histórica, arqueológica y a nivel de manuscritos, existen menos dificultades. Sin embargo, para un examen de respuestas a las contradicciones de la Biblia, por favor vea La Sección de las Dificultades en la Biblia en el menú de navegación a la izquierda.

Conclusión

Cuando se reclama que la Biblia contiene la Palabra de Dios pero no es la Palabra de Dios, se hace generalmente debido a que los críticos en contra de la inspiración quieren asegurar que los documentos originales en la Biblia contienen errores. El problema es que esto mina la verdad de la Palabra de Dios. ¿Cómo decidimos lo que es y no es inspirado y por lo tanto verdadero, si el mismo aliento de Dios que se mueve a través de un pecador resulta en documentos con errores? ¿Inspira esto credibilidad en la Palabra de Dios? ¿Promueve esto seguridad y descanso al que cree en la Palabra de Dios? Obviamente no.

Esto mina la fe de los Cristianos y es naturalmente, un peligro y una falsa enseñanza.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

  • 1. Las Epístolas de los apóstoles eran leídas públicamente en las asambleas de las diferentes Iglesias. Ignacio [Epístola a los Efesios, 12], Policarpo [Epístola a los Filipenses, 3.11,12], Clemente [Epístola a los Corintios, 1.47]"  (Jamieson, Robert; Fausset, A.R.; y Brown, David. Comentario Crítico y Explicatorio de Toda la Biblia. Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1998.)

 

 

 

 
 
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