La fe bahá’í y la salvación

Por, Jeremy Butler

El punto de vista de la fe bahá’í

Los bahá’ís no creen que la salvación es un regalo de Dios. Para ellos, la salvación es una colaboración que hace el hombre con Dios. Esta colaboración es vista como iniciada por Dios, pero es el hombre quien debe participar en ella. La salvación no es vista como un acontecimiento en el tiempo, sino es vista como un proceso que involucra tanto las acciones de Dios como las del individuo.

El punto de vista bíblico

Lo primero que debemos hacer, es definir la salvación:

  • “Ser salvo del justo juicio de Dios sobre el pecador”.

Debemos también entender que el ser humano no trabaja para obtener la salvación, ni tampoco es trabajar juntamente con Dios para obtenerla. La salvación es un regalo de Dios, y así, lo establece la Escritura:

  • Efesios 2:8-10: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.

Como cristianos, creemos que no somos salvos por nuestras buenas acciones, sino que somos salvos para hacer buenas acciones. Nuestras buenas acciones siempre van seguidas de nuestra salvación.

¿Cómo es alguien salvo? Debemos entender primeramente, que somos pecadores:

  • Romanos 3:23: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.

Que nuestro pecado nos ha separado de Su gloria:

  • Isaías 59:2: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”.

Es similar al pago que obtenemos por nuestro trabajo llevado a cabo para alguien. De igual manera, la paga por nuestro pecado es muerte:

  • Romanos 6:23: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Para poder ser salvos del justo juicio de Dios por nuestros pecados. Debemos colocar nuestra confianza en la muerte y resurrección de Jesús para nuestra salvación:

  • Romanos 10:9-10: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.

También debemos entender que no podemos ser salvos fuera de la fe en Jesucristo:

  • Juan 14:6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.
  • Hechos 4:12: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”.

 

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