La gran cena

Por, Matt Slick

Para esta parábola, el trasfondo lo encontramos en Isaías 25:6-9:

  • “Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados. 7 Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. 8 Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. 9 Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación”.
  • “Un banquete ritual es uno que marca alguna transición personal o interpersonal o transformación, llevado a cabo para darle honor a quienes experimentaban la importancia del cambio social. Como un ritual con característica de hospitalidad, los banquetes indicaban la transformación de un extraño a un huésped o invitado (Génesis 19:3-14; Lucas 5:29) o de un enemigo a pasar a un pacto de compañerismo o de sociedad (Génesis 26:26-31; 2º Samuel 3:20). Los banquetes marcan puntos importantes de transición en la vida de una persona. Por ejemplo, cuando Isaac fue destetado (Génesis 21:8); cuando Jacobo se unió a Lea (Génesis 29:22); Sansón (Jueces 14:10), el Cordero (Apocalipsis 19:9) y en la parábola de Mateo 22:2-10; el cumpleaños de Faraón (Génesis 40:20); en el de Herodes (Marcos 6:21); o el de la gran cena de Dios en Apocalipsis 19:17. En la última cena, Jesús cambió el banquete ceremonial de la Pascua judía a un banquete ritual, que simboliza eficazmente el significado de Su muerte inminente (Marcos 14:12-25, y pasajes paralelos)”.1

El escenario es, que en el Sabbat, Jesús se encontraba en casa de uno de los líderes de los fariseos, y notó como, algunos de los invitados buscaban los primeros asientos, y el por qué no deberían buscarse estos asientos; sugiere más bien, que se debe sentar en el último lugar. Además, enseña que más bien, al banquete se debería llamar “a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos” (Lc 14:13). Posteriormente sigue lo siguiente:

15: "Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios". La frase “coma pan”, es otra forma de decir “participe del banquete”, “coma en el banquete”, “participe en el banquete”, o “comer en el Reino de Dios”.

La frase “el reino de Dios” ocurre unas 66 veces y sólo se encuentra en el Nuevo Testamento.

Con frecuencia, el evangelio de Mateo usa el término “reino de los cielos”, mientras que Marcos y Lucas usas, “reino de Dios”. El “reino de los cielos” es un circunloquio (Nota del Traductor: circunloquio m. Rodeo de palabras para expresar algo que podría haberse dicho de forma más breve: déjate de circunloquios y ve al grano),2 o sea, una forma de referirse a Dios sin usar Su nombre.3

Existen dos aspectos del reino de Dios; uno presente y uno futuro. El aspecto presente trata con la presencia de Cristo, el cual es un rey:

  • Mateo 12:28-29: “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. 29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa”.

La presencia Cristo como rey significa que el evangelio está siendo predicado como resultado del victorioso sacrificio de Cristo en la cruz.

El futuro aspecto del reino de Dios, trata con el regreso de Cristo y “el siglo por venir”, la total redención de los salvos después de la resurrección, la reconstrucción de los cielos y la tierra y todo lo que Dios ha prometido en el futuro.

El que dice, “Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios”, es un judío que él mismo disfrutará de las bendiciones del reino por venir. Jesús toma la oportunidad para enseñar de que aquel que entra en el reino de Dios –la salvación– no es por derecho de nacimiento o por obras, sino sólo por gracia.

16: "Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos". La costumbre, en la época de Jesús, que cuando se ofrecía una cena, invitar a un número determinado de personas. Aquellos que aceptaban la invitación, eran entonces contados. La comida se preparaba de acuerdo al número de los que aceptaban la invitación. Entre más personas irían, más comida se prepararía. Por ejemplo, un pollo sería para 2 a 4 invitados, un pato para 5 a 8, un cordero para 10 a 15 personas, una oveja para 15 a 35, y un becerro para 35 a 75 personas. En otras palabras, la cantidad y tipo de comida, dependía del número de personas que aceptaban la invitación. Una vez que los animales eran sacrificados para ser preparados, debían ser comidos pronto o la comida restante se perdería. De ahí, que decidir no ir en el último minuto sería descortés. En últimas, el invitado estaba obligado a asistir al banquete.

También era descortés, asistir a un banquete si la persona no era invitada; después de todo, la comida se había preparado sin tener en cuenta a esa persona.

17: "Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado". El recordarles a los invitados era notificarles que ya todo estaba preparado.

La palabra griega para “venid”, es, “entrar, arribar, venir”, lo cual era consistente con la costumbre de una doble invitación.

18: "Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses". La cena estaba lista, la mesa preparada y las personas notificadas doblemente; retractarse ahora era un insulto.

En el medio oriente, nadie compra una tierra si primero no la examina cuidadosamente. Aun antes de entablar una discusión de la compra de una hacienda, y que la misma se definiera, se definían  los manantiales, los pozos, los muros de piedra, los árboles, los senderos y aun, las lluvias anticipadas. La excusa es, obviamente, una mentira y el invitado está declarando en términos inciertos que la hacienda es más importante que su relación con el anfitrión. En una comunidad donde las relaciones interpersonales eran muy importantes, esto molestaba, aún más que un delito.

19: "Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses". En el oriente medio, la yunta de bueyes se adquieren de dos formas: Son llevadas a la plaza de mercado y en un campo cercano los bueyes, aran el campo. Cualquiera que desee comprar, dirige personalmente la yunta y examina cuidadosamente a los animales para ver si funcionan en equipo.

Esto es como decirle a su esposa que no estará en la cena de aniversario porque tiene qué examinar personalmente lo que podría aplazar.

La otra forma de compra era averiguar qué día la yunta estaría laborando en el campo. Los compradores potenciales podían ir entonces al campo, observar los animales, examinarlos y probarlos por sí mismos. Sólo después que se ha examinado ampliamente la yunta, se entra entonces a discutir el precio.

Sin importar el tipo de adquisición, la excusa, es también considerada como un insulto.

20: "Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir". En las comunidades tan cerradas del medio oriente, una boda demanda una celebración, la cual incluye abundante comida. La comunidad tendría conocimiento de la boda, y muchas personas habrían sido invitadas. Las comidas tendrían que haber sido preparadas de antemano, por lo tanto, el banquete no habría coincidido el mismo día de la boda.

Y en primer lugar, si el hombre recién casado, simplemente quería estar con su esposa, ¿por qué entonces aceptó la invitación?

Este último ni pidió excusas.

21: "Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos". Se esperaría que el padre de familia estuviera enojado. Había sido insultado tres veces consecutivamente.

Los invitados habían declinado a responder a las buenas noticias de que el banquete estaba listo. ¿Qué debía hacer entonces el anfitrión? No podía tener un banquete si no asistían los invitados. Entonces, fue cuando decidió traer a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. Trajo a los indeseables, aquellos a quienes no se invitaba a este tipo de banquetes; a los cojos que no podían probar yuntas; y a los cojos y ciegos que normalmente no se casaban.

No tenían forma de agradecer al anfitrión, y él lo sabía. Por lo tanto, está siendo amable, aun con los insultos que había recibido por parte de sus invitados iniciales.

  • Mateo 9:36-38: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”.

22: "Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar". Algunos ya son salvos; pero todavía hay espacio para más.
23: "Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa". Note además, que la orden no se lleva a cabo en esta parábola. Es dada, pero no hay registro de su cumplimiento. Esto se debe a que aquellos que son obligados a entrar no han sido todos invitados: la redención está todavía en curso.
24: "Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena".  Aquellos que rechazaron la invitación.

¿Con quiénes se ha identificado la audiencia original en esta parábola?

  • La gran cena: La gran cena mesiánica que marca el comienzo del siglo por venir.
    • Mateo 12:32: “A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”.
      • La blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonada, “ni en este siglo ni en el venidero”.
    • Marcos 10:30: “que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna”.
    • Lucas 18:30: “que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna”.
      • En los anteriores pasajes, recibiremos “más ahora en este tiempo”, “y en el siglo venidero la vida eterna”.
    • Efesios 1:21: “(la operación del poder de la fuerza de Dios) sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero”.
    • Lucas 20:34: “Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento”.
    • 1ª Corintios 1:20: "¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?"
      • El sabio, el escriba, el disputador y la sabiduría son de este siglo.
    • 1ª Corintios 2:6: “Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen”.
      • La sabiduría de los príncipes de este siglo perece.
    • 2ª Corintios 4:4: “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
      • Satanás, como dios de este siglo, cegó el entendimiento de los incrédulos.
    • Gálatas 1:4: “el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre”.
      • Jesús nos libró “del presente siglo malo”.
    • Marcos 10:30: "que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna".
    • Lucas 18:30: "que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna".
    • 1ª Timoteo 6:19: “atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna”.
      • En el siglo por venir se echará “mano de la vida eterna”.
    • Lucas 20:35: “mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento”.
      • Los que alcanzarán el siglo venidero no se casarán ni se darán en casamiento.
  • Los invitados originales: Los líderes de Israel que son, justamente, los primeros invitados.
    • Hechos 3:25-26: “Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. 26 A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad”.
  • Los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos de la ciudad: Los marginados sociales dentro del pueblo de Israel.
    • Mateo 10:5-8: “A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”.
  • Los de los caminos y los de los vallados: Los gentiles.
    • Hechos 13:46: “Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles”.

Esta parábola enseña que ninguna persona puede entrar en el reino de Dios sin que sea invitada por Dios, la cual es, una invitación por gracia. Es además, una advertencia para hacerle caso a la invitación cuando esta sea escuchada; la invitación no será repetida eternamente.

Entre las parábolas de la gran cena y la del hijo prodigo, las cuales declaran pura gracia, se establece una colección de máximas que hablan del alto costo del discipulado en términos claros y exigentes (Lucas 14:25-35).

La cena es libre, la invitación es por gracia, pero el aceptarla implica responsabilidad. Y el discipulado es nuestra responsabilidad.

  • Lucas 14:25-35: “Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 31 ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. 34 Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? 35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga”.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Achtemeier, Paul J., "Harper’s Bible Dictionary", (San Francisco: Harper and Row, Publishers, Inc.), 1985.
  • 2. http://www.wordreference.com/definicion/circunloquio
  • 3. Ibíd.

 

 

 

 
 
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