La incoherencia práctica del hinduismo

Por, Luke Wayne
27 de marzo de 2017

La idea de que el mismo universo, en su misma esencia es una sustancia impersonal de la que se dice que es “dios”, ha sido parte fundamental de muchas religiones desde tiempos antiguos y todavía ese concepto permanece a través  del tiempo. Esta posición, conocida como panteísmo, declara que todo es sagrado porque todo fue hecho de una sola materia, un elemento fundamental. Esta sustancia es llamada por estas religiones, “dios”, y por lo tanto, todo lo hecho es divino en esencia. El problema es que una vez, superado el lenguaje espiritual y miramos más allá del sentimentalismo de que “todos somos uno con el universo”, el panteísmo no está afirmando en lo absoluto ni ofreciendo alguna realidad. A lo sumo, el panteísmo es una expresión poética común y silvestre del ateísmo.

Si Dios es igual al universo, el universo es igual a Dios, y el universo/dios es todo lo que existe, entonces el panteísmo está verdaderamente afirmando la misma cosa que el ateísmo del mundo occidental. Agregar palabras como “dios”, no le agrega realmente ningún nuevo concepto a la discusión de si “dios” sólo significa “el universo”. Todavía estamos hablando solo de un universo material, diciendo que el universo es todo lo que existe. Entonces, el panteísmo es realmente un poco más que un atractivo emocional sin ninguna sustancia real. El panteísta quiere sentirse diferente al ateo en cuanto al universo; pero en realidad no cree algo diferente en cuanto al universo.

Algunos argumentarán que esto es demasiado simplista. “El universo=Dios” puede describir algunas formas crudas de panteísmo, pero la mayoría está hablando más que de una diferencia sutil. Ellos dicen, que para todo, hay una esencia final, y que finalmente esa esencia impersonal es, “dios”. Un buen ejemplo de esto es tomado del texto, considerado sagrado del hinduismo y conocido como Chandoguia-upanishad. En éste, un padre le está explicando a su hijo la realidad Svetaketu. En un momento, este padre le da a su hijo un ejemplo:

Padre: "Tráeme un higo de allá".
Svetaketu: "Aquí está, señor".
Padre: "Divídelo".
Svetaketu: "Está dividido".
Padre: "¿Qué ves allí?"
Svetaketu: "Estas semillas bastante pequeñas, señor".
Padre: "Bien; divida una por favor".
Svetaketu: "Está dividida".
Padre: "¿Qué ves allí?"
Svetaketu: "Nada señor".
Padre: "De verdad, mi querido niño, de esa esencia de la más alta calidad, la cual no puede ver, se levanta este gran árbol de higo. Cree, mi querido hijo, De esta esencia de la más alta calidad, todo el universo la tiene en sí mismo. Esto es lo real. Esto es Atman. Lo que eres, Svetaketu". 1

El panteísta moderno podría explicarlo de forma similar. Todo es hecho de átomos. Estos átomos están compuestos de partículas subatómicas. Las partículas subatómicas consisten de partículas aún más pequeñas. Finalmente, llegamos a la sustancia esencial o fundamental de toda la materia. Esta es la esencia del universo desde la cual todo surge y de la cual, todo está compuesto. Todos nosotros tenemos expresiones variables de esta misma sustancia elemental, esta misma realidad material unificadora. Cuando cavamos lo suficiente, el universo está realmente hecho de esta sola cosa esencial. Esa sustancia fundacional de todo ser es, “dios”. En esta forma, aparentemente más matizada, el panteísta cree que han evitado el problema. Pero no lo han hecho.

Una vez más, el panteísta no está diciendo nada. Casi todo el mundo está de acuerdo, y toma como hecho de que el universo está hecho de algún tipo de materia. Todo el mundo está de acuerdo en que la materia tiene un conjunto de componentes básicos, y que estos tienen sus propios componentes, hasta llegar a los elementos fundamentales del universo material. Pero la única cosa que el panteísta agregará, en forma diferente, es la palabra “dios” para describir esto, lo cual no agrega realmente nada a la discusión, excepto por las emociones subjetivas y un poco de confusión. Al usar la palabra “dios”, el panteísta no está afirmando que esta esencia es verdaderamente una deidad personal o que tiene una voluntad divina o un poder sobrenatural. Simplemente ellos están diciendo que este es el material del cual está compuesto el universo, lo cual, no se diferencia en nada de lo que todos están diciendo que es. La palabra “dios” podría hacer sentir al panteísta subjetivamente más “espiritual” acerca de todo este tema, pero cuando ellos dicen que, “la esencia del universo es dios", no están diciendo algo que sea, sustancialmente diferente a decir, que “el universo está hecho de materia”. Simplemente ambos quieren decir, que hay una sustancia básica de la cual se hacen las diferentes cosas en el universo. Cuando el panteísta va más allá e insiste en que el universo material es todo lo que existe, ellos pueden sentir consuelo al usar la palabra “dios” para describirlo, pero su posición no es realmente diferente a la persona que niega completamente la existencia de Dios. Ellos son ateos sentimentales.

El último empujón puede ser el señalar que muchos panteístas, especialmente de las antiguas variedades del Oriente, como las formas panteístas del hinduismo, creen en toda clase de dioses, fantasmas y espíritus. ¿Cómo podrían ellos llamarse “ateos”? En la medida en que ellos creen que estos dioses realmente existen, dejan de ser ateos; son politeístas. Pero en este caso, su supuesto panteísmo tampoco agrega nada sustancial a su politeísmo. Aparte de su vocabulario religioso sobre la sustancia del universo, no están afirmando nada sobre la naturaleza de ese universo que los politeístas no panteístas no afirmen. Sin embargo, si ellos están diciendo (como muchos panteístas pluralistas están diciendo) que los dioses realmente no existen sino que son solo representaciones relacionables de la esencia impersonal del universo, entonces esto es nuevamente una simple cubierta sentimental por lo que es, finalmente la misma afirmación ateísta de que la sustancia del universo es todo lo que existe.

Entonces, ¿dónde deja esto al panteísmo? Lo deja en una posición peor que la de ser falso. El panteísmo no es ni siquiera una posición. A lo sumo, el panteísmo con su popularidad y antiguo pedigrí, es un juego con revestimiento semántico que cambia el significado de palabras sin decir algo realmente significativo. Uno puede decir, de forma significativa (y correctamente) que el universo tiene un Dios. Uno puede decir, de forma significativa (aunque incorrectamente) que éste, no tiene un dios y que la substancia del universo es todo lo que hay. Pero una vez que usted dice que la sustancia del universo es todo lo que hay, proponiendo llamar a esa sustancia impersonal “dios”, no cambia la realidad que está describiendo.

 

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  • 1. Chandogya Upanishad, Book 6, 12:1-3

 

 

 

 
 
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