La mujer de Proverbios 31

Por Shelley Poston

Proverbios 31, es un reto para cualquier mujer cristiana y le da esperanza en el mundo actual. Para los hombres solteros que están buscando una esposa honorable, Proverbios, es una descripción de lo que es una mujer piadosa. Este proverbio inicia declarando que una excelente esposa es difícil de encontrar, pero cuando se le encuentra, “… su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.” Los vv. 11-12 la describen así: “El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias. 12 Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.”

Esta mujer se encontraba ocupada con sus manos y su mente. A diferencia de la caricatura de una mujer ociosa que el feminismo moderno presenta, ella no tenía temor de ensuciarse sus manos, era amiga de la economía y mantenía una agenda bastante apretada (vv. 13-15). Investía sabiamente y estaba muy lejos de ser una gastadora compulsiva. Debido a su sabiduría con el dinero, tenía su propia viña (v. 16), y era buena negociante: “Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.”

Es descrita como una mujer fuerte y esforzada (v. 17), la cual prevé las cosas (vv. 18, 21). Debido a su arduo trabajo y preparación para su familia, si la golpearan las dificultades, no sería tomada por sorpresa ya que no hay preocupación por lo porvenir (v. 25). Su sabiduría y bondad no sólo era para su familia, sino también para aquellos que eran pobres: “Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.” (v. 20). Ella no sólo se preocupaba por su marido, sino que también ponía atención a las necesidades de la familia de Dios y el mundo. La mujer de Proverbios 31 no era capaz de llevar a cabo todas estas cosas solo por su talento. Parece ser que la atención es más en el carácter de ella: Trabajadora, fiel y sabia, como se ven por sus acciones.

V. 26: “Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.” Esta no era una mujer despiadada en sus negocios, sino que consideraba todo lo que hacía, sin ociosidad: “Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.” (v. 27).

Su familia reconocía su labor: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba: 29 Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.” (vv. 28-29). Sin embargo, no sólo tenía la alabanza de su familia por su trabajo, sino que también sus obras la alababan en las puertas de la ciudad (v. 31). Muchas mujeres pasan sus días tratando de conservar la belleza y tratando de ser atractivas, lo cual sólo se desvanece y simplemente, no es real (v. 30). Sin embargo, Proverbios 31 concluye señalando el por qué ella es alabada: “La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (v. 30b). Ella honra y se regocija en el Señor. Y esto, es la fuente de su fortaleza.

Muchos se preguntan si esta mujer era realmente una persona. Ella llevó a cabo tantas tareas, que las mujeres modernas podrían sentirse intimidadas por ella. Es posible que este sea un retrato de una mujer Israelita durante los días de Salomón, pero también es posible que este sea uno de las muchas descripciones de lo que una mujer piadosa tiene que ser. Esto es apoyado por el hecho de que con estas palabras el rey Lemuel fue educado por su madre: “Con estas palabras el rey Lemuel fue educado por su madre.” (v. 1. Traducción en lenguaje actual.)

Se cree que el Rey Lemuel era el Rey Salomón. Según Proverbios 31:1, su madre le enseñó a él estas palabras. Si esta era en efecto, la madre de Salomón, entonces, estas palabras fueron transmitidas por la Reina Betsabé, dándole a este proverbio un tono redentor (2º Samuel 11-12). Aun así, la identidad de este rey es todavía insegura.

Una mujer piadosa tiene que tener un carácter innato, pero la agenda de cada mujer será diferente a la siguiente. Ella sirve como inspiración, pero no es alguien que se puede imitar totalmente porque probablemente no es una mujer. Ella le presenta el reto de elevarse por encima del obstáculo y la esperanza de que por medio de la gracia de Dios, una mujer puede vivir una vida que trae gloria a su Señor y bendiciones a su familia.

 

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