La palabra “bautismo”, ¿significa inmersión o aspersión?

Por, Matt Slick

No. La palabra “bautismo” no siempre significa “inmersión”. Existen múltiples usos en el Nuevo Testamento que, claramente, tienen diferentes significados. Echemos un vistazo.

Los siguientes versículos se refieren a la aflicción o angustia del Señor previa Su crucifixión

  • Marcos 10:38-39: “Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? 39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados”.
  • Lucas 12:50: “De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!”

Los siguientes versículos hablan de ser bautizado en el Espíritu; y esto, no se refiere a inmersión; es más bien el derramamiento del Espíritu Santo, ya que el mismo se derrama sobre un creyente. Si las Escrituras nos dicen que el Espíritu es derramado sobre nosotros y que somos bautizados en el Espíritu, entonces, tiene sentido decir que aquí, el bautismo significa derramamiento.

Derramamiento del Espíritu Santo

  • Isaías 44:3: “Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos”.
  • Joel 2:28-29: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días”.
  • Hechos 2:17-18: “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”.

Bautizados con el Espíritu Santo

  • Mateo 3:11: “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”.
  • Marcos 1:8: “Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo”.
  • Lucas 3:16: “respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”.
  • Juan 1:33: “Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo”.
  • Hechos 1:5: “Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días”.

Lavamientos y aspersión

Si lo anterior no es suficiente para demostrar que la palabra “bautismo” no siempre significa “inmersión”, existen derivaciones de la palabra que también muestran que puede significar “lavamientos” y “aspersión”. Pero primero, echemos un vistazo a la palabra “bautizo” en el griego.

En el griego como en el español, los sustantivos declinan; esto es, cambian de forma de acuerdo a su uso. En el griego, cada sustantivo declina en el masculino, femenino, neutro, singular, plural, en el caso nominativo (sujeto), en el caso genitivo (posesión), en el caso dativo (objeto indirecto), y en el caso acusativo (objeto directo). Por lo tanto, podemos tener palabras en griego como, baptisma (bap'-tis-mah), baptizō (bap-tid'-zo), etc.

Esta es la forma como el griego funciona. La sola palabra tiene formas diferentes. Y es importante comprenderlo porque encontramos un cognado de bautismo en dos versículos particulares que no pueden significar “inmersión”; sino más bien, lavamiento o aspersión:

  • Marcos 7:8: “Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos (baptismós) de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes”.
  • Hebreos 6:2: “de la enseñanza sobre lavamientos (baptismós) [a], de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno” (La Biblia de las Américas).
    • Footnotes:
      • [a] Hebreos 6:2 O, bautismos
  • Hebreos 9:7-13: “pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; 8 dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. 9 Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, 10 ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones (baptismós), y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. 11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, 12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. 13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas (jrantízo) a los inmundos, santifican para la purificación de la carne”.

Note en el contexto que, abluciones (baptismós), se refieren a los rituales del Antiguo Testamento los cuales incluirían por aspersión (rociar) de la sangre (v. 13). Esto tiene sentido debido a que “ungir” y “expiar” se hacían por aspersión.

Por lo tanto, decir de entrada que el bautismo significa “inmersión” está mal. Las palabras significan lo que estas deben significar en el contexto, y algunas veces esto significa aflicción o angustia, derramar o lavar.

 

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