La resucitación cardio-pulmonar (CPR) cristiana

Por, Matt Slick

  • 1ª Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.

Testificar es una batalla espiritual en la que Ud. batalla, no solamente contra la ignorancia y el prejuicio, sino también, una batalla contra Satanás el cual intentará obstaculizar sus esfuerzos; le atacará espiritualmente y hará cientos de cosas para detenerlo. Como resultado, Ud. puede sufrir, espiritualmente, momentos de sequía traídos por sus ataques. ¿Qué puede entonces hacer para proteger su vida espiritual? Simple…

Casi toda persona ha escuchado hablar de la resucitación cardio-pulmonar la cual ha salvado miles de vidas. Nos gustaría presentarles el CPR Cristiano el cual puede, salvar su vida. Es simple: Confesar, Orar y Leer.

Confesar (Confess)

Confesar es nuestra necesidad humana. Toda persona que testifica deberá tener una vida recta delante de Dios. Esto no significa ser perfecto, pero sí significa buscar activamente caminar de acuerdo a la voluntad de Dios. Significa confesar regularmente sus pecados a Dios y dejar de cometerlos. Esto se lleva a cabo en la oración.

El pecado no es algo que debemos tomar a la ligera. Es demasiado maligno, tanto, que le costó la vida a Jesús. La grandeza del sacrificio de Cristo sólo refleja la grandeza de la profundidad del pecado. El pecado es tan increíblemente maligno que Dios, encarnado en la persona de Jesús, tuvo que tomar nuestro lugar en la cruz para derrotarlo. El pecado puede obstaculizar su efectividad, por lo tanto, necesita asegurarse de confesar cualquier pecado a Dios. Él le perdonará y su comunión con Dios se restaurará. En esa comunión adecuada, Él le guiará y le dará poder para hablar con autoridad en Su nombre.

La Biblia dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1ª Juan 1:9). Dicen que la confesión es buena para el alma, y de hecho, lo es. Es bueno inclinarse delante del Señor en humildad y buscar Su persona: “Humillaos delante del Señor, y él os exaltará” (Santiago 4:10). Esté listo para confesar y dejar sus pecados. Esto es lo que Dios pide.

Orar (Pray)

Orar es un privilegio especial que tiene Ud. A través de la oración Ud. está en comunión con el Santo Creador del universo y con quien de hecho, puede hablar. Lo puede adorar, amar y pasar tiempo con Él. Debido a lo que Jesús ha hecho por Usted en la cruz, Dios escucha sus oraciones.

Cuando desea orar, ¿es su carne la que busca a Dios? No. Debido a que su lado natural no busca de Dios y debido también a que todavía está en su naturaleza pecadora, cuando venga a Ud. el deseo de orar, es Dios llamándolo para que pase un tiempo con Él ya que desea que Ud. tenga comunión con Él. 1ª Corintios 1:9 dice: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor”. Él desea que Ud. esté en Su presencia y dependa de Él. El corazón de aquel que se encuentra en la presencia del Señor le será llenado. No podemos dejar de hablar de Él: “…Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Cuando Moisés salía de la presencia de Dios, su rostro resplandecía (2ª Corintios 3:7). Cuando esté en la presencia de Dios, su corazón resplandecerá.

La oración es la práctica de la presencia de Dios. Para que sea efectiva, necesita estar en comunión con Dios. Y para lograrlo, necesita estar orando frecuentemente

Leer (Read)

La lectura es su pan diario. Es al leer la Biblia que Dios le habla a Ud. La Biblia es la Palabra de Dios: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2ª Timoteo 3:16-17).

A través de la Palabra de Dios, Él se nos da a conocer. Es luz para su alma, comida para sus pensamientos y la guía por la cual Ud. moldeará su vida.

Al leerla y memorizarla, Ud. se convierte en una mayor amenaza contra Satanás. Cuando Jesús fue tentado por Satanás, ¿qué uso Jesús para reprenderlo? ¿Un milagro? ¿Una poderosa señal con Su mano? ¡No! Él citó las Escrituras (Mateo 4).

Siga el ejemplo de Jesús: Aprenda la Escritura; úsela, permítame que habite en su corazón y mente. Reprenda al enemigo con ésta; aprenda de la Escritura; le alentará y abrigará.

Oración y comunión

La comunión con Dios es un privilegio y una gran bendición. No existe nada mejor o más grande que tengamos. El propósito de la resucitación cardio-pulmonar (CPR) cristiana es ayudarle a recordar cuáles son los requisitos para la comunión con Dios. Y esta comunión con el Señor deberá ser su prioridad número 1 en su vida. Si no lo es, ¡hágala!

Cuando Dios le preguntó a Salomón lo que quería para él, pidió sabiduría (1º Reyes 3:5-9). Cuando Dios le preguntó a David, respondió: “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”.

Jesús fue a la casa de María y Marta (Lucas 10:38-42). Marta estaba ocupada con los quehaceres y María estaba a los pies de Jesús.  Leamos la historia:

  • “Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.

Verá, el Señor desea que Ud. pase tiempo con Él. Esto es más importante que todas sus otras responsabilidades, aun que el mismo testificar. Si Ud. está en comunión con el Señor, su caminar será entonces más fuerte, su amor más audaz y su pecado más débil. Brillará como una luz para el mundo (Mateo 5:14) y el mundo sabrá que Usted es discípulo del Señor (Mateo 5:16).

Cuando sienta el deseo de orar, respóndalo. Es Dios llamándolo para que pase tiempo en Su maravillosa presencia y sea lleno con Él. Y es en Su presencia donde obtendrá los más grandes beneficios y se convertirá en el testigo más poderoso.

Como puede ver, la resucitación cardio-pulmonar (CPR) cristiana es una herramienta fácil de recordar la que le ayudará a entender la importancia de la confesión, orar y leer. Busque a Dios es su tiempo diario de oración. Busque a Dios en su diaria lectura de Su Palabra. Desee como David habitar por siempre en la presencia del Señor. Sea como María que quería sentarse a los pies de Jesús y estar con Él. Sea como Jesús que con frecuencia quería orar para tener comunicación con Dios. Obedezca al Padre que le ordenó a tener comunión con Su Hijo Jesús. En Él están las bendiciones para mantener su corazón vivo, porque, “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17). Es en la verdadera comunión con Jesucristo que el testificar se convierte en una poderosa herramienta. Testificar no es solo palabras; es una forma de vida.

 

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