La Salvación de acuerdo a la Organización El Atalaya, Parte 2

Otras citas de la Organización El Atalaya con relación a la salvación:

  • “Sí, existen varias cosas involucradas para ser salvo. Debemos asimilar un conocimiento preciso de los propósitos de Dios y su camino de salvación. Entonces, tenemos que ejercitar fe en el Agente Principal de la salvación, Jesús Cristo, y hacer la voluntad de Dios el resto de nuestras vidas (Jn 3:16; Tit 2:14). La salvación es segura para aquellos que siguen este curso. Pero esto involucra perseverar correctamente hasta el fin de nuestra vida presente o de este sistema de cosas. Sólo ‘el que persevere hasta el fin, éste será salvo,’ Mateo 24:13,” (La Atalaya, 15 de septiembre, 1989, página 7. Ver la cita en el contexto.
  • “Cuando una persona, sobre la base del conocimiento escritural que ha obtenido, ha creído en Cristo como el Salvador que Dios ha suministrado y muestra esa fe por sus obras, puede considerarse a sí mismo como en el camino de la salvación. Sería un error, para esa persona, pensar que ahora es salva y que no pueda caer. Debe mostrar por su entereza en la fe cristiana que es digno de salvación. ‘Por consiguiente, el que piensa que está en pie, cuídese de no caer.’” 1ª Corintios 10:12… La salvación de la muerte es un regalo de Dios para aquellos que lo obedecen a él, no para aquellos que le desobedecen.” (La Atalaya, 1 de marzo, 1960, pág. 134).
  • “Mostrar que más se requiere para la salvación que solo el bautismo están las siguientes palabras del apóstol Pablo: ‘Porque si declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se ejerce fe para justicia, pero con la boca se presenta declaración pública para salvación.’ (Ro 10:9, 10). De esto, es evidente que además de la fe y el bautismo, la ‘declaración pública’  al hecho de que Jesucristo es Señor y de que Dios lo levantó de los muertos es un requisito para la salvación.” (La Atalaya, 1 de mayo, 1979, pág. 15).
  • “La obediencia también trae salvación, porque en el momento del diluvio, Noé, su familia y las parejas de criaturas vivientes se les ordenó por Jehová qué hacer. Los mandamientos fueron obedecidos y la salvación vino como resultado. Entonces, Jehová prueba a su pueblo por la obediencia. Los que han de ser el pueblo de Jehová deberán ser obedientes. ‘Este día has llegado a ser el pueblo de Jehová tu Dios.10 Y tienes que escuchar la voz de Jehová tu Dios y poner por obra sus mandamientos y sus disposiciones reglamentarias...’ Él promete que reunirá a los dispersados si es manifiesta la obediencia: ‘y hayas vuelto a Jehová tu Dios y escuchado su voz conforme a todo lo que te estoy mandando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y toda tu alma, Jehová tu Dios también tiene que traer de vuelta a tus cautivos y mostrarte misericordia y juntarte otra vez de todos los pueblos adonde Jehová tu Dios te haya esparcido…’ (Dt 27:9, 10; 30:1-10 AS). Este mismo capítulo promete también hacer volver los prisioneros y los dispersos a la tierra de la promesa y que él maldecirá a los enemigos. Estas escrituras anteriores muestran claramente que la obediencia trae armonía y amistad con Jehová, paz, salvación, las pruebas para aprobación, liberación de la opresión y castigo sobre los enemigos de su propio pueblo. Entonces, si Jehová Dios haría todas estas cosas al Israel natural, él hará cosas mayores para el Israel espiritual por razón de su total obediencia a sus mandamientos,” (La Atalaya, 15 de septiembre, 1952, páginas 558-559).

 

CUATRO REQUISITOS Primero Segundo Tercero Cuarto
Obteniendo el conocimiento de Dios Obedecer las Leyes de Dios Estar asociado con la Organización de los TJ Lealtad

Usted puede vivir para siempre en el Paraiso de la Tierra – Pero, ¿cómo?

(La Atalaya, 15 de febrero 15, 1983, páginas 12-13.)

Jesucristo identificó un primer requisito cuando le dijo al Padre en oración: ‘Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.’ (Jn 17:3). El conocimiento de Dios y de Jesucristo incluye el conocimiento de los propósitos de Dios con relación a la tierra y al papel de Cristo como el nuevo rey de la tierra. ¿Adquirirá este conocimiento estudiando la Biblia? Muchos han encontrado el segundo requisito más difícil; este es, obedecer las leyes de Dios para conformar la vida de uno a los requisitos morales establecidos en la Biblia. Esto incluye abstenerse de una forma de vida corrupta, inmoral.” 1ª Corintios 6:9-10; 1ª Pedro 4:3, 4. Un tercer requisito es que debemos estar asociados con el canal de Dios, su organización. Dios siempre ha usado una organización. Por ejemplo, sólo aquellos en el día del arca de Noé sobrevivieron al diluvio y sólo aquellos asociados con la congregación cristiana en el primer siglo obtuvieron el favor de Dios (Hch 4:12). De igual forma, Jehová hoy está utilizando solo una organización para llevar a cabo su voluntad. Para recibir vida eterna en el Paraíso terrenal debemos identificar la organización y servir a Dios formando parte de ésta. El cuarto requisito se relaciona con la lealtad. Dios requiere que posibles súbditos de su Reino apoyen su gobierno lealmente, defendiendo la regla de su Reino a otros. Jesucristo explicó: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mt 24:14). ¿Cumplirá Ud. estos requisitos diciéndoles a otros acerca del Reino de Dios?

¿Qué requiere Dios de nosotros?

(La Atalaya,
15 de enero, 1997, páginas 18-22.)

 

El primer requisito es adquirir conocimiento de Dios. Considere las palabras de Jesús registradas en Juan, capítulo 17. El escenario era la última noche de Jesús vivo como humano. Jesús había pasado parte de esa tarde preparando a sus apóstoles para su partida. Él estaba preocupado acerca del futuro eterno de ellos. Levantando sus ojos al cielo oró por ellos. En el versículo 3 leemos: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo.” Sí, la salvación de ellos dependía de ‘adquirir conocimiento’ tanto de Dios como de Jesucristo. Esto también aplica para nosotros. Para obtener la salvación, nosotros también tenemos que adquirir ese conocimiento. En la medida en que adquirimos conocimiento de Dios, entendemos que necesitamos hacer cambios en nuestras vidas. Esto nos trae el segundo requisito. Debemos medirnos con los estándares de Dios para obtener una conducta recta y aceptar su verdad. ¿Qué es la verdad? ¿Realmente le importa a Dios lo que creemos y lo que hacemos? Evidentemente hoy día, muchas personas no lo piensan así. Un reporte publicado, en 1995, por la Iglesia de Inglaterra sugiere que vivir juntos sin estar casados no debería ser visto como un pecado. La frase ‘vivir en pecado’ estigmatiza y no es ‘de ayuda’, declaró un obispo de la iglesia.

“Muestre Respeto por la Vida y la Sangre”

Vamos ahora a discutir un tercer requisito de Dios. Debemos mostrar respeto por la vida y la sangre. Para Jehová la vida es sagrada. Debería ser, porque él es la Fuente de la vida. (Sal 36:9). Porque, ¡aún la vida de un niño no nacido dentro del vientre de su madre es preciosa para Jehová! (Ex 21:22, 23). La sangre representa vida. Por lo tanto, la sangre es también sagrada ante los ojos de Dios. (Lv 17:14). Entonces, no debería haber que Dios entonces, espera que nosotros veamos la vida y la sangre como él lo hace.

 

“Servir Junto con el Pueblo Organizado de Jehová”

 

Esto nos trae el cuarto requisito. Debemos servir a Jehová con su organización dirigida por su espíritu.

 

 

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