La teoría del desmayo: Jesús no murió en la cruz

La teoría del desmayo es la teoría que sostiene que Jesús nunca murió verdaderamente en la cruz sino que estuvo cercano a la muerte. Además declara que fue bajado de la cruz y colocado en la tumba. Después de tres días, el frio de la tumba lo revivió y salió de alguna manera al rodar la piedra, apareciéndoles a Sus discípulos haciéndoles pensar que había, efectivamente, resucitado.

Esta teoría ha sido refutada totalmente refutada por muchas personas, sin embargo, la misma vuelve a usarse una y otra vez como una posibilidad. Sin embargo, a continuación hay un esquema del por qué la teoría del desmayo no puede resultar. Básicamente, debido a que el calvario de Jesús fue tan serio como para permitirle Su supervivencia.

  1. Seis juicios: Tres se sucedieron delante de los oficiales judíos:
    1. Anás (Jn 18:12-14)
    2. Caifás (Mt 26:57-68)
    3. El sanedrín (Mt 27:1-2)
    4. Tres delante de los oficiales romanos:
      1. Pilatos (Jn 18:28-38)
      2. Herodes (Lc 23:6-12)
      3. Pilatos nuevamente (Jn 18:39-19:6)
        1. En estos juicios, Jesús fue golpeado y abofeteado en el rostro (Mt 26:67).

Flagelación

La flagelación se llevaba a cabo con un “flagrum”, el cual era un látigo corto con varias correas de cuero las cuales terminaban en bolas de plomo que imitaban la forma de los huesos pero eran más pesadas que el mismo hueso del cordero (borrego), conocido como astrágalo, uno de los huesos del tarso, articulado con la tibia y el peroné1. La víctima era atada a un poste o se ataba doblada sobre un objeto con su espalda expuesta. La persona que azotaba había sido entrenada sobre la forma de administrar en forma apropiada la paliza para asegurarse el castigo más doloroso y dañino. La flagelación consistía de 39 latigazos, administrados de tal forma que el flagrum abrazaba todo el torso del castigado para así jalar y hacer el mayor daño posible. Con frecuencia los músculos de la espalda quedaban expuestos y triturados de forma tal que la estructura del esqueleto quedaba expuesta. Las personas con mucha frecuencia morían en esta clase de castigo. A Jesús le dieron los 39 latigazos completos. Sin duda, su espalda terminó bastante golpeada y ensangrentada.

Corona de espinas

Una corona de espinas fue colocada sobre la cabeza de Jesús (Mt 27:29). En la región, existían diferentes clases de arbustos con espinas los cuales variaban en longitud y tamaño. Aun las espinas cortas pueden penetrar el cuero cabelludo. La corona era tejida y después colocada con presión alrededor de la cabeza de forma que rasgaba la piel. Por lo tanto, el sangrado también se produciría.

El manto de púrpura

Vestir un manto de púrpura (Jn 19:5), no parecería causar un daño físico. Pero cuando Ud. considera por lo que Jesús había pasado, primero, una golpiza tremenda, segundo una flagelación de forma que su piel había sido abierta y causado un terrible desangre, el manto en Su espalda causaría un daño y dolor adicional al este rozar sobre Su espalda destrozada. Adicionalmente, en la medida en que la sangre empezaba a coagularse, lo haría en la tela de la túnica. Cuando el manto le fue quitado, tuvo que haber causado más dolor al abrir nuevamente Sus heridas ya secas.

La crucifixión

Los brazos se separaban y clavos eran colocados a través de la muñeca en una viga transversal la cual se levantaba en el lugar. Los clavos en las muñecas cortaban el nervio medio dando como resultado un dolor candente así como también parálisis en las manos. Para poder respirar Jesús tenía que impulsarse hacia arriba, empujando Sus pies clavados en la cruz, haciendo que Su espalda, ya flagelada, rozara la madera en bruto. Debido a la perdida gradual de sangre, Su corazón latía más rápidamente, ocurriendo también la deshidratación. La respiración se dificultaba más y más haciendo más frecuente, agregándole agonía al castigo. La pérdida de sangre da como resultado una sed tremenda en la medida que el cuerpo pide agua para restaurar la pérdida de sangre: “Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.” (Jn 19:28). El corazón palpita con tanta fuerza para compensar la pérdida del oxigeno, debido a la falta de sangre en el cuerpo que finalmente colapsa, partiéndose. En este punto, la cavidad del pecho se llena con fluido. Razón por la cual cuando el soldado atraviesa el costado de Jesús, salió agua y sangre, indicando que el corazón había dejado de latir y la sangre estaba entrando en la cavidad del pecho. Jesús estaba muerto.

Sepultura

El cuerpo de Cristo fue envuelto en lino (Mt 27:59). Esta envoltura fue hecha en forma apretada alrededor de todo el cuerpo; desde la cabeza hasta los pies. Por la resurrección de Lázaro vemos que tuvo que ser desatado (Jn 11:44), ya que se necesitó de ayuda para quitarle el lino que lo envolvía.

  • Tres días sin atención médica en una tumba fría

Además de que Jesús estaba envuelto, fue dejado por tres días sin atención médica.

  • Mover la piedra

Mateo 27:60: “… y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.” A menos que Jesús hubiera tenido una ayuda externa, lo cual no es mencionado en los evangelios, Él hubiera tenido que rodar la gran piedra por Sí mismo. Esta piedra tenía que ser lo suficientemente grande para cubrir una entrada tan alta que las personas caminaban dentro de la tumba. Aun cuando tuvieran que agacharse para entrar a la tumba, la piedra tendría que haber sido tan grande que más de una persona se necesitaría para colocar en su lugar.

  • Presencia de los guardias

A los guardias romanos se les había dado la orden de vigilar la tumba. Debido a que existían rumores de que el cuerpo de Jesús podía ser robado, ellos estaban listos para evitar cualquier acción por parte de los seguidores de Jesús:

  • Mateo 27:64-66: “Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero. 65 Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis. 66 Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.”

Caminar con Sus pies heridos para llegar a Sus discípulos

Después de Su resurrección Jesús se les apareció a muchas personas. ¿Significa esto que tuvo que caminar con Sus pies heridos atravesados por clavos de varios centímetros de largo?

La teoría del desmayo cae rápidamente cuando Ud. considera que Jesús pasó por seis juicios, fue golpeado, después fue azotado con 39 latigazos que dejaron Su espalda sin piel y sin carne, expuesta y sangrante. Le colocaron una corona de espinas sobre Su cabeza, las cuales penetraron hasta Su cuero cabelludo. Fue crucificado con clavos en manos y pies; colgado por seis horas sangrando y deshidratado; Su costado atravesado, sacó agua y sangre indicando Su muerte. De hecho, Sus rodillas no fueron quebradas porque había sido declarado muerto. Finalmente fue dejado en una tumba por tres días y fue envuelto en lino de los pies a la cabeza. En esta condición, ¿sería alguien capaz de revivir, desatarse de su envoltura de lino y después caminar con pies perforados?

¿Podría Jesús mover Él solo una piedra tan grande con Sus manos considerando las heridas producidas por los clavos en Sus muñecas los cuales habían cortado el nervio medio y las había paralizado? ¿Y cómo hizo para pasar desapercibido por los guardias armados que vigilaban la tumba? ¿Creeremos que Jesús buscó la forma de hacer una larga caminata y aparecérsele a Sus discípulos como un conquistador victorioso de la muerte? No tiene sentido. De hecho, llevaría más tiempo aceptar esta conjetura ridícula que creer que Jesús resucitó de entre los muertos.

 

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  • 1. www.wordreference.com

 

 

 

 
 
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