Las Escrituras que dicen que no todos serán salvos

Por, Matt Slick

Los universalistas creen que todas las personas serán salvas. Con frecuencia, ellos discuten contra la enseñanza contraria de que las personas irán al infierno al hacer preguntas como:

  • ¿Cree Ud. realmente que Dios dejará que la mayoría de la humanidad se pierda en el infierno y que solo unos pocos serán salvos?
  • Si la mayoría va al infierno, ¿no significa que Satanás gana debido a que Dios solo obtiene unos pocos comparados a la mayoría que se pierde?

Claro es que esta clase de preguntas están equivocadas. Lo que ellos están haciendo es usar las emociones confundir las creencias de otros. Más bien, la clase de preguntas que ellos deberían hacer, son como estas:

  • ¿Qué enseña la Biblia acerca de la condenación?
  • ¿Nos dice la Biblia si la mayoría se perderá o se salvará?
  • ¿Nos dice la Biblia que todos serán salvos?

Los medios para la buena teología bíblica es examinar todas las Escrituras sin prejuicios para que las doctrinas apropiadas y correctas sean determinadas. Claro está que nadie está libre de prejuicios; pero esto no significa que deberíamos rendirnos tratando de ser objetivos. Debemos esforzarnos para dejar que sea la Palabra de Dios la que nos guíe antes que nuestro emocionalismo y las preferencias personales tomen las decisiones por nosotros, especialmente lo que tiene que ver con doctrina. Al menos, ese, debería ser nuestro objetivo.

Lo que importa es lo que Dios ha revelado en Su Palabra. Por lo tanto, ¿existen Escrituras en la Biblia que declaran que no todos se salvarán? Sí. Si existen.

  • Mateo 7:13-14: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”
  • Mateo 22:14: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”
  • Lucas 13:22-27: “Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. 23 Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24 Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26 Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27 Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad.”
  • Romanos 9:27: “También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo;”

Estos versículos son básicos y claros. No todos serán salvos; de hecho, solo algunos. Si pensamos o no que esto hace de Dios un fracaso o que nos entristece o disgusta, no es, en última instancia importante. Si la Biblia lo dice, eso es todo. Lo que queda por hacer es hacer ajustes en nuestro entendimiento y sentimientos para que nuestra forma de pensar esté más en línea con lo que Dios ha declarado.

Después de todo, nosotros no conocemos la mente de Dios. Sus caminos son más altos que los nuestros. Es preferible pensar lo que Dios dice que anteponer nuestros sentimientos a la teología.

 

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