Los milagros no pueden suceder

Por, Matt Slick

Antes de decidir si los milagros pueden o no suceder, debemos definir, primeramente, lo que es un milagro. Básicamente, un milagro es un acontecimiento que no puede ser normalmente explicado a través  de las leyes de la naturaleza. En el contexto del cristianismo, los milagros son el producto y obra de Dios, quien creó las leyes naturales, así como también, creó el universo.

Sin embargo, es importante para la discusión, de si los milagros pueden o no ocurrir, el tema de las presuposiciones de una persona. Si alguien cree que no existe Dios y cree también en lo que se conoce como el naturalismo, o sea, que todas las cosas en el universo están sujetas a las leyes físicas naturales, entonces, los milagros serán definidos fuera de existencia. Esto es, el universo es definido de tal forma que hace que los milagros sean imposibles. Por lo tanto, si alguien dice que los milagros no pueden suceder, entonces, es muy probable que niegue la existencia de Dios y crea en el naturalismo con todo lo que le acompaña, es decir, la evolución.

De otro lado, si alguien cree que Dios existe y que estuvo involucrado en el mundo, entonces, es fácil reconocer que los milagros pueden ocurrir. Si Dios creó el universo como lo afirma la Biblia (Génesis 1), ¿por qué Dios no puede intervenir en nuestro mundo y realizar milagros? Tome por ejemplo, la resurrección de Jesús. Con una presuposición atea, naturalista, la resurrección de Cristo no pudo ocurrir debido a que las personas simplemente, no resucitan de entre los muertos, sin importar lo que se diga. O bien, la Biblia no es de fiar o los testigos participaron de una mentira: Jesús nunca murió, Él sólo parecía estar muerto, Su cuerpo fue robado para parecer que había resucitado o alguien más murió en Su lugar. De cualquier manera, la presuposición de la no existencia de Dios o la no existencia de milagros, no le permitirá al escéptico creer en la resurrección de Jesús, especialmente después de tres días de estar en la tumba. Simplemente, esto no pudo suceder, sin importar cómo. El problema es que esta clase de presuposición, puede ser, objetivamente, dejada a un lado. Esto es especialmente irónico debido a que muchos ateos consideran que a los cristianos les falta objetividad.

Sopese la evidencia

Si alguien creyó que los milagros fueron posibles porque creyó que Dios existe, entonces, todo lo que necesita hacer es mirar en la Biblia, sopesar la evidencia y decidir creer o no en milagros, como la resurrección de Jesús. Una vez más, considere a Jesús. Desde el registro de los testimonios de los testigos en los evangelios podemos ver que muchas personas creyeron que Jesús había resucitado de entre los muertos. Después de todo, los romanos, quienes eran expertos en crucificar, asesinaron a Jesús, y colocaron guardias en la tumba. Sin embargo, la tumba estaba vacía. Los discípulos, quienes habían huido, y estaban escondidos, empezaron de repente, a proclamar que Jesús había resucitado. Estos mismos discípulos arriesgaron sus vidas y se las jugaron para poder enseñar que Jesús había resucitado. ¿Por qué hacer eso por una mentira que les costaría la vida, subsistencia, lazos familiares, etc.? A menos claro está que sí hubiera resucitado.

Debido a que los cristianos no tienen una presuposición que excluya lo milagroso, somos capaces de mirar la resurrección de Cristo como registrada en la Biblia, sopesar la evidencia y escoger creer o no. Claro está, por defecto, los cristianos creyeron en la resurrección.

Lógica

Finalmente, sería básicamente ilógico declarar que los milagros no pueden ocurrir. Esto se debe a que para declarar lógicamente que los milagros no pueden ocurrir, una persona necesita o conocer todas las cosas que ocurren en el universo para que pueda, correctamente declarar que estos no pueden ocurrir, o poseer un nivel muy sofisticado basado en el conocimiento para concluir que los milagros no pueden ocurrir. Aún más, no es suficiente con declarar que no hay evidencia para lo milagroso debido a que la base experimental de una persona es limitada. Muy bien puede ser declarado que lo milagroso ha ocurrido y que esta persona, simplemente, no está consciente de esto.

Por lo tanto, lo mejor que una persona podría simplemente decir es: “No creo que los milagros ocurran porque… (Agregue su razón)”. Por lo menos, esto deja abierta la posibilidad de que puedan ocurrir. Y si de hecho, han ocurrido, ¿por qué no tener la posibilidad de que Jesús es quien afirmó ser y que verdaderamente sí resucitó de entre los muertos?

  • Dios encarnado:
    • Juan 8:58: "Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy".
    • Éxodo 3:14: "Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros"
  • Jesús cumplió todas las profecías del Antiguo Testamento:
    • Salmo 22:11-18: "No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. 12 Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. 14 He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. 15 Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. 16 Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. 17 Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. 18 Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes".
    • Isaías 7:14: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel".
    • Isaías 9:6: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz".
    • Miqueas 5:1-2: "Rodéate ahora de muros, hija de guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en la mejilla al juez de Israel. 2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad".
  • Profetizó Su propia muerte y resurrección:
    • Juan 2:19-21: "Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo".
  • Apareció a muchas personas después de ser ejecutado públicamente:
    • Lucas 24:39: "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo".
    • Juan 20:25-28: "Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. 26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!"

Debido a que los registros de los testigos nos han sido transmitido verazmente, ¿no sería lógico creerles a los testigos que describieron lo que vieron? Parecería que sí.

Entonces: ¿Pueden ocurrir los milagros? Sí, debido a que existe un Dios en el universo.

 

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