Más objeciones respondidas a: “¿Es la voluntad de Dios que todas las personas sean salvas?”

Por, Matt Slick

Las objeciones están enumeradas en números primos, y mis respuestas están debajo de estos. Añadiré más, en la medida en que se presenten objeciones.

  1. Estamos de acuerdo en que Dios dice, que Él hará “todo” lo que Él desee. También estamos de acuerdo en que en las Escrituras los hombres hacen cosas que Dios no desea que ellos hagan: pecar. Así, ¿hay dos deseos en Dios; uno que Él decreta, y otro permisivo? ¿Y de cuál tipo es 1ª Timoteo 2:4 (“el cual desea que todos los hombres sean salvos y lleguen al pleno conocimiento de la verdad”)?
    1. Diría que ninguno de los dos. Más bien, Dios está declarando un deseo de que las personas sean salvas pero sin decretar que ellas serán. Si Él decretara que todos serían salvos, entonces, todos serían salvos. Pero debido a que Dios escoge a las personas (Mateo 24:24, 31; Marcos 13:20; Romanos 8:33); las predestina (Romanos 8:29-39; Efesios 1:1-11), las destina para vida eterna (Hechos 13:48), y se les concede que ellas crean (Filipenses 1:29), si 1ª Timoteo 2:4 fuera decreto de Dios, es algo que no está revelado en las Escrituras. Al contrario, en las Escrituras encontramos declaraciones como:
      1. Juan 6:39: “Y ésta es la voluntad del que me envió: que todo lo que me ha dado, no pierda Yo nada, sino que lo resucite en el día postrero”.
        1. ¿Son todos dados a Jesús por el Padre? No.
      2. Juan 17:9: “Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado, pues son tuyos”.
      3. Mateo 7:13-14: “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que entran por ella. 14  ¡Cuán estrecha es la puerta, y angosto el camino que conduce a la vida! Pocos son los que la hallan”.
      4. Mateo 22:14: “porque muchos son llamados, pero pocos escogidos”.
      5. Lucas 13:22-27: “Y prosiguiendo hacia Jerusalem, pasaba por todas las ciudades y aldeas enseñando. 23 Le dijo uno: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Él entonces les dijo: 24 Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán. 25 Después que el amo de casa se levante y cierre la puerta, aunque comencéis a golpear por fuera la puerta, diciendo: Señor, ¡ábrenos!, os responderá diciendo: No sé de dónde sois. 26 Entonces comenzaréis a decir: En tu presencia hemos comido y bebido, y en nuestras plazas nos enseñaste. 27 Pero Él os dirá: No sé de dónde sois. ¡Apartaos de mí todos los hacedores de iniquidad!”.
      6. Romanos 9:27: “También Isaías clama con respecto a Israel: Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, sólo el remanente será salvo”.
  2. En ningún lugar de las Escrituras vemos que Dios no escoge, predestina, destina y concede a todos que crean.

 

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