Permanencia eterna

Con cuánta alegría y gozo escribe el apóstol Juan en 2ª Juan 4 y 3ª Juan 4 al saber que a quienes se les había predicado, sus amigos, y ahora hermanos en la fe, andaban en la Verdad obedeciendo la Palabra y permaneciendo atentos al mandamiento recibido del Padre.

Imagina cuánto mayor gozo y óleo de alegría siente el Señor cuando Sus hijos andan correctamente en la Palabra, sin apartarse de ella, haciendo en todo momento la voluntad del Padre, caminando seguros guiados por el Espíritu Santo para toda buena obra y teniendo amor y comunión unos con otros en santa actitud y reverencia al Señor.

  • "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. 3 Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad." (3ª Juan 2-3).

Vemos los buenos deseos de Juan para Gayo, miembro de la congregación y hermano en Cristo, quien andaba conforme a la Palabra animando el corazón de Pablo.

Imagina entonces el Gran regocijo de Dios al saber que uno de Sus hijos anda correctamente, haciendo lo que a Dios le agrada, cumpliendo los mandatos escritos y revelados por Dios, que practica el amor y la entrega, que ora y hace el bien en todo tiempo, que confía y espera en Dios con paciencia y mansedumbre de corazón, que quiere crecer espiritualmente sacando tiempo para estudiar la Palabra pues es de mucho provecho para su alma.

Así como vimos los buenos deseos de Juan para Gayo, en cuento a su buen comportamiento para hacer la voluntad de Dios, Él ha prometido prosperarnos en todas las cosas, así como también ha dado salvación a tu alma. Recibirás pues, galardón completo si perseveras en la doctrina de Jesús, si fielmente te conduces en TODAS las cosas de Dios, Él será también fiel para contigo en todas las cosas.

 

 

 

 
 
CARM ison