¿Por qué Dios no se muestra a Sí mismo?

Dios se ha mostrado a Sí mismo de diferentes formas y a diferentes personas. Primero que todo, Dios hace mucho tiempo se mostró a Sí mismo en la Persona de Jesucristo. Y aun entonces, cuando Jesús, que es Dios en carne (Jn 1:1, 14; Col 2:9), caminó entre las personas de Su época, muchos negaron quién era.

Segundo, y aunque es algo subjetivo, Él se muestra a los cristianos de manera que ellos lo entienden. Tome por ejemplo cómo un cristiano al tener un problema con un pecado particular por el cual ha estado orando, pidiéndole a Dios que le dé fortaleza para resistirlo; de manera inexplicable se encontrará con muchas personas en un cierto período de tiempo quienes hablarán con él/ella acerca del mismo tema por el cual le ha estado orando a Dios. Estas personas no sabrán de qué se trata, pero específicamente le hablarán acerca del mismo. ¿Proviene esto de Dios? ¿Por qué no sería así? ¿Por qué no usaría Dios tales cosas como una forma de revelar Su obra en el mundo?

Otra forma como Dios se revela a Sí mismo es a través de la convicción en nuestro corazón. Algunas veces podremos hacer algo pecaminoso y el Señor nos convencerá claramente de esto. Experimentamos un cierto y profundo sentido de angustia y culpa a causa de nuestro pecado. Entonces, tenemos la necesidad de confesar todos nuestros pecados a Dios y/o contra aquel que hemos pecado. Solo después de nuestra confesión y arrepentimiento nos llega una sensación de convicción de alivio. Esta es la obra de Dios, a través de Su Espíritu Santo, dentro de una persona; obra que es bastante real.

 

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