¿Por qué Dios nos creó, siendo Él auto suficiente?

Diferentes respuestas han sido ofrecidas a esta pregunta, y pensamos que la respuesta verdadera es una serie de temas bíblicos que giran alrededor del amor, del sacrificio y la comunión. Indudablemente, Dios es autosuficiente y no hay vacío en Él que deba ser llenado. 1ª Juan 4:8, dice que Dios es amor. Juan 3:16, dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Podemos ver entonces, que la naturaleza del amor, es dar. Aún más, Jesús, en Juan 15:13, dice: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” Además, 1ª Corintios 1:9, dice: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.” Note que hemos sido llamados a comunión con Su Hijo Jesucristo.

En palabras sencillas, parece que Dios deseó crearnos para que Él pudiera ser capaz de amarnos. Pienso que es evidente debido a cómo empezó la creación. Dios caminó con Adán y Eva en el Huerto. Vemos que después que ellos pecaron, fue el Señor quien los buscó (Génesis 3). Ellos fueron los que se escondieron, sin embargo, Dios los buscó ya que deseaba estar con ellos y amarlos. Por lo tanto, Él estableció el sistema sacrificial al cubrir a Adán y a Eva con piel de animales. Claro está que esto fue una representación del sacrificio de Cristo quien habría de venir y por el cual, los cristianos serían cubiertos y redimidos. El deseo de Dios de amarnos y tener comunión con nosotros no demuestra debilidad por parte de Él, sino una manifestación de Su carácter de amor.

El amor no se enfoca en uno mismo, sino en los demás. Dios simplemente creó el universo y al mundo como una manifestación natural de Su amor, expresando así el más grande acto de amor, el cual es, el auto sacrificio; y así, podernos dar lo más grande en el universo: la comunión con Él. En esto, Dios es glorificado.

Si Dios nunca nos hubiera creado, esto nunca lo hubiera disminuido. Él no necesitaba crearnos por algo que le faltara a Él; todo lo contrario, simplemente deseó amarnos y tener una relación con nosotros.

 

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CARM ison