¿Por qué Dios odia el pecado?

Dios odia el pecado porque es contrario a Su perfecta y santa naturaleza. Es imposible que Dios haga algo equivocado. Él no puede mentir; tampoco puede engañarnos ni tergiversar la verdad. Por lo tanto podemos ver que la santidad, la cual es opuesta al pecado, es el estándar establecido por Dios mismo. Cualquier cosa contraria a esto, es simplemente contradicción.

El pecado causa separación entre nosotros y Dios (Isaías 59:2: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”) Tal separación tiene una horrible consecuencia: condenación. Por lo tanto, Dios odiará cualquier cosa que nos separe de Su perfecto amor y perfecto estándar de santidad.

El pecado toma diferentes formas. Puede ser agresivo en violación y asesinato. Puede ser pasivo cuando no hacemos lo que es correcto y dejamos que otros sufran. El pecado puede tomar la forma de distorsión de forma tal que pecados como el “adulterio” sea simplemente llamado “una aventura”; la “homosexualidad”, es “una alternativa de vida”, y el “aborto” es “la correcta elección de la madre para asesinar”.

Dios debe castigar al pecador. Si Él no lo hiciera, estaría aprobando todo aquello que es contrario a Su santidad. Dios debe tratar el pecado y desafortunadamente para los no creyentes enfrentarán las consecuencias de sus pecados si ellos no creen en la Persona de Jesús quien quita la ira de Dios de todos aquellos que creen y confían en Él.

 

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