¿Por qué les suceden cosas malas a las personas buenas?

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Hay dos formas de mirar esta pregunta. Primero que todo y hablando técnicamente no existe tal cosa como "personas buenas." La Biblia dice en Romanos 3:12:

  • “Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga la bueno, no hay ni siquiera uno.”

La razón del por qué no hay ni una sola persona buena se debe a que Dios es el único verdaderamente bueno. Lucas 18:19 dice:

  • “Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguna hay bueno, sino sólo Dios.”

Dios es el estándar de justicia y todos nosotros hemos quedado cortos con ese estándar (Ro 3:23). Por lo tanto, no existe tal cosa como que a las personas buenas les sucedan cosas malas.

De otro lado, desde una perspectiva humana, existen personas decentes que son muy simpáticas. Son honestas, no mienten, no roban y tratan a las personas muy bien. Por lo tanto, ellas no es que sean perfectas o buenas; ellas están tratando de hacer lo que es correcto. Así que, ¿por qué Dios permite que a esas personas les sucedan cosas malas? La respuesta más fácil descansa en el efecto del pecado. El pecado está en el mundo y afecta a cada uno de forma diferente. Una vez escuché una ilustración en la que alguien decía que cuando alguien lanza una granada a la multitud, unas personas quedan heridas y otras no. Esto muestra cómo es el pecado, el cual afecta a las personas de diferentes formas; algunos muchos, otras poco.

Debemos preguntarnos: ¿Dónde está la línea que debe ser marcada si queremos que Dios deje que cosas malas les sucedan a personas que están tratando de hacer bien? ¿Cuánto bien debe hacer una persona para que sea librada de cosas malas? ¿En qué se constituiría “algo malo”? Lo que es malo para una persona podría no serlo para otra. Así que esta pregunta se vuelve más difícil de responder en la medida en que la miramos. Así que lo mejor que podemos pensar es que Dios permite que las cosas nos sucedan por una razón.

 

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