¿Por qué les suceden malas cosas a las personas buenas?

Por, Matt Slick

Hay dos formas de mirar esta pregunta. Ante todo, y hablando técnicamente, no hay personas buenas:

  • Romanos 3:12: “Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”.

Una de las razones de esto, es que nadie hay verdaderamente bueno, sino solo Dios:

  • Lucas 18:19: “Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios”.

Dios es la norma de justicia y todos nosotros nos hemos quedado cortos para alcanzar esa norma:

  • Romanos 3:23: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.

Por lo tanto, no existe tal clase de “personas buenas”, y es obvio que le sucedan malas cosas a ellos.

De otro lado, y desde una perspectiva humana existen personas decentes que son muy amables. Son honestos, no mienten, no roban y tratan muy bien a las personas. Por lo tanto, y aunque no son perfectas, tratan de hacer las cosas correctamente. ¿Por qué entonces, Dios permite que les pasen malas cosas a ellos? La respuesta más sencilla descansa en el efecto del pecado sobre toda la humanidad. El pecado está presente en el mundo y aunque todos estén muertos en sus delitos y pecados, éste, afecta de forma diferente a las personas.

Además, Dios puede permitir que malas cosas les pasen a personas que son amables para poder de alguna forma, enseñarles lecciones, disciplinarlos, mejorar el carácter de ellos, animarlos a que dependan solo de Él, etc. Por las Escrituras sabemos que nada ocurre sin la perfecta voluntad de Dios:

  • Efesios 1:11: “Por medio de Cristo, Dios nos eligió desde un principio, para que fuéramos suyos y recibiéramos todo lo que él había prometido. Así lo había decidido Dios, quien siempre lleva a cabo sus planes” (Traducción en lenguaje actual - TLA).

También sabemos que Dios es bueno, por lo que debemos concluir que Él permite que las malas cosas ocurran porque están de acuerdo a Su plan soberano, y finalmente, esto obrará para bien, especialmente para aquellos que lo aman:

  • Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.

Piense también acerca de esto. Si queremos que Dios detenga las cosas que le suceden a las personas amables, ¿dónde se dibujará esa línea? ¿Qué tan amable o “buena” puede ser una persona para que evite las cosas malas? ¿O cuál es el nivel de cosas malas que queremos que Dios detenga? Por ejemplo, la crucifixión de Cristo fue, de hecho, un acto malvado que llevaba un buen propósito. ¿Deben ser estas cosas malvadas ser detenidas cuando pueden llevar a un mejor propósito? Además, ¿qué se podría constituir como algo malo? Porque, en última instancia, el relativismo demuestra que lo que es malo para una persona, puede ser bueno para otra. Finalmente, la pregunta puede volverse algo difícil de responder; por lo tanto, los cristianos en especial, deben aprender a creer que lo que Dios permite en nuestra vida –y que podemos considerar malo– es, por alguna razón, lo “mejor” que nos puede suceder.

NOTA: A menos que se diga lo contrario, todas las citas son tomadas de la VRV60.

 

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