¿Por qué los católicos romanos creen lo que hacen?

Por, Matt Slick

Estoy muy preocupado por los católicos. Creo, de todo corazón que la iglesia católica romana está enseñando tanta herejía como para condenar eternamente a sus feligreses. No quiero sonar ofensivo con estas palabras, pero ellos son, lo que creo que son.

Cuando cito documentos oficiales de la iglesia católica (Foros CARM) que contradicen las Escrituras, los católicos hacen cualquier cosa a su alcance, para continuar creyendo y defender todo lo que la madre iglesia les dice a ellos; sin importar si están en contra de las Escrituras. Con frecuencia sus feligreses sólo creen todo lo que les dice su iglesia. Por ejemplo, el catecismo de la iglesia católica enseña que ellos (los católicos) pueden ser dioses (CIC 795), o que pueden llegar a ser “cristo” (CIC 795).

  • CIC 460 “El Verbo se encarnó para hacernos "partícipes de la naturaleza divina" (2 P 1, 4): "Porque tal es la razón por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: para que el hombre al entrar en comunión con el Verbo y al recibir así la filiación divina, se convirtiera en hijo de Dios" (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 3, 19, 1). "Porque el Hijo de Dios se hizo hombre para hacernos Dios" (San Atanasio de Alejandría, De Incarnatione, 54, 3: PG 25, 192B). Unigenitus [...] Dei Filius, suae divinitatis volens nos esse participes, naturam nostram assumpsit, ut homines deos faceret factus homo ("El Hijo Unigénito de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres") (Santo Tomás de Aquino, Oficio de la festividad del Corpus, Of. de Maitines, primer Nocturno, Lectrua I).
  • CIC 795 Cristo y la Iglesia son, por tanto, el "Cristo total" [Christus totus]. La Iglesia es una con Cristo. Los santos tienen conciencia muy viva de esta unidad:«Felicitémonos y demos gracias por lo que hemos llegado a ser, no solamente cristianos sino el propio Cristo. ¿Comprendéis, hermanos, la gracia que Dios nos ha hecho al darnos a Cristo como Cabeza? Admiraos y regocijaos, hemos sido hechos Cristo. En efecto, ya que Él es la Cabeza y nosotros somos los miembros, el hombre todo entero es Él y nosotros [...] La plenitud de Cristo es, pues, la Cabeza y los miembros: ¿Qué quiere decir la Cabeza y los miembros? Cristo y la Iglesia» (San Agustín, In Iohannis evangelium tractatus, 21, 8).Redemptor noster unam se personam cum sancta Ecclesia, quam assumpsit, exhibuit ("Nuestro Redentor muestra que forma una sola persona con la Iglesia que Él asumió") (San Gregorio Magno, Moralia in Job, Praefatio 6, 14)Caput et membra, quasi una persona mystica ("La Cabeza y los miembros, como si fueran una sola persona mística") (Santo Tomás de Aquino, S.th. 3, q. 48, a. 2, ad 1).

Una palabra de Santa Juana de Arco a sus jueces resume la fe de los santos doctores y expresa el buen sentido del creyente: "De Jesucristo y de la Iglesia, me parece que es todo uno y que no es necesario hacer una dificultad de ello" (Juana de Arco, Dictum: Procès de condamnation).

Aunque esta enseñanza no es, oficialmente enseñada a sus feligreses, el catecismo contiene declaraciones aprobadas por la misma iglesia que dicen exactamente eso. Y esto es bastante problemático, y los católicos siempre ofrecerán excusas por lo que se afirma en su catecismo, diciendo que esto no quiere decir lo que realmente dice. Pero este, no es el único tema que necesitamos enseñar. Echemos un vistazo a otro: la salvación:

  • CIC 2010 “… Bajo la moción del Espíritu Santo y de la caridad, podemos después merecer en favor nuestro y de los demás gracias útiles para nuestra santificación, para el crecimiento de la gracia y de la caridad, y para la obtención de la vida eterna…”
  • CIC 2027 “… Bajo la moción del Espíritu Santo podemos merecer en favor nuestro y de los demás todas las gracias útiles para llegar a la vida eterna, como también los necesarios bienes temporales”.
  • CIC 2068 El Concilio de Trento enseña que los diez mandamientos obligan a los cristianos y que el hombre justificado está también obligado a observarlos (cf DS 1569-1670). Y el Concilio Vaticano II afirma que: “Los obispos, como sucesores de los Apóstoles, reciben del Señor [...] la misión de enseñar a todos los pueblos y de predicar el Evangelio a todo el mundo para que todos los hombres, por la fe, el bautismo y el cumplimiento de los mandamientos, consigan la salvación” (LG 24).

Todos los párrafos anteriores son problemáticos ya que nadie obtiene la salvación por guardar los mandamientos, tal y como nos enseñan las mismas Escrituras:

  • Romanos 3:28-30: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión”.
  • Romanos 4:1-6: “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? 2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. 6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras”.
  • Gálatas 2:16: “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”.

Sin embargo, los católicos continúan creyendo y defendiendo lo que la santa madre les dice. Y esto, es muy triste. Romanos 11:6 enseña que no merecemos la gracia:

  • “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”.

Pero no importa lo que CARM les presente; ellos continuarán creyendo y defendiendo lo que su santa madre iglesia les dice… no importa lo que su santa madre iglesia les dice. Es casi un mantra de devoción emocional a la “única iglesia verdadera” que les dice cuál es la verdad. Desafortunadamente veo el mismo fenómeno con los testigos de Jehová cuando se someten a la Watchtower Bible y Tract Society. Cualquier “verdad” que les enseñe su iglesia, la defenderán… porque esta es, la verdadera iglesia.

En todo culto no cristiano, los miembros defienden todo aquello que su madre iglesia les dice a ellos. Abundan los razonamientos y se hacen defensas, pero para ellos, el significado claro de la Escritura está perdido sin importar lo que los verdaderos seguidores de Jesús –no una iglesia, no una organización– les digan. ¿Por qué? Creo saber por qué:

  • 1ª Corintios 2:14: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.

Los católicos que defienden los errores de su madre iglesia, en contradicción a la Palabra de Dios, lo hacen porque no han sido regenerados. Esto es lo que las Escrituras enseñan. Tal cual. Ellos no tienen la mente de Cristo; no escuchan Su voz (Juan 10:27-28: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”). Más bien, están ciegos:

  • 2ª Corintios 4:4: “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.

Los católicos parecerán cristianos, usaran palabras y frases cristianas, harán buenas obras en el nombre de Cristo y afirmarán a Cristo como Salvador, pero aun así, estarán perdidos.

  • Mateo 7:22-23: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Note que Jesús condena a los que invocan a su fe y obras para salvación. Mi corazón me duele por los católicos romanos, que piensan y actúan al igual que los cultistas no cristianos y que defiende todo aquello que su madre iglesia les dice que crean; que justifican el error de obras justas (CIC 2068, 2027, 2068); que se han entregado más a una iglesia que a Cristo mismo, y que se comportan de manera consistente a todo lo que su madre iglesia les dice qué deben hacer y creer.

  • Concilio de Trento, Cánones de la Justificación, Canon 9: “Si alguno dijere, que el pecador se justifica con sola la fe, entendiendo que no se requiere otra cosa alguna que coopere a conseguir la gracia de la justificación; y que de ningún modo es necesario que se prepare y disponga con el movimiento de su voluntad; sea anatema”.
  • Concilio de Trento, Cánones de la Justificación, Canon 14: “Si alguno dijere, que el hombre queda absuelto de los pecados, y se justifica precisamente porque cree con certidumbre que está absuelto y justificado; o que ninguno lo está verdaderamente sino el que cree que lo está; y que con sola esta creencia queda perfecta la absolución y justificación; sea anatema”.
  • Concilio de Trento, Cánones de la Justificación, Canon 24: “Si alguno dijere, que la justicia recibida no se conserva, ni tampoco se aumenta en la presencia de Dios, por las buenas obras; sino que estas son únicamente frutos y señales de la justificación que se alcanzó, pero no causa de que se aumente; sea anatema”.

La autorenuncia a una iglesia, lleva a la esclavitud y condenación. Pero entregarse a Jesús siempre lleva a la libertad y salvación.

  • Mateo 11:28-30: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”.

La carga de los católicos es creer y seguir todo lo que la iglesia madre les dice a ellos que deben creer y hacer (CCC 862, 883, 896, 939), para merecer su propia gracia (CCC 2010, 2027), y guardar los diez mandamientos y con esto, lograr la salvación (CIC 2068). Tales cargas son pesadas y no bíblicas; sin embargo los católicos defenderán todo aquello que su iglesia madre les diga qué creer.

No están siguiendo a Cristo solamente.

  • 1ª Timoteo 6:3-4: “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas”.

 

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