¿Por qué Moisés no pudo entrar en la tierra prometida?

A Moisés no se le permitió entrar en la Tierra Prometida debido a que golpeó dos veces la peña desobedeciendo la orden de Dios de que solamente le hablara a la misma. En Números 20 encontramos el registro de los Israelitas en el desierto de Zin y cómo no tenían agua (v. 2). Moisés y Aarón oraron y Dios le habló a Moisés diciendo:

“Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. 9Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. 10Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? 11Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. 12Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.”

A Moisés se le dijo que le hablara a la peña y todo lo contrario, él llamó al pueblo rebelde (v. 10) y preguntó “¿Os hemos?”, dando a entender que por medio de ellos—Moisés y Aarón—le suministraban agua al pueblo; cuando esto, no era así. Más bien, era el Señor quien les proveería el agua de vida. 

Hablarle a la peña podría probablemente simbolizar la Palabra de Dios dada a Moisés, mientras que el golpear la peña representaría los esfuerzos personales de Moisés y Aarón. El agua de vida es el resultado de la Palabra de Dios, no del esfuerzo humano.

Podría ser también que golpear la roca representaba a Cristo, el cual es la Palabra de Dios (Jn 1:1, 14), y quien fuera una vez golpeado en la prueba de la crucifixión y del que fluye agua para vida eterna (Jn 4:10; 7:38; 19:34).

 

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