Predicación en la calle

Por, Tony Miano
Editado por, Matt Slick

Mientras que el número de predicadores en las calles parece estar creciendo, todavía se mantiene un cierto nivel de antagonismo contra la predicación en la calle por parte de miembros y segmentos del cuerpo de Cristo. Tristemente, aunque un caso contra tal predicación no puede ser hecho desde la autoridad de la Escritura, los laicos y los pastores por igual, buscan desmoralizar el apoyo bíblico y la práctica histórica de la predicación en la calle. Lo más triste todavía es que algunos laicos y pastores usan incorrectamente la Palabra de Dios a través de la eisegesis para levantar casas doctrinales de paja contra la predicación en la calle.

En este artículo, mostraré, cuán destructivo y desalentador puede ser, cuando un pastor usa incorrectamente las Escrituras, en un intento para argumentar contra la predicación en las calles.

Un correo electrónico de un desanimado predicador de la calle

Recibí un mensaje en Facebook de un joven evangelista emergente –un cristiano fiel que ha salido a las calles con su equipo de evangelismo de su iglesia– un seguidor valiente de Cristo, quien, cada semana, y en los últimos meses ha estado predicando en las calles. Estaba desanimado y confundido.

Había recibido una llamada de un amigo respetado; un amigo pastor graduado del seminario quien le llamó expresándole su disgusto por la predicación en las calles. Durante la conversación, este pastor amigo, trató de presentar un caso “bíblico” contra esto, asumiendo la posición de que la predicación en las calles tiende a molestar a los propietarios de negocios. Él citó Colosenses 4:5 (“Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”), diciéndole posteriormente al joven evangelista que predicar cerca de negocios no es sabio debido a que viola este versículo.

El joven evangelista me escribe:

  • “En la medida en que continuamos hablando, pude ver que él siente que predicar en las calles no solo viola este versículo cuando se hace cerca de negocios, sino también cuando se hace en cualquier otro lugar porque las personas lo ven como hostil. Él siente que aparte del evangelio, el cual es ya ofensivo, le estamos adicionando al carácter mismo del evangelio, de por sí, ya 'ofensivo', nuestra conducta debido a que levantamos nuestras voces mientras lo declaramos”.

La historia de este joven evangelista está volviéndose demasiado común. Es desafortunado que algunos pastores y maestros, hombres graduados de universidades prestigiosas, después de recibir entrenamiento excelente, manejen mal lo relacionado con la Palabra de Dios a fin de promover su agenda particular contra la predicación en las calles. Ellos desaniman a los hombres jóvenes, como el que me contactó, de interesarse en una forma de evangelismo público que es registrado a través del Antiguo y Nuevo Testamentos y por más de 2.000 años de historia de la iglesia.

Exégesis y eisegesis

Un arma desafortunada en el ataque contra la predicación en las calles es, la “eisegesis”. Antes de continuar, y para aquellos lectores que puedan no estar familiarizados, permítanme explicarles dos términos teológicos claves: la “exégesis” y la “eisegesis”.

Exégesis:
  • “La exégesis es cuando una persona interpreta un texto basado solamente en lo que este dice. Esto es, saca del texto lo que está allí en lugar de leer dentro de este lo que no está allí. Existen reglas para una adecuada exégesis: leer el contexto inmediato, los temas relacionados, las definiciones de las palabras, etc., lo cual, juega un papel importante en el adecuado entendimiento de lo que dice algo y lo que no dice”.

Una adecuada exégesis, incluye usar el contexto alrededor del pasaje, comparándolo con otras partes de la Biblia, aplicando un entendimiento del idioma y costumbres del tiempo de su escritura, en un intento para entender claramente cuál fue la intención original que el escritor quería expresar. En otras palabras, está tratando de “sacar” del pasaje el significado inherente a éste. La palabra opuesta de exégesis es, eisegesis, la cual es una interpretación particular de una persona de interpretar la Escritura que no es evidente en el mismo texto.

Eisegesis:
  • "Cuando una persona interpreta y lee información en el texto que no se encuentra allí. Un ejemplo podría ser al leer 1ª Corintios 8:5: 'Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores)'. Por ejemplo, los mormones, con este versículo presentan su idea preconcebida de la existencia de muchos dioses a este texto y afirman que este dice que existen muchos dioses. Pero no es eso lo que el versículo dice. Este dice que 'aunque haya algunos que se llamen dioses', no los hace realmente dioses. Por lo tanto, el texto no enseña lo que los mormones dicen y son culpables de eisegesis; esto es, leer en el texto lo que este no dice".

Desafortunadamente, como es el caso con el pastor que contactó al predicador en las calles para desanimarlo de predicar el evangelio en público, parece que existe un número creciente de cristianos que están empleando la eisegesis como un arma para atacar la predicación al aire libre. Para poderlo hacer, ellos deben ignorar totalmente las narraciones históricas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos, ignorando también más de 2.000 años de historia de la iglesia.

Una generalización apresurada

Antes de que demuestre, cómo el pastor hizo un argumento eisegético con Colosenses 4:5, quiero mencionar la falacia lógica que el pastor aplicó como una presuposición que informa su argumento eisegético. El pastor aplicó una falacia lógica conocida como una “generalización apresurada”. La falacia está definida y explicada a continuación:

  • “Generalización apresurada (dicto simpliciter, también llamada, “saltar a conclusiones” “conversación accidental/casual”): Uso equivocado de razonamiento inductivo cuando hay muy pocos ejemplos para probar un punto. Ejemplo: 'Susan no pasó Biología 101. Germán no pasó Biología 101. Alberto no pasó Biología 101. Por lo tanto concluyo que la mayoría de los estudiantes que están viendo Biología 101, no pasarán'. En la comprensión y caracterización de situaciones generales, alguien, conocedor de la lógica no puede normalmente examinar cada ejemplo. Sin embargo, los ejemplos usados en el razonamiento inductivo deberán ser típicos del problema o situación en cuestión. Tal vez, los estudiantes en el ejemplo son alumnos mediocres. Tal vez estuvieron enfermos y fallaron muchas clases relacionadas con las lecciones en ese período. Si una persona lógica quiere presentar el caso de que la mayoría de los estudiantes no pasarán Biología 101, tendrá que; (a) obtener una muestra mayor; por lo menos, una mayor que tres estudiantes; o, (b) si esto no es posible, la persona tendrá que salirse de su dirección para probarle al lector, que sus tres ejemplos son, de alguna manera, representativos de la muestra. Si una persona lógica, considera solo casos excepcionales o dramáticos, y generaliza una regla para que estos encajen solamente, el autor comete la falacia de generalización apresurada”.1

El pastor aseguró que los propietarios de los negocios se molestarían con la predicación en las calles que estuviera cerca de sus negocios (una generalización). En este punto, se requiere contestar muchas preguntas:

1. ¿Alguna vez el pastor ha predicado en las calles o predicado testificando al aire libre y el propietario de un negocio ha estado verdaderamente molesto por esa predicación?
2. Si es así, ¿cuántas veces el pastor ha experimentado esto?
3. Si lo ha experimentado, ¿ha sido experimentado suficientes veces y en bastantes lugares alrededor del mundo para establecer un ejemplo capaz de llegar a la conclusión que la tendencia de los propietarios de negocios es molestarse por la predicación en las calles?

Mientras que las preguntas anteriores no sean respondidas adecuadamente, el pastor está haciendo una generalización apresurada acerca del impacto de la predicación en las calles basado en las emociones de los propietarios de negocios.

Adicionalmente, mi propia experiencia con relación a la predicación en las calles cerca de negocios puede, creíblemente desmentir la afirmación del pastor. En los últimos siete años, he predicado en las calles cientos de veces. Lo he hecho, en todo el norte y sur California, en Colorado, Texas, Georgia, Indiana, Washington, Maryland, Pennsylvania, Nueva York, Idaho, y Londres (El Reino Unido). Noruega y Nueva Orleans, serán adicionadas a la lista al inicio del 2013. He predicado en las calles en áreas de negocios, en propiedades privadas abiertas al público (en las afueras de los grandes centros comerciales), en las aceras peatonales públicas y privadas y en parque nacionales.

Y sí es cierto; he enfrentado alguna oposición por parte de los propietarios de negocios, pero mi experiencia ha sido mayormente positiva con los propietarios. De hecho, hace unos años, para un Día de San Valentino, hice predicación en las calles en un centro comercial al aire libre. Una persona en el área se indignó y trató, físicamente, de detener mi predicación. El propietario y empleados de un negocio cercano salieron de su almacén y alejaron a este hombre de mí, y me acompañaron hasta que terminé de predicar. Y era la primera vez que los veía. De otro lado, propietarios de negocios me han agradecido por predicar cerca de sus negocios.

Entonces, ¿hay algo qué podría hacer que la posición del pastor sea más válida que la mía?

Al hacer una generalización apresurada acerca de la predicación en las calles cerca de negocios, el pastor, está presentando su propia experiencia (si es que tiene alguna) y coloca su experiencia personal sobre el resto del mundo para establecer una norma o estándar engañador a otros.

Creo que el uso de este tipo de falacias lógicas ha llevado a un pastor con una buena educación en teología, a violar una regla básica de la hermenéutica –obligando a un significado deseado sobre un texto (eisegesis), en vez de trazar el significado original del escritor partiendo desde el texto (exégesis).

Por ahora, posiblemente he olvidado el versículo en cuestión. Sin embargo, era importante establecer un fundamento antes de demostrar que el argumento del pastor contra la predicación en las calles es eisegética y nació, seguramente, de una aversión personal y fundamental, contra la predicación en las calles como una forma de evangelización.

  • Colosenses 4:5: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”.

Analogía de la fe

Un principio clave en la interpretación de la Escritura, es la “analogía de la fe”; la cual, en su forma más sencilla es permitir que la Escritura interpreta a la misma Escritura. Ningún versículo o pasaje de la Escritura deberá ser sacado de su contexto cercano o lejano, de su contexto histórico o de cualquier otro contexto y establecerlo dentro del vacío del  sentido deseado por el intérprete. La confesión de Westminster explica el principio de esta forma:

  • “La regla infalible de interpretación de la Escritura es la Escritura misma: y por lo tanto, cuando haya una pregunta acerca de la verdad y del sentido total de alguna Escritura (el cual no es múltiple sino uno), debe ser buscado y conocido en otros lugares que hablen más claramente”.2

Aunque ciertamente existen versículos de la Escritura que apoyan clara y reiterativamente la afirmación de Pablo de que los cristianos deben andar diligentemente como sabios con respecto a los impíos (Efesios 5:15-16: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”), ¿existen algunos pasajes de la Escritura que apoyan la interpretación y aplicación del pastor de Colosenses 4:5?

¿Existen algunos pasajes con versículos individuales de la Escritura que apoyan la afirmación del pastor, de que la predicación al aire libre, es en sí misma un acto que muestra una falta de sabiduría hacia los extraños (impíos)? La respuesta es un “no” rotundo.

De hecho, en ningún versículo de la Escritura se encontrará la prohibición contra la proclamación del evangelio por parte de los cristianos, al aire libre en las calles. Así que, finalmente, el pastor está haciendo un argumento basado en el silencio de la Palabra de Dios, mientras que eisegéticamente antepone su deseo sobre el significado del texto.

La afirmación del pastor, de que la predicación en las calles, en oposición a lo que algunos propietarios de negocios no salvos podrían querer o aprobar, está en contradicción a la exhortación de Pablo, de “andar sabiamente para con los de afuera”.

Antes del versículo en mención, Pablo habla mucho en su carta, exhortando a los colosenses de caminar de una manera digna para el Señor (Colosenses 1:10; 2:6). Exhortó a los colosenses de despojarse “del viejo hombre con sus hechos”, revistiéndose “del nuevo” (Colosenses 3:9-10). Les recuerda a los colosenses que la sabiduría de Dios, la sabiduría que ellos deben seguir en sus propias vidas, es una sabiduría que viene del profundo estudio de Su Palabra, enseñándola “unos a otros”, y aplicándola en la exhortación en la vida de cada uno de ellos (Colosenses 3:15-16). Pablo les recordó que una vida en Cristo es una vida en la cual el creyente coloca “la mira” en las cosas de arriba (Colosenses 3:1-2), “no en las de la tierra”, ya que, hemos muerto, “y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.

Justo antes de exhortar a los colosenses a caminar con sabiduría “para con los de afuera”, Pablo pide que oren para que se les “abra puerta para la palabra”; el evangelio de Jesucristo (Colosenses 4:2-4). El versículo inmediatamente posterior a la exhortación de Pablo hacia la sabiduría “para con los de afuera”, es muy claro, de que Pablo tenía en mente, el evangelizar. El mejor uso del tiempo de los colosenses, era evangelizar al perdido con un discurso misericordioso y una buena disposición para dar respuestas a preguntas.

Caminar con sabiduría para con los de afuera (impíos), era compartir el evangelio con los extraños mientras mantuvieran su carácter cristiano. Ellos debían caminar con los de afuera, no esconderse de ellos. Warren Wiersbe escribió:

  • “La obediencia práctica significa complacer a Dios, sirviéndole a Él, y conocerlo mejor a Él. Cualquier doctrina que aísla al creyente de las necesidades del mundo alrededor de él, no es doctrina espiritual”.3

El evangelista D. L. Moody decía con frecuencia:

  • “Cada Biblia deberá estar amarrada a los zapatos de cuero”.4

Y la mayor necesidad de un no creyente es la salvación por la sola gracia de Dios, sólo por medio de la fe, en sólo Jesucristo.

John Eadie, en su comentarios acerca de la epístola a los Colosenses, escribió lo siguiente acerca de los siguientes versículos (4:5-6):

  • “…referirse a los aspectos de la conducta cristiana o ciertos aspectos de la misma, es presentarse al mundo. Mientras que ellos colocaban sus afectos en las cosas de arriba, y mortificaban sus ‘miembros que estaban aquí en la tierra’; mientras que posponían ciertos vicios, y asumían ciertas virtudes, culminando en amor; mientras que estaban puestos para ser ejemplos en toda relación social; como esposos y esposas, padres e hijos, señores y siervos; y mientras que estuvieran a estar listos en oración por ellos mismos y por el apóstol, todo este código ético se refería a los deberes espirituales, tanto personales como mutuos, dentro de la iglesia. Sin embargo, ellos debían, en circunstancias normales, estar en contacto con el paganismo incrédulo que había alrededor de ellos. Si ellos se restringían totalmente de tal sociedad, la deducción del apóstol se llevaría a cabo –‘pues en tal caso, os sería necesario salir del mundo’. Pero ellos, no saldrían del mundo porque no era lo correcto, ellos estaban para permanecer en éste para el propósito de mejorarlo. Y de que su conducta podría ejercitar tal influencia benéfica, se les ordenaba entonces conducirse en verdad, y comunicar la verdad a un mundo inmerso en la mentira y atado firmemente al pecado”.5

El comentario del Nuevo Testamento, versión IVP, lo establece muy bien con estas palabras:

  • “La exhortación abierta de Pablo está enmarcada por dos imperativos, los cuales, expresan su profunda preocupación para evangelizar al perdido. La comunidad que Dios ha llamado a salir del mundo para salvación por el evangelio (Leer, Romanos 10:8), es llamada para que en cambio, predique ese evangelio; el evangelismo es la vocación de la iglesia. La obra del evangelismo incluye oración (4:2-4), así como la proclamación (4:5-6); un punto ya resaltado en las palabras de inicio de la carta (1:5-9). De hecho, este pasaje final, conecta bien con la acción de gracias de apertura de Pablo (1:3-12). Así que, las exhortaciones de Pablo para orar por la misión de la iglesia (4:2-4) y ser sabios con los de afuera (4:5) forma una clase de clímax junto con su acción de gracias de la apertura, trayendo aún, un más claro propósito al cuerpo principal de la carta. Es decir, el interés de Pablo en corregir la filosofía equivocada con relación a la vocación de la iglesia; la enseñanza sin Cristo y la moral ascética de la ‘filosofía vacía y engañosa’ (2:8) amenazando la misión evangelística de la iglesia con los de afuera”.6

Caminar con sabiduría hacia los de afuera no significa que evitemos, hacer o decir algo a la persona no salva y que pudiera considerarse como ofensiva. Eso significa que el cristiano debe sostener su carácter como el de Cristo, hablar amablemente, y estar preparados para dar una respuesta a Su fe en Cristo, cuando se asocia y comunica con los impíos.

Tristemente, hay quienes violan esos principios cuando proclaman el evangelio al aire abierto:

  • No hablan la verdad en amor
    • Efesios 4:15: “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”.
  • No aman a sus enemigos
    • Mateo 5:43-44: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”.
  • Hacen todo lo posible para discrepar de las autoridades gubernamentales
  • Solo saben decir cosas malas y mentiras
    • Romanos 3:13: “Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan.Veneno de áspides hay debajo de sus labios”.

Tal vez esa sea la experiencia del pastor. A lo mejor se topó con dos o tres predicadores en las calles que se comportaban de esa forma. Tal vez esto sucedió al frente de un negocio diferente. Si ha sido así, entonces, quien haya cometido tal conducta pecaminosa son, como predicadores en las calles, una vergüenza para mí, como lo son para el pastor.

Sin embargo, es una falacia del pastor, hacer una generalización apresurada o un juicio automático de que toda predicación en las calles es contraria a la Escritura. Es también una falacia del pastor, aplicar versículos que hablan de cómo los cristianos deben comportarse hacia los impíos y en presencia de ellos, argumentando que la práctica de la predicación en las calles, es una violación de esos versículos.

Al manejar la Palabra de Dios de esa manera, está haciendo un perjuicio a un joven predicador al aire libre, a los impíos que este predicador está tratando de alcanzar, a la Palabra de Dios y al Dios de la Palabra. El pastor, necesita arrepentirse.

"kerusso" y la predicación en las calles

La predicación en las calles es bíblica. La palabra griega para “kerusso”, la cual significa “predicar”, tiene la proclamación del evangelio al aire libre en el corazón de su definición.

  • “kerusso: predicar; ser un heraldo; oficiar como un heraldo; proclamar a la manera de un heraldo; siempre con la sugerencia de formalidad, gravedad y una autoridad la cual debe ser escuchada y obedecida; publicar; proclamar abiertamente algo que ha sido hecho: usar (con relación a) la proclamación pública del evangelio y las cosas relacionadas con éste; lo hecho por Juan el Bautista, por Jesús, por los apóstoles y otros maestros cristianos”.7

Sí, todos los profetas del Antiguo Testamento, desde Noé hasta el Juan el Bautista, fueron predicadores de las calles. Esteban, el primer cristiano mártir, fue un predicador de la calle. Pablo, el hombre que sostuvo las ropas de aquellos que asesinaban a Esteban, vendría a la fe en Cristo y se convirtió en un predicador de la calle. Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores, fue un predicador en las calles. Y la proclamación del evangelio al aire libre, nunca popular, ha continuado desde la resurrección de Cristo hasta el joven predicador en las calles el cual fue desanimado por una conversación que tuvo con un pastor amigo.

Conclusión

¿Es la predicación en las calles para todos? No. ¿Debería predicar en las calles todo cristiano? No. La responsabilidad es demasiado grande para algunos. A menos que esté sirviendo como pastor, el predicador de las calles no es un pastor de un rebaño, y cada predicador en las calles deberá estar en sumisión y rendir cuentas a los ancianos/pastores de uno de los rebaños de Dios; en este caso, la iglesia local. Sin embargo, el cajón o el banco en el que el predicador de las calles usa, para todas las metas y propósitos, es un púlpito.

Aún más, el predicador en las calles tiene que tener un carácter de pastor, el sentido de llamado de un pastor, la orden de la Escritura de un pastor, el cuidado de un pastor hacia otros, la entrega y el coraje de un pastor. ¿Es esa norma demasiado alta para imponer a un predicador en las calles? No. Esta es la mayordomía del evangelio que estamos hablando. El deseo de un cristiano para predicar en las calles, nunca sustituirá la guarda y custodia del evangelio. El deseo de alguien para predicar nunca es tan importante como la integridad y fidelidad del evangelio de Jesucristo. He tenido el honor de discipular predicadores para llevar su trabajo a las calles; y he tomado la difícil decisión de decirle a un aspirante predicador que no utilice mi caja.

Mi consejo al pastor que desanimó a este joven que me contactó, es que entrene en su congregación, a hombres jóvenes como este para que lleven el evangelio a las calles. Sea a sus hombres como John Wycliffe fue a sus valientes discípulos; entrénelos para que sean los “sacerdotes pobres” (los “lollards”) en sus días. No desanime a su gente de hacer lo que es bíblico. Equipelos y anímelos a predicar bíblicamente, el evangelio al aire libre. Coloque a un lado sus presuposiciones no bíblicas contra la predicación en las calles, separe correctamente la Palabra de Dios, y prepare a su gente para predicar el evangelio a todo el mundo.

A mis queridos predicadores de las calles: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”. El mejor uso de la sabiduría de Dios le ha sido dado para que aplique esa sabiduría en la proclamación del evangelio al aire libre. Y el mejor uso de su tiempo es hacer lo mismo: ¡Predicar el evangelio!

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. http://web.cn.edu/kwheeler/fallacies_list.html
  • 2. http://www.reformed.org/documents/wcf_with_proofs/index.html?body=/documents/wcf_with_proofs/ch_I.html
  • 3. http://www.preceptaustin.org/colossians_110.htm
  • 4. http://www.preceptaustin.org/colossians_110.htm
  • 5. http://preceptaustin.org/colossians_45-6.htm
  • 6. http://www.biblegateway.com/resources/commentaries/IVP-NT/Col/Pauls-Evangelistic-Concern
  • 7. http://www.biblestudytools.com/lexicons/greek/kjv/kerusso.html

 

 

 

 
 
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