Profecías cumplidas que prueban que Cristo es Dios

¿Quién es Jesucristo? ¿Es Él, Dios? ¿O sólo era un hombre? Cuando Jesús les preguntó a Sus discípulos acerca de Él,1 se encontró con la respuesta sincera de Pedro:

  • “—Tú eres el Mesías,[b] el Hijo del Dios viviente”.2
    • Footnotes:
      • [b] Mateo 16:16 O el Cristo.

Tanto Cristo (término griego) como Mesías (término hebreo) quieren decir «el Ungido» (Nueva Traducción Viviente – NTV). Existen mucho que podrían responder, tan sinceramente, como lo hizo Pedro, pero que definen los términos “Cristo” e “Hijo de Dios” de una forma muy diferente a la de Pedro. Para algunos, “el Cristo” es una forma de pensamiento, de ser relacionado a la existencia y “al divino cosmos”; para otros, como los testigos de Jehová y otros proponentes modernos del arrianismo, “el Cristo” era sólo un hombre cuando estuvo en la tierra. El problema con todas las cristologías aberrantes, es que ignoran el simple hecho de que su negación del entendimiento del cristianismo histórico acerca de que Cristo es tanto Dios como hombre, equivale a una negación de algunas de las profecías más profundas registradas en el Nuevo Testamento. Más que esto, también equivale a una negación del Cristo bíblico, y que en lugar del cual establecen un ídolo. A partir de los primeros versículos del evangelio de Marcos, se nos da una declaración muy valiente de la deidad de Cristo. Marcos, abre el registro de su evangelio combinando dos profecías en una, acerca del Mesías:

  • Marcos 1:1-3: “Ésta es la historia de cómo empezaron a anunciarse las buenas noticias acerca de Jesús, que es el Hijo de Dios y el Mesías. 2 Todo comenzó como Dios lo había anunciado por medio del profeta Isaías: «Yo envío a mi mensajero delante de ti, y él va a preparar todo para tu llegada. 3 »Alguien grita en el desierto: “¡Prepárenle el camino a nuestro Dios! ¡Ábranle paso! ¡Que no encuentre estorbos!”» (Traduccion en lenguaje actual – TLA).

Note que es Dios, quien a través de los profetas, habla de Cristo. Dios enviaría Su mensajero antes de Cristo –Juan el Bautista– quien prepararía el camino al Señor, Yahweh, el Dios de Israel. Nosotros sabemos que Juan el Bautista preparó el camino del Cristo, Jesús, ya que las siguientes palabras dicen: “Juan el Bautista apareció en el desierto predicando… diciendo: Tras mí viene uno que es más poderoso que yo…” (vv. 4-7 – La Biblia de las Américas – LBLA). Por lo tanto, Cristo es “el Señor” cuyo camino preparó Juan el Bautista; es decir, Jesús es Yahweh, el Dios de Israel. Lo significativo de esta profecía no puede ser ignorada; si la misma venida del Mesías incluía el hecho de que Él podría ser Yahweh, entonces aquellos que niegan la deidad de Cristo, niegan que Él cumplió las dos profecías que Marcos combina.3 Negar que Cristo es Dios, es negar al mismo Dios.

El evangelio de Mateo nos enseña también que negar la deidad de Cristo, es una negación del mismo Cristo:

  • Mateo 1:22-23: “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”.

En estos versículos hay una cantidad de cosas que podemos aprender acerca del Mesías:

  1. Cristo cumplió la profecía de Isaías 7:14.
  2. Que Cristo fue concebido milagrosamente por el poder del Espíritu Santo.
  3. Que será el hijo de una mujer.
  4. Que será Dios en la tierra.

La explicación de Mateo acerca de Cristo cumpliendo la profecía de Isaías 7:14 va más atrás en el tiempo de la vida de Jesús, aun antes de emparejar el principio mencionado en Marcos 1:1-3. Mateo registra que la misma concepción de Cristo es una profecía cumplida, y que esa profecía contenía una declaración de Su deidad. Por lo tanto, podemos decir con seguridad, que una negación de la deidad de Cristo, aun, en el momento de Su concepción es una negación de Cristo. A propósito, y contrario a lo que los mormones enseñan acerca de Cristo –por ejemplo, que Él era simplemente un hombre que obtuvo la divinidad– las Escrituras declaran que Él era Dios aun al momento de ser concebido. Jesucristo eventualmente no se convirtió en un dios; más bien, Jesús era, y es, y será siempre el Dios Todopoderoso.

De igual manera, al final del ministerio terrenal de Cristo, vemos que Su deidad es también, explícitamente testificada, al ser parte integral de Su persona y obra. Mateo 21:4-5 nos dice que la profecía de Zacarías 9:9 fue cumplida en Él: “Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, Manso, y sentado sobre una asna, Sobre un pollino, hijo de animal de carga”, la cual se refiere a Yahweh Dios como Quien cabalga a Jerusalén en un pollino. Por lo tanto, para que Cristo sea el Cristo, cumplir lo que estaba escrito acerca de Él –en este caso Zacarías 9:9– tiene que ser Dios. Sin embargo, Él también debe ser un hombre, ya que Mateo continúa registrando el hecho de que la gente gritaba: “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!” (Mateo 21:9b). El Cristo es Yahweh encarnado y el Hijo de David, quien es también el Señor de David.4 Aún más, la deidad de Cristo es evidente en el entendimiento acerca de Sí mismo como Juez de los vivos y los muertos:

  • Mateo 24:29-31: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Hay dos referencias del Antiguo Testamento hechas en este pasaje, las cuales se refieren a Yahweh y de las que Jesús nos afirma que son acerca de Él mismo. Estos dos pasajes son, Zacarías 12:10 (“Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”), donde Yahweh habla de ser traspasado y llorado. El otro pasaje es, Salmo 50:1-5:

  • “Nuestro Dios, el Dios supremo, llama a los habitantes de la tierra desde donde sale el sol hasta donde se pone. 2 Desde la ciudad de Jerusalén, desde la ciudad bella y perfecta, Dios deja ver su luz. 3 ¡Ya viene nuestro Dios! Pero no viene en silencio: Delante de él viene un fuego que todo lo destruye; a su alrededor, ruge la tormenta. 4 Para juzgar a su pueblo, Dios llama como testigos al cielo y a la tierra. 5 Y declara: «Que se pongan a mi lado los que me son fieles, los que han hecho un pacto conmigo y me ofrecieron un sacrificio» (Traducción en lenguaje actual – TLA).

En el anterior pasaje, Yahweh Dios llama a los que le son fieles de toda la tierra para juzgar a Su pueblo, y condena a los hipócritas que pretenden ser Sus hijos y falsamente toman Su pacto con sus labios.

Si creemos que Jesús regresará para juzgar a vivos y muertos, lo cual profetiza en el anterior pasaje, entonces estamos obligados a creer que Él es Dios. Sin embargo, y hasta el tiempo cuando el Señor regrese, Él estará sentado en lugares celestiales:

  • Efesios 4:8: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres”.

De acuerdo a los apóstoles, Cristo cumplió esta Palabra:

  • Salmo 68:18: "Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has recibido dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que el Señor[a] Dios habite entre ellos" (La Biblia de las Américas – LBLA).
    • Footnotes:
      • [a] Salmos 68:18 Heb., Yah

Al descender en la tierra, al momento de Su encarnación, también retornó al cielo –a Su trono– después de Su ascensión (Hechos 1:11), dándole a Su iglesia los dones espirituales:

  • Efesios 4:9-10: “(Esta expresión: Ascendió, ¿qué significa[a], sino que Él también había descendido[b] a las profundidades de la tierra? 10 El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.) (LBLA).
    • Footnotes:
      • [a] Efesios 4:9 Lit., ¿qué es
      • [b] Efesios 4:9 Algunos mss. agregan: primero

El problema para los seguidores de la doctrina de Arrio, es el hecho simple de que el Salmo 68 es acerca de Yahweh Dios, el cual inicia con las palabras triunfantes: “Levántese Dios…” (v. 1). Pablo, tampoco cita este Salmo al azar, y podemos ver que hay numerosos temas dentro del mismo que corresponden a los temas encontrados en toda la epístola a los Efesios.

Personalmente, iría más lejos al decir que la epístola de Pablo a los Efesios es casi una exposición de un sermón basado en Salmo 68 a la luz de la vía, ministerio, muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús. Entonces, negar que Cristo es Dios, es también negar Su ascensión al trono, negar los dones espirituales dados a Su pueblo, y finalmente, negar Su obra de todas las cosas de acuerdo al consejo de Su voluntad.

Conclusión

Negar que Cristo es Dios, es negar:

  1. Cristo cumplió la profecía de Isaías 7:14 al ser concebido por el Espíritu Santo.
  2. Que Él cumplió Malaquías 3:1 e Isaías 40:3 al entrar en Su ministerio.
  3. Que Él cumplió Zacarías 9:9 en Su entrada a Jerusalén al final de Su ministerio.
  4. Que Cristo estaba equivocado al aplicar pasajes acerca de Yahweh a Sí mismo, con relación a Su regreso (cf. Salmo 50 y, Zacarías 12:10).
  5. Que el apóstol Pablo –aunque se encontraba bajo la inspiración del Espíritu Santo– malinterpretó el Salmo 68.

Estas conclusiones son perjudiciales para la creencia arriana de que Cristo fue un simple hombre que cumplió todas las anteriores profecías, en el caso de los números 1, 2, 3, y 4. Es también perjudicial a la creencia arriana que las Escrituras son, la inerrante e infalible Palabra de Dios, para el caso del número 4. Los arrianos están obligados, a dos cosas:

  1. Afirmar que Cristo es el Mesías que dijo ser –por lo tanto– es el Dios encarnado, y afirmar que la Biblia es la inerrante e inefable Palabra de Dios, o
  2. Los arrianos pueden continuar aferrándose a sus ideas herejes acerca de Cristo y negar que Él nunca cumplió algunas de las profecías anteriores y que la Biblia tampoco es, la inerrante e infalible Palabra de Dios.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Mateo 16:13-15
  • 2. Mateo 16:16
  • 3. Estas dos profecías están, respectivamente tomadas de Malaquías 3:1 e Isaías 40:3.
  • 4. Cf. Mateo 22:41-46

 

 

 

 
 
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