¿Profetiza Zacarías 12:10 que Jesús sería el Mesías?

Por, Ryan Turner

El contexto histórico y literario

Esta profecía es un oráculo acerca de Judá, quien en ese tiempo estaba sin esperanza. Zacarías explica que Judá triunfará un día como lo hicieron en tiempo de David cuando el ángel del Señor estuvo delante de ellos (Zac 12:1-9).1 Sin embargo, en el v. 10 el oráculo cambia, donde Zacarías declara que los habitantes mirarán a Yahweh a quien traspasaron.

La profecía

  • Zacarías 12:10: “Y derramaré sobre la Casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, Espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y harán llanto sobre él, como llanto sobre unigénito, afligiéndose sobre él como quien se aflige sobre primogénito”.

Interpretación

Existe un número de importantes aspectos acerca de este texto.

Primero: El término “traspasar”, indica generalmente, muerte.2 Curiosamente, la perforación o el traspasar, se refiere a la muerte de Cristo, aunque la palabra no necesariamente significa crucifixión.3
Segundo: Es Dios, fundamentalmente quien es traspasado. Sin embargo, existe una distinción entre la persona traspasada y Jehová. Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch anotan:

  • “…la transición de la primera persona (alay) a la tercera (alayv) señala el hecho de que la persona asesinada, aunque esencialmente es una con Jehová, personalmente, es diferente del Dios Supremo”.4

Tercero: La evidencia del manuscrito claramente señala al de “mi” a “él” como acertada.5
Cuarto: Este texto es otra confirmación de que el Mesías sería rechazado por los líderes judíos (compare con Isaías 53).
Quinto: Este texto sirve para suministrar el tipo específico de muerte del Mesías soportaría, comparado con la más general en Isaías 53.
Sexto: Los antiguos judíos aceptaron este pasaje como mesiánico.6 Curiosamente, una cita fascinante del Talmud en Succah 52a indica que este es un texto Mesiánico:

  • ¿Por qué este lloro en tiempos mesiánicos? Existe una diferencia de interpretación entre el Rabí Dosa y el Rabanan. Una opinión, es que ellos lloran por el Mesías Ben José quien es muerto, y otra, es que lloran por la muerte de la inclinación al mal. Esto, es así, de acuerdo a él, quien explica que la causa es la muerte del Mesías ya que también está de acuerdo con este versículo. Si este se refiere a la muerte de la inclinación al mal, debe preguntarse y si esta es una ocasión para lamentarse o si más bien es una ocasión para gozarse. Si es así, ¿por qué tiene que llorar?7

Carson resume este texto muy bien:

  • Tal vez, la mejor forma de entender esto, es que las personas habían matado a una figura histórica, quien fuera el representante del Señor, y al hacerlo habían traspasado al Señor mismo”.8

La evaluación como un argumento apologético

En general, este pasaje presenta un buen caso para Jesús como Mesías, debido a que Él afirmó ser divino (Juan 10:30: “Yo y el Padre uno somos”) y la evidencia histórica muestra que Él fue traspasado (Leer, Juan 19:34-47). Además, el texto sí indica una perforación y una muerte involucrada. Aún más, el texto fue aceptado como mesiánico por fuentes judías antiguas. Finalmente, a pesar de la evidencia positiva, cuando uno usa esto como argumento apologético para Jesús, una debe señalar que los judíos todavía no se han lamentado por el Mesías. Y esto, es algo que tomará lugar en la segunda venida:

  • Zacarías 12:10: “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”.

Sin embargo, es razonable usar el texto cuando se argumenta que Jesús sí es el Mesías.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. H. L. Willmington, “Manual Willmington de la Biblia” (“Willmington's Bible Handbook”), Wheaton: Tyndale House Publishers, 1997., pág. 510.
  • 2. F. Duane Lindsey, “‘Zacarías’, en el comentario del conocimiento de la Biblia: Una exposición de las Escrituras” (“Zechariah,” in The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures”), ediciones de John F. Walvoord y Roy B. Zuck, Wheaton: Victor Books, 1983., pág. 1567.
  • 3. Ibíd.
  • 4. Carl Friedrich Keil y Franz Delitzsch, "Comentario del Antiguo Testamento" ("Commentary on the Old Testament"), Peabody, MA: Hendrickson, 2002, p. 610.
  • 5. D.A. Carson, “El comentario de la Biblia Nueva: Edición Siglo XXI”, cuarta edición (“The New Bible Commentary: 21st Century Edition”), Downers Grove, IL: Inter-Varsity Press, 1994, sin página.
  • 6. Robert Jamieson, A. R. Fausset y David Brown. “Un comentario, crítica y explicación del Antiguo y Nuevo Testamento” (“A Commentary, Critical and Explanatory, on the Old and New Testaments”), Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1997.
  • 7. Arnold G. Fruchtenbaum, “Cristología mesiánica: Un estudio de la profecía del Antiguo Testamento con relación a la primera venida del Mesías” (“Messianic Christology: A Study of Old Testament Prophecy Concerning the First Coming of the Messiah”), Tustin, CA: Ariel Ministries, 1998, pág. 72.
  • 8. Carson. Sin página.

 

 

 

 
 
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