Pruebas escriturales de que los cristianos no pueden perder su salvación

Por, Matt Slick

¿Existen pruebas escriturales de que los cristianos no pueden perder su salvación? Sí existen, y se encuentran en las misma palabras de nuestro Señor Jesús.

  • Juan 6:39: “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero” (Énfasis añadido).
  • Juan 8:29: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada” (Énfasis añadido).

De los anteriores versículos podemos aprender varias cosas.

Primero:

Aquellos que son cristianos han sido traídos o dados por el Padre al Hijo. Sabemos que este es el caso, porque Juan sigue registrando las palabras de Jesús:

  • Juan 6:37: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera” (Énfasis añadido).

Dios el Padre le ha dado al Hijo un grupo de personas; pero no todas las personas le han sido dadas al Hijo.

Segundo:
  • Juan 8:29: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada”.

Por lo tanto, Jesús nunca fallará en hacer la voluntad del Padre.

Tercero:

En Juan 6:39, vemos que Jesús dice que es la voluntad del Padre de que todo lo que Él le diera, no pierda el Hijo nada, “sino que lo resucite en el día postrero”. Podemos concluir, que Jesús no perderá a nadie y que aquellos que el Padre le diera, serán también resucitados. Jesús aquí, está hablando de creyentes: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37 - Énfasis añadido). Por lo tanto, el contexto significa que aquellos que son resucitados son creyentes, y el versículo habla de la resurrección a la gloria, lo cual ocurrirá en “el día postrero”. Por lo tanto, es la voluntad del Padre que aquellos dados a Jesús...

  1. ... no se perderá ninguno...
  2. ... serán resucitados en el último día...
  • Juan 6:44: “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero”.
  • Juan 11:24: “Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero”.

Si las personas perdieran su salvación, entonces Jesús hubiera fallado en hacer la voluntad del Padre tanto, porque hubiera perdido alguno como por no resucitarlos. Si Jesús hubiera pecado, le hubiera fallado a Dios; pero Jesús nunca pecó. Por lo tanto, debemos concluir que no sólo Jesús, hará la voluntad del Padre al no perder a nadie porque le fue dado por el Padre, sino que también hará la voluntad del Padre al resucitar a las mismas personas para gloria. Por lo tanto, si las personas pueden perder su salvación, entonces necesariamente afirmaremos que Jesús podrá fallar en hacer la voluntad del Padre al resucitarlos. Pero esto, no puede ser. Por lo tanto, los cristianos no pueden perder su salvación. Es simple, ¿no es así? Aunque existen algunas objeciones.

La voluntad del Padre no siempre es hecha

Es verdad, que la voluntad del Padre no siempre es hecha. Por ejemplo, Dios no quiere que las personas pequen; sin embargo, pecan. Pero Juan 6:39 (“Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero”), y Juan 8:29 (“Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada”), no tratan acerca de aquellos que fallan en hacer la voluntad del Padre. Estos pasajes, son acerca de Jesús, quien siempre hace la voluntad del Padre. Por lo tanto, este par de versículos, particularmente Juan 6:39, no puede significar que la voluntad del Padre no es cumplida por Jesús.

Resucitarlos en el día postrero no es sólo para los cristianos

Igualmente cierto que todas las personas serán resucitadas en el día del juicio. El impío será juzgado y echado a condenación eterna, y el justo a vida eterna. Echemos un vistazo a los siguientes versículos:

  • Juan 6:44, 54: “44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”.

En Juan 6:44, Jesús está hablando de aquellos que vienen a Él, aquellos que son creyentes. En Juan 6:54, Él dice que aquellos que tienen vida eterna serán resucitados “en el día postrero”. Por lo tanto, el contexto está hablando de la resurrección de los creyentes a la gloria.

Ud. puede perderse a sí mismo

Algunas personas cambian la carga de la responsabilidad de Cristo al cristiano, cuando se refiere al no perderse. Ellos dicen que Jesús no perderá a nadie, pero que la persona puede perderse a sí misma. Por lo tanto, no es Jesús quien efectúa la pérdida sino el individuo que se rebela contra Dios. Pero esta objeción no funciona, porque si alguien fuera a separarse de Cristo –si esto es posible después de ser regenerado– entonces, Jesús habría fallado en resucitar aquellos dados por Dios el Padre. Note que en Juan 6:39, la voluntad del Padre es que todos aquellos que le fueron dados al Hijo por Él, serán resucitados en el día postrero. Una vez más, Jesús dice que Él siempre hace la voluntad del Padre. Por lo tanto, Jesús debe resucitarlos para gloria en el día postrero, o habrá fallado aun, “si ellos se pierden por sí mismo”. Jesús es quien lleva el acto de la resurrección:

  • Juan 6:40: “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”.

Por lo tanto, si una persona puede “perderse a sí misma”, entonces, Jesús no sería capaz de hacer la voluntad del Padre al resucitar a la gloria, aquellos dados a Jesús por el Padre. Una vez más, esto significaría que Jesús falló en hacer la voluntad del Padre, lo que no podría suceder.

Existen pasajes bíblicos que nos dicen que podemos perder la salvación

Si el análisis de las palabras de Jesús en los pasajes anteriores es correcto, entonces, no puede haber pasajes que nos digan que podemos perder la salvación, porque la Biblia no se contradice a sí misma. Si todavía, alguien sostiene que la salvación se puede perder, entonces debe dirigirse a las palabras de Jesús en Juan 6:39 y Juan 8:29. Sin embargo, la Escritura se debe entender como un todo; y si tenemos un grupo de versículos sobre el tema de la seguridad eterna, y otro grupo que puede ser interpretado de una forma, y otros pasajes que pueden ser interpretados en maneras diferentes, entonces, estos últimos deben ser interpretados de manera consistente con los anteriores. De lo contrario, estaremos colocando las Escrituras contra las Escrituras.

Juan 6:37-40

  • "Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero".

Podemos ver entonces, que Jesús descendió del cielo para hacer la voluntad del Padre (v. 38). La voluntad del Padre, es que Jesús “no pierda nada” (v. 39), ya que todos los que creen Él, tendrán vida eterna, y Él les resucitará “en el día postrero” (v. 40). Si Jesús falla en hacer la voluntad del Padre, perdiendo algunos, entonces, ¿no dejaría Jesús también de hacer la voluntad del Padre que dice, que todo aquel que cree en Cristo, tiene vida eterna? Si así fuera, nada de lo anterior tendría sentido. Si alguien cree en Jesús, esa persona tiene vida eterna. Pero si es cierto que algunos se perderán, entonces Jesús, no ha llevado a cabo la voluntad del Padre al no perder a nadie, al no resucitarlos en el día postrero, y además, en no darles vida eterna. Pero esto tampoco, tendría sentido.

¿Ha fallado Dios el Padre?

Si algunos de los que el Padre le da a Jesús se pierden, ¿no significaría esto que el mismo Dios Padre falló porque algunos de los que Él decidió darle al Hijo, para que el Hijo los guardara hasta el final, terminaran perdidos? ¿No conoce el Padre –con toda Su omnisciencia– aquellos a quienes ha dado al Hijo para que no se pierdan? ¿No sabe el Padre de que el Hijo llevará a cabo Su voluntad y no perderá a nadie? Claro que lo sabe. ¿No sabe el Hijo cómo llevar a cabo la voluntad del Padre, y guardar a aquellos dados por el Padre? Claro que sí lo sabe. Por lo tanto, decir que algunos de los que el Padre le ha dado al Hijo se perderán, es acusar a Dios el Padre de cometer un error en Su juicio, sobre quién confiar con los que Él ha elegido para tengan vida eterna.

¿Ve Ud. el gran problema que se coloca a los pies de aquellos que dicen que ellos pueden perder la salvación al decir que tienen que guardar la ley, o permanecer fieles? Los versículos de los que estuvimos hablando aquí, hablan de la obra y la voluntad de Dios el Padre, al darle al Hijo, un grupo de personas, y no darle todas las personas a Él. Si estos se pueden perder, entonces Jesús falló en hacer la voluntad de Dios el Padre; y esto, también significaría que Dios el Padre cometió un error al darle al Hijo aquellos para que guardara.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

_____________________

Artículos Relacionados:

  • ¿Qué significa que Dios el Padre le da personas al Hijo?

 

 

 

 
 
CARM ison