¿Pueden los curas católicos perdonar pecados?

Por, Matt Slick

  • Juan 20:23: “A quienes perdonéis los pecados, éstos les son[a] perdonados; a quienes retengáis los pecados, éstos les son[b] retenidos”.
    • Footnotes:
      • [a] Juan 20:23 Lit., han sido
      • [b] Juan 20:23 Lit., han sido

El anterior pasaje no significa que los curas católicos tengan autoridad para perdonar los pecados. Es claro que el contexto es el rey cuando de interpretar la Escritura se refiere, y aquí, no es la excepción. (NOTA: A menos que se indique lo contrario, las citas bíblicas son tomadas de La Biblia de las Américas.

  • Juan 20:19-23: “Entonces, al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando cerradas las puertas del lugar donde los discípulos se encontraban por miedo a los judíos, Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo*: Paz a vosotros. 20 Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Entonces los discípulos se regocijaron al ver al Señor. 21 Jesús entonces les dijo otra vez: Paz a vosotros; como el Padre me ha enviado, así también yo os envío. 22 Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo*: Recibid el Espíritu Santo. 23 A quienes perdonéis los pecados, éstos les son perdonados; a quienes retengáis los pecados, éstos les son retenidos”.

En este contexto, Jesús les hablaba a los discípulos (v. 19). En el v. 22, “sopló sobre ellos”, o sea, sobre los discípulos para que recibieran el Espíritu Santo, y enviándolos como el Padre lo había enviado a Él. Aquí no hay nada que indique que los curas tengan autoridad para perdonar pecados. Tampoco hay aquí o en otro lugar del Nuevo Testamento una sucesión apostólica que diga que a los curas se les ha entregado alguna clase de autoridad para perdonar o no los pecados como si fueran Dios. La Biblia, sí menciona la designación de ancianos y que los discípulos tenían una autoridad especial:

  • Hechos 14:23: “Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”.
  • Tito 1:5: “Por esta causa te dejé en Creta, para que pusieras en orden lo que queda, y designaras ancianos en cada ciudad como te mandé”.
  • Mateo 16:18: “Yo también te digo que tú eres Pedro[a], y sobre esta roca[b] edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades[c] no prevalecerán contra ella”.
    • Footnotes:
      • [a] Mateo 16:18 Gr., Petros; i.e., una piedra
      • [b] Mateo 16:18 Gr., petra; i.e., una piedra grande
      • [c] Mateo 16:18 I.e., los poderes de la muerte

La Escritura también habla de imponer manos para recibir al Espíritu Santo, así como también, ordenar hombres para el ministerio:

  • Hechos 8:19: “diciendo: Dadme también a mí esta autoridad, de manera que todo aquel sobre quien ponga mis manos reciba el Espíritu Santo”.
  • 1ª Timoteo 4:14: “No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio[a]”.
    • Footnotes:
      • [a] 1 Timoteo 4:14 O, grupo de ancianos (gr., presbíteros)
  • 2ª Timoteo 1:6: “Por lo cual te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos”.
  • Tito 1:5: “Por esta causa te dejé en Creta, para que pusieras en orden lo que queda, y designaras ancianos en cada ciudad como te mandé”.

A lo sumo, la imposición de manos trata con la ordenación, pero no con la autoridad apostólica transmitida a alguien. Después de todo, en la Biblia se ordenaban ancianos, nunca apóstoles y eran los apóstoles a quienes el Señor les dio autoridad para hacer milagros y escribir la Escritura. Nada se dice aquí acerca de autoridad apostólica transmitida a otros.

“…son perdonados…”

En Juan 20:23, las palabras “…son perdonados…” es la sola palabra griega, “afíemi” y se encuentra en el participio del español. El tiempo perfecto es, “he sido”, designa una acción que ocurre en el pasado y continúa en el presente, por ejemplo; “he comido”. Y el pluscuamperfecto es, “había sido”; por ejemplo, “había comido”. Los discípulos no estaban dando el perdón ni se les daba tampoco autoridad para perdonar, más bien, declaraban que los pecados son perdonados por Dios, o han sido perdonados por Dios. Considere lo siguiente:

  • Salmo 79:9: “Ayúdanos oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; líbranos y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre”.
  • Marcos 2:5-12: “Viendo Jesús la fe de ellos, dijo* al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones: 7 ¿Por qué habla éste así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios[a]? 8 Y al instante Jesús, conociendo en[b] su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo*: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo* al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. 12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: Jamás hemos visto cosa semejante”.
    • Footnotes:[a] Marcos 2:7 Lit., sino uno, Dios
    • [b] Marcos 2:8 Lit., por

Jesús perdonó pecados y los escribas, estudiantes de la Ley, afirmaron correctamente que sólo Dios es el que puede perdonar pecados. Si ellos estaban equivocados, ¿por qué Jesús no los corrigió? Más bien, Él confirmó sus afirmaciones y declara que Él tiene la autoridad para perdonar pecados, y sana posteriormente al paralítico. Es claro que el único que perdona pecados en sólo Dios, y los cristianos, como sacerdotes y representantes de Cristo, sólo les declaran a las personas lo que ya ha sido perdonado por Dios: sus pecados; pero no que los perdonemos o no.

Por lo tanto, Juan 20:23, no está diciendo que los curas católicos tienen la autoridad para perdonar pecados. Está definiendo que la misión de los discípulos era enviarlos a predicar las buenas nuevas de Jesús, de modo, que declararan que los pecados de las personas “son perdonados” o “han sido perdonados”, teniendo presente que es Dios quien sólo puede perdonarlos cuando aceptan el mensaje de Jesús, predicado por Sus discípulos; tanto ahora como después de la ascensión del Señor.

 

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