¿Qué dice el Nuevo Testamento acerca de la pena capital?

Por, Matt Slick

En el Nuevo Testamento no hay lugar que diga específicamente que la pena capital sea correcta o equivocada. Sin embargo, existen versículos que parecen mencionar el tema y apoyarlo. Echemos un vistazo a estos dentro de sus contextos:

  • Romanos 13:1-4: “Sométase toda alma a las autoridades gobernantes, porque no hay autoridad sino de Dios; y las que existen, por Dios son instituidas. 2  De manera que el que resiste a la autoridad, resiste al decreto de Dios, y los que resisten acarrean juicio para sí mismos. 3  Porque los gobernantes no son de temer para el que obra el bien, sino para el que obra el mal. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás aprobación de ella, 4  porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigo al que practica lo malo”.
  • Hechos 25:10-11: “Pablo entonces contestó: Estoy ante el tribunal del César, donde debo ser juzgado. Ningún agravio he hecho a los judíos, como tú sabes muy bien. 11  Por tanto, si soy culpable y he hecho algo digno de muerte, no rehúso morir; pero si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a ellos: Apelo a César”.

Con respecto a Romanos 13:1-4, al cristiano, claramente se le enseña que debe someterse “a las autoridades gobernantes”. De esta forma se provee armonía. Aunque un gobierno puede ser opresivo contra la predicación del evangelio, los gobiernos son cambiados. Pero el v. 4 afirma: “porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigo al que practica lo malo”. La pregunta es, ¿qué quiere decir, “porque no en vano lleva la espada…”? Echemos un vistazo a algunos comentarios.

  • "La espada es un símbolo del poder delegado a las autoridades del gobierno para hacer cumplir una conducta social aceptable. Aquí tenemos la base bíblica para el uso de la fuerza por parte del gobierno para el mantenimiento de la ley y el orden. El poder para castigar ha sido delegado por Dios a quienes gobiernan".1
  • "(aunque 'la espada' podría ser, posiblemente entendida sólo, como el símbolo familiar de poder; aunque la mención de esta podría ser tomada para dar a entender el reconocimiento del apóstol a la legitimidad de la pena capital como tal, también es expresada por él de forma clara".2

Por lo tanto, parece bastante claro que la idea de la pena capital está incluida en forma suficiente en la frase, “lleva la espada”. Después de todo, la espada es sin duda un instrumento de disciplina, y en la cultura romana, fue usada como instrumento para matar. Vamos a centrar nuestra atención en Hechos 25:10-11.

Hechos 25:11

  • "Los cargos eran lo suficientemente graves como para exigir una pena de muerte. Si las acusaciones eran ciertas, Pablo dijo que estaba dispuesto a morir".3
  • "El derecho de apelar ante el poder supremo, en el caso de vida y muerte, fue asegurada por una antigua ley romana a todos los ciudadanos, y continuó bajo el imperio".4
  • "Haber hecho algo por lo que merecía la pena de muerte puede ser traducido como, 'haber hecho algo que debería hacer que me mataran' o '… por lo que debería ser castigado al ser matado'. La siguiente cláusula, no pide escapar de esta, por consiguiente, puede ser traducida como, 'no pida no ser matado' o 'no pida escapar de la muerte'".5

Pablo no niega el derecho del estado a ejecutar a las personas. En vez de denunciar la pena capital, Pablo asume su validez y entonces apela a César (como era el derecho de los ciudadanos romanos cuando un crimen era percibido como digno de muerte.)

Conclusión

Es claro que el Nuevo Testamento no denuncia la idea de la pena capital, más bien asume el derecho del estado a usarla.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Robert H. Mounce, vol. 27, Romans (electronic ed., Logos Library System, The New American Commentary Nashville: Broadman & Holman Publishers, 2001, c1995), 244.
  • 2. The Pulpit Commentary: Romans (ed. H. D. M. Spence-Jones, Bellingham, WA: Logos Research Systems, Inc., 2004), 390.
  • “Tenga en cuenta que Dios instituyó el gobierno humano, incluyendo la pena capital”. (Warren W. Wiersbe, Wiersbe's Expository Outlines on the New Testament [Wheaton, Ill.: Victor Books, 1997, c1992], 403.)
  • 3. John F. Walvoord et al., The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures (Wheaton, IL: Victor Books, 1983-c1985), 2:423.
  • 4. Robert Jamieson et al., A Commentary, Critical and Explanatory, on the Old and New Testaments (On spine: Critical and explanatory commentary, Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1997), Hechos 25:11
  • 5. Barclay Moon Newman and Eugene Albert Nida, A Handbook on the Acts of the Apostles (Originally published: A translator's handbook on the Acts of the Apostles, 1972, UBS handbook series, Helps for translators, New York: United Bible Societies, 993], c1972), 462.

 

 

 

 
 
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