¿Qué es Molinismo?

Lleva el nombre debido al teólogo Jesuita Español llamado Luis de Molina (1535-1600). Este trata con lo que se conoce como “Conocimiento Medio o Ciencia Media (Scientia Media)” y es un intento para armonizar la soberana omnisciencia de Dios y la posición conocida como el libre albedrío libertario del hombre. El libre albedrío libertario es la enseñanza de que el hombre caído está todavía lo suficientemente libre como para ser capaz de escoger o rechazar a Dios igualmente si sólo manifiesta la información correcta. Para entender mejor este concepto se comparará con otros temas relacionados al conocimiento de Dios.

1. Conocimiento Natural: Dios conoce todas las cosas que son posibles y lógicamente necesarias. Él conoce todas las combinaciones posibles de todos los eventos y las decisiones/escogencias humanas. Es natural que Dios conozca cosas como las verdades lógicas, cuántas estrellas existen y todos los eventos posibles que pudieran ocurrir en circunstancias diferentes.
2. Conocimiento Medio o Ciencia Media: Dios conoce lo que toda persona libremente escogería en cualquier momento y en cualquier circunstancia. Esto significa que el conocimiento de Dios con relación a las decisiones/escogencias del libre albedrío en las personas es contingente/inseguro. Dos versículos usados para sostener este punto de vista son Mateo 11:21-24 y 1ª Corintios 2:8. Esto trata con cosas “hipotéticas” que hubieran sucedido si las circunstancias fueran diferencias pero que las mismas en realidad, no han ocurrido.
3. Conocimiento Libre: Necesariamente Dios conoce en su totalidad todo lo que actualmente existe y que libremente ha escogido crear.

Básicamente, podemos ver el Molinismo como la enseñanza de que Dios conoce cuáles serán las escogencias del libre albedrío de las personas y escoge quién será salvo basado en ese conocimiento. En otras palabras, Dios, soberanamente predestina y salva a aquellos que Él sabe lo escogerán.

Aquí, los problemas son multifacéticos:

Primero: Esto significa que Dios mira al futuro para ver lo que las personas harán y las salva basado en las escogencias de ellas. Por lo tanto, Dios reacciona a lo que escoge el hombre y Dios salva a una persona basado en alguna cualidad que esa persona posea; la habilidad para hacer una escogencia correcta. Pero esto, muestra parcialmente algo que Dios condena: favorecer a una persona sobre la otra basado en una cualidad de esa persona (Ro 2:11). El Molinismo tampoco responde por qué una persona escoge a Dios y otra no, cuando es Dios quien hace a la persona y la coloca es ese tiempo y ese lugar.

En otras palabras, ¿qué pasa con el libre albedrío con el cual Dios ha hecho al hombre y que le permite escoger o no a Dios? Decir solamente que es decisión del individuo no responde la pregunta. La parte central del Molinismo no puede responder la pregunta en forma adecuada.

Segundo: El Conocimiento Medio significa que Dios aprende cuáles serán las escogencias presentes de las personas, sólo cuando estas ocurran. Dios entonces sería ignorante acerca de las futuras decisiones/escogencias del hombre. Esto viola la Escritura que dice que Dios conoce todas las cosas (1 Jn 3:20) no sólo las que se suceden en el presente. De hecho, los mismo versículos usados por los Molinistas para apoyar el Conocimiento Medio (Mt 11:21-24; 1 Co 2:8) pueden ser usados para mostrar que el conocimiento de Dios es absoluto cuando se trata de eventos potenciales, y no sólo de los que se encuentran desarrollándose. Él no aprende; Él conoce.

Tercero: Este Conocimiento Medio en la medida en que se relaciona a la libertad humana, falla en entender apropiadamente la depravación del hombre. Las Escrituras no dicen que la persona no regenerada puede escoger libremente a Dios. De hecho, es lo contrario lo que se enseña. El hombre es el engañoso (Jer 17:9), lleno de maldad (Mr 7:21-23), ama más las tinieblas (Jn 3:19), no busca a Dios (Ro 3:10-12), es impío (Ro 5:6), muerto en sus pecados (Ef 2:1), por naturaleza, hijo de ira (Ef 2:3), no puede entender las cosas espirituales (1 Co 2:14) y es un esclavo del pecado (Ro 6:16-20). Aquí, por lo tanto, lo que es importante es entender que un no creyente es incapaz de entender y aceptar a Cristo dada su condición de su naturaleza en un estado caído, no regenerado.

Esta es la razón por lo que la Biblia dice cosas tales como que es Dios el que designa a las personas a creer (Hch 13:48), escoge quién ha de ser santo y sin mancha (Ef 1:4), llama de acuerdo a Su propósito (2 Ti 1:9), nos escoge para salvación (2 Ts 2:13-14), se nos concede el acto de creer (Fil 1:29), se nos concede el arrepentimiento (2 Ti 2:24-26), nos hace renacer para una esperanza viva (1 P 1:3), sólo Dios el Padre nos trae a Jesús (Jn 6:44, 65), nos predestina para salvación (Ro 8:29-30) y adopta (Ef 1:5) de acuerdo a Su propósito (Ef 1:11), nos hace nacer de nuevo no por nuestra voluntad sino por la de Él (Jn 1:12-13) y obra en la fe del creyente (Jn 6:28-29).

Aunque Dios conoce todas las cosas, tanto las actuales como las potenciales, Él también conoce exactamente qué escogeremos en cualquier momento, no porque Dios acierte, suponga o adivine, sino porque Dios ha predestinado y ordenado todo lo que ha sucedido, sucede y sucederá (Hch 4:27-28; Ef 1:11).

 

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