¿Qué es una experiencia “fuera del cuerpo”?

Por, Matt Slick

Una “experiencia fuera del cuerpo”, también conocida como una “proyección astral”, es un supuesto fenómeno de la conciencia de una persona que se separa o desconecta del cuerpo físico y viaja o existe fuera del cuerpo. Durante estas experiencias, la persona es consciente de lo que sucede a su alrededor, estando también consciente de lo que se habla o se dice alrededor de ella.

¿Son estas experiencias reales?

Muchos reportes afirman acerca de personas que han tenido experiencias fuera del cuerpo. El problema con estas experiencias, es probarlas. Algunas personas han afirmado que permanecieron muertas durante una cirugía, en salas de emergencia, etc., afirmando estar consciente de las conversaciones que se sucedían en otros cuartos mientras estaban siendo intervenidas por doctores.

Algunas de estas “proyecciones astrales” parecen haber sido generadas por traumas; particularmente la muerte después de haber sido revividos; por el consumo de drogas, y prácticas ocultas que buscan alterar los estados de la conciencia. Pero en otros casos, hay personas que afirman ser capaces de hacerlo a su voluntad. En general, estas experiencias parecen ocurrir en momentos impredecibles.

Una de las explicaciones ofrecidas por estas experiencias, es que la persona ha sufrido un trauma o un estado alterado de la conciencia, pero que no es, realmente, viajar fuera del cuerpo sino que es imaginarse la forma cómo una persona experimentaría un sueño pero con una impresión mucho más real que lo normal.

¿Qué dice 2ª Corintios 12:1-4?

  • “Mi jactancia no servirá de nada, sin embargo, debo seguir adelante. A mi pesar contaré acerca de visiones y revelaciones que provienen del Señor. 2 Hace catorce años fui[a] llevado hasta el tercer cielo. Si fue en mi cuerpo o fuera de mi cuerpo no lo sé; solo Dios lo sabe. 3 Es cierto, solo Dios sabe si estaba yo en mi cuerpo o fuera del cuerpo; pero sí sé 4 que fui llevado al paraíso y oí[b] cosas tan increíbles que no pueden expresarse con palabras, cosas que a ningún humano se le permite contar” (Nueva Traducción Viviente – NTV).
    • Footnotes:
      • [a] 12:2 En griego Conozco a un hombre en Cristo que, hace catorce años, fue.
      • [b] 12:3-4 En griego pero conozco a tal hombre, 4 que fue llevado al paraíso y oyó.

El anterior pasaje, es usado para apoyar la idea de las experiencias fuera del cuerpo; pero éste, no puede ser usado de esa manera. En la cosmología judía, existen tres cielos.

  1. El primero, trata con la región atmosférica:
    1. Deuteronomio 11:17: “y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová”.
    2. Deuteronomio 28:12: “Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos...”
    3. Jueces 5:4: “Cuando saliste de Seir, oh Jehová, Cuando te marchaste de los campos de Edom, La tierra tembló, y los cielos destilaron, Y las nubes gotearon aguas”.
    4. Hechos 14:17: “si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”.
  2. El segundo cielo trata con la región fuera del espacio:
    1. Salmo 19:4, 6: “4 Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; 6 De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor”.
    2. Jeremías 8:2: “y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes anduvieron, a quienes preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán recogidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra”.
    3. Isaías 13:10: “Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor”.
  3. El tercer cielo es el lugar donde Dios habita:
    1. 1º Reyes 8:30: “Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona”.
    2. Salmo 2:4: “El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos”.
    3. Mateo 5:16: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

Por lo tanto, cuando Pablo dice que él conoció a alguien que fue llevado al tercer cielo, estaba hablando acerca de haber entrado al lugar donde Dios habita. Lo que es importante, que lo ocurrido a Pablo ocurrió en el cuerpo o fuera del cuerpo, lo cual, afirma, que no lo sabe. Además, es posible que este acontecimiento del cual habla Pablo –y lo cual sea con referencia a él– podría haber sido muy bien en referencia al momento cuando estaba siendo apedreado y dejado como muerto:

  • Hechos 14:19: “Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto”.

¿Son peligrosas las experiencias “fuera del cuerpo”?

La Biblia nos enseña que debemos evitar cualquier práctica que provenga de lo oculto. Y la proyección astral proviene de lo oculto. En esencia, es lo que la Biblia llama como adivinación y brujería, lo que debe evitarse. Además, las personas que practican esto, pueden muy bien estarse abriendo a opresiones demoníacas, que es además, una violación a las Escrituras incursionando así al mundo espiritual de una forma no aprobada por las Escrituras.

  • Levítico 19:26, 31: “26 No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos. 31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios”.
  • Deuteronomio 18:9-11: “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. 10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos”.
  • 2º Crónicas 33:6: “Y pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom; y observaba los tiempos, miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira”.

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas son tomadas de la VRV60.

 

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