¿Qué están supuestos a hacer los homosexuales si no cambian?

Por, Matt Slick

¿Qué hará un homosexual si es convertido por Dios a la fe cristiana y sus deseos con las personas del mismo sexo no desaparecen? ¿Puede esa persona por sí misma obligarse a cambiar o está supuesto a vivir en frustración y no casarse por el resto de su vida?

Primero que todo, y antes de intentar responder estas preguntas, quiero expresar mi simpatía por el dilema en el que los homosexuales arrepentidos pueden encontrarse. Si la homosexualidad es o no una orientación de nacimiento, la práctica es todavía condenada por las Escrituras, y como otros pecados (como el adulterio, la fornicación, la mentira, etc.) necesita dejarse de practicar.

Segundo, no existe píldora mágica o una solución rápida, ni ajuste de actitud sicológica que permita que las tendencias homosexuales se alejen o se vuelvan tolerables. La única cosa que puede producir tal cambio radical, es la obra de Dios. Ha sucedido antes con personas que son ahora cristianas,  y por la gracia de Dios, han sido cambiadas hacia un total arrepentimiento de sus tendencias homosexuales. Esto puede suceder con quienes han sido llevados a Cristo por Dios el Padre; pero muy frecuentemente Dios no nos liberta inmediatamente de todos nuestros hábitos pecaminosos. Tenemos que entender que luchamos con frecuencia con nuestros pecados del pasado, así como también con las consecuencias de esos pecados. Por ejemplo, si una persona era adicta a la pornografía y ha desarrollado un fuerte deseo hacia ella, al ser convertido por Dios en cristiano, ese deseo podría todavía existir, y se forzaría entonces a luchar contra este. Esto puede ser difícil, frustrante y muy desalentador. Tenemos que entender que aunque el pecado es perdonado, los efectos del mismo continúan, y debemos lidiar con los efectos de pecados pasados porque Dios con frecuencia los usa para humillarnos, traernos a Él y madurarnos en nuestra fe.

Entonces, ¿qué deberá hacer el homosexual convertido por Dios y que desea arrepentirse porque todavía siente atracción por el mismo sexo? Deberá confesarlo como pecado, creer que Cristo obrará a través  de este pecado, buscará ayuda de otros y le pedirá a Dios que lo cambie. A través del poder del Espíritu Santo que habita en aquellos que han sido llevados a Cristo por Dios el Padre en arrepentimiento, cualquier pecado puede ser conquistado:

  • 1ª Tesalonicenses 5:23-24: “Y el mismo Dios de paz os santifique completamente, y todo vuestro ser: espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible en la venida de Jesús el Mesías, nuestro Señor. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”.

Pero es sólo por Su poder que esto puede llevarse a cabo. No hay poder en el ser humano para dejar este pecado.

Las personas en pecado necesitan arrepentirse porque esto es lo bíblico. Sin importar cuál sea el pecado, ya sea homosexualidad, adulterio, mentir o robar, la persona necesita dejar de hacerlo sin importar si alguien tiene o no esa tendencia. Algunos podrán decir que no es justo porque ellos nacieron así y esto, representaría una lucha severa para ellos. Pero por la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo, toda tendencia hacia el pecado podrá cambiar.

 

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