¿Qué hay acerca de cristianos involucrados en política y en el gobierno?

Por, Matt Paulson

Pregunta: ¿Es aceptable que los cristianos se involucren en política, se postulen a un cargo gubernamental, sean parte de los militares o saluden la bandera?

Respuesta: Juan el Bautista dio el siguiente consejo:

  • Lucas 3:7-14: “Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 9 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. 10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? 13 Él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. 14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario”.

De acuerdo a Juan el Bautista, los cristianos pueden ser recaudadores de impuestos, ocupar cargos públicos, llevar a cabo funciones policíacas o tener trabajos militares. La advertencia es que todos los cristianos deben sentirse libres para ejercitar su fe cristiana en el tiempo que no trabajen. ¿Puede un cristiano saludar la bandera y darle honor a su país? ¡Claro! Saludar la bandera o jurar lealtad a su país, es importante, y no viola su lealtad principal que es Cristo. Ud. promete lealtad a su país de origen y no a otros países. Es como prometer lealtad al equipo de beisbol o de fútbol de su ciudad, y al hacerlo le da apoyo a esos equipos y no a los otros. Pero por encima de todo, esta lealtad y honor deben verse pálidas en comparación a la lealtad y honor que se le da a Jesucristo.

  • Romanos 13:1-3: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella”.
  • 1ª Corintios 6:12: “Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna” (La Biblia de las Américas – LBLA).
  • 1ª Corintios 10:23: “Todo es lícito, pero no todo es de provecho. Todo es lícito, pero no todo edifica”. (La Biblia de las Américas – LBLA).
  • Marcos 12:30: “y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza”. (La Biblia de las Américas – LBLA).

Pese las consecuencias de su profesión, así como también a quién y a qué da su lealtad y honor en su vida, su país, su bandera, los equipos deportivos o los mismos empleos, son secundarios en comparación a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas son tomadas de la VRV60.

 

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