¿Qué le sucede al libre albedrío del hombre en el cielo?

Pregunta:¿Qué le sucede al libre albedrío del hombre en el cielo, debido a que el mismo fue la causa del pecado del hombre?

Respuesta: ¡Gracias por su pregunta tan excelente! Primero. Será necesario aclarar algunos conceptos erróneos acerca de Dios, y quién es, el cual, es totalmente diferente al hombre. Las siguientes palabras no parecerán relevantes a su pregunta, pero nos llevarán donde necesitamos ir. Por lo tanto le pido que sea paciente conmigo.

Desde la misma naturaleza, podemos entender ciertas cosas de Dios. Todo lo que vemos fue creado en el tiempo y depende de algo más para su existencia. Pero debido a que no pueden existir regresiones infinitas de causas para la existencia, debe haber por lo tanto, un Ser con existencia propia y de quien depende todo lo que existe; y claro está, éste es Dios.

Cada atributo que el orden creado posee debió primero existir en una forma más alta en el Dios que le creó. El mal, no es un atributo, sino la privación de un buen atributo que debería estar allí. Así que, cualquier atributo que una cosa creada tiene debió ser traído a la actualidad por una causa anterior. Pero no existe nada antes que Dios sobre lo cual Él dependa para llegar a ser lo que es ahora. Todo lo que es Él, lo es desde la eternidad. Dios no puede cambiar (Sal 55:19; Nm 23:19). Si Dios es amor, Él lo es desde la eternidad. Si es feliz, lo es también desde la eternidad. Dios, quien existe desde la eternidad en tres Personas, no tiene necesidad de nada. Él no crea para Su bien, sino para el bien de la creación. Él no necesidad para nada a la humanidad. Somos nosotros quienes lo necesitamos a Él. Un ser infinito no puede cambiar porque nada se le puede agregar o quitar.

Debido a que Dios está totalmente realizado, porque es el mismo desde toda la eternidad, es imposible que Él pueda violar Su propia naturaleza con el pecado. Pero en este sentido, el hombre no es como Dios; el hombre puede cambiar. Para Dios, la libertad es tener el poder de hacer lo que le plazca, y es imposible para Él hacer lo contrario debido a Su naturaleza. No sucede así con las cosas creadas. Los humanos realmente pueden escoger la maldad sin que esto sea contrario a la razón. Por lo tanto, no podemos tener libre albedrío mientras que no se garantice el pecar, y como Ud. dice, “modelado a las características de la Trinidad”.

Para empezar, ¿qué pasaría si Dios hubiera puesto Su creación en el cielo?” De hecho, Dios así lo hizo, y los ángeles cayeron (Lc 10:18; Ap 12:9) debido a que se obsesionaron con su propia belleza y poder, más que el máximo poder que se les había dado a conocer. De igual forma, Adán, quiso ser como Dios y decidió su propio destino (Gn 3:5).

Por lo tanto, ¿por qué Dios no pudo hacer al hombre de una forma que estuviera seguro que tuviera su libertad pero no para rebelarse? Tal estado de cosas hubiera sido tal vez imposible. Una vez más, no hubiera sido posible para la libertad del hombre tenerla igual a la de Dios, como ya describí anteriormente. El hombre tiene el potencial para el orgullo, para mirarse más a sí mismo que a Dios. En la medida en que esto sea cierto, el hombre tiene la posibilidad de pecar.

¿Qué hay del cielo? ¿No es cierto que en el cielo las personas tienen libertad pero para no pecar? Sí. Pero las personas en el cielo tiene conocimiento del pecado, el cual, no lo tenia Adán antes de caer. En el cielo, la voluntad redimida será capaz de conocer a plenitud el contraste entre la bondad de Dios y los efectos horrendos del mal. Con cuerpos y mentes glorificadas, ellos no pueden, ni remotamente, escoger el mal. ¿Le hubiera podido dar Dios al hombre ese conocimiento con anterioridad? Dios advirtió a Adán (Gn 2:17), pero el conocimiento mental, es diferente del conocimiento dado por la experiencia. Habiendo experimentado los efectos completos del pecado y la presencia de Dios, uno decidirá no volver al pecado.

En Su sabiduría, Dios ve que lo mejor es darle anticipadamente al hombre lo que quiere sin que conozca plenamente las consecuencias. ¿Por qué? De esta forma honra la dignidad humana y le da a Dios la oportunidad de expresar Su gran misericordia y amor. Nosotros podemos entender totalmente el amor de Dios y Su poder conquistador a la luz de una historia marcada por el pecado. No conocemos plenamente por qué Dios hace lo que hace, pero sabemos que Él es bueno y cómo lo sabemos debe tenerse en cuenta para otras cosas. Este no es posiblemente el mejor mundo, pero como siempre decía mi mentor, Norman Geisler, éste, puede ser “la mejor forma posible al mejor mundo posible”.

En cuanto a su objeción final, que una regla existe la cual Dios no decreta: Las leyes que gobiernan la existencia no son externas a Dios. Tampoco son simple y arbitrariamente decretadas como Ud. sugiere. Estas derivan de la misma naturaleza de Dios. El orden y la lógica derivan del Ser de Dios. Un estado de cosas en el cual el hombre tiene libertad y sin embargo que no pueda pecar, es, como he argumentado aquí, contrario a la razón. La razón es de Dios, no fuera de Él. Por lo tanto, desde el exterior no hay obligación hacia Dios. Él es Soberano, y en Su soberanía, Él ha permitido el mal, el cual usará finalmente para Su gloria y para nuestro bien.

¡Alabado sea Dios por Su sabiduría, poder y amor!

 

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