¿Qué se supone que sea la iglesia cristiana?

Por, Matt Slick

  • 1ª Timoteo 3:15: “para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”

La iglesia cristiana deberá ser un reflejo del amor de Jesús, Sus palabras y obras. Su objetivo es el de glorificar a Dios, dar a conocer a Jesús haciendo discípulos en toda nación. La iglesia deberá ser un grupo de creyentes, en general y en parte, que viven y enseñan las palabras salvadoras de Cristo. En la medida en que Jesús vivió en la verdad, así deberán hacerlo las personas en la iglesia.

La iglesia no está supuesta a ser el edificio o la estructura de un cuerpo gobernante que actúa en el lugar de Dios y dicta a sus miembros lo que es y lo que no es la verdad. La iglesia no se encuentra establecida en Salt Lake City, Utah, o en Brooklyn, Nueva York, en Roma o en Jerusalén o en alguna otra ciudad. La iglesia tampoco se encuentra ubicada en un punto central, excepto para decir que la Cabeza de la iglesia es Jesús el cual se encuentra en el cielo. La iglesia no es una convención, un edificio, una serie de reuniones o comités. La iglesia es el cuerpo viviente de Cristo compuesto de los redimidos en Cristo. Las celebraciones externas, los rituales, los edificios, las batas, los himnarios, los órganos, los pianos, las sillas, las bancas, las ventanas, etc. son simplemente cosas que le dan un efecto tangible a la realidad invisible de la redención. Estas cosas externas, no deberán ser consideradas como la esencia de la iglesia. La esencia de la iglesia es la redención en Cristo.

La iglesia visible1 está supuesta a ser un grupo de personas que son salvas por la sangre de Jesús donde Dios mismo habita en ellos (Juan 14:23: “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”). La iglesia cristiana está compuesta de creyentes, equipados por Dios con maestros, pastores, etc. (1ª Corintios 12:28: "Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas"), que crecen en su relación con Jesús a través  de la oración y el estudio de la Palabra de Dios y que buscan activamente expandir el reino de Dios a través  de la predicación y vivir el evangelio.

Se supone que la iglesia cristiana sea una luz para el mundo. Se supone que debe luchar contra la maldad, la opresión, la pobreza, el pecado, la rebelión, el adulterio, la homosexualidad, la fornicación, el aborto, etc. No está supuesta a quedarse sentada cruzada de brazos viendo como los no creyentes van al infierno. Se supone además que la iglesia debe ser activa, viviendo lo que es correcto delante de Dios y levantándose contra el pecado. Sin embargo, esta resistencia contra la impiedad debe ser hecha con mansedumbre, amor, paciencia, bondad y sabiduría. Y es la sabiduría la que precisamente le hace falta a la iglesia de hoy día.

Andando sabiamente

  • Colosenses 4:5: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.”

En la televisión, los cristianos no deberían presentarse a sí mismos como permanentes  mendigos del dinero, o llamativos en sus trajes bien presentados “guiando a ciegos” y sentados en sus sillas forradas –dando la apariencia de oro– y llorando sin tener una gota de misericordia.  No deberían hacer alarde desviando drásticamente los dones carismáticos al orar públicamente en lenguas, perderse en una risa incontrolable o ladrar como perros. Los cristianos no deberán hablar de Jesús en un momento y al siguiente terminar riéndose de un chiste vulgar.  De una manera o de otra, todos los cristianos se encuentran en el ojo público y necesitan estar por encima de toda acusación, no demostrar hambre por el dinero, ni deseosos de posesiones; no ser adictos a la pornografía, prostitutas, alcohol, drogas, a los chistes vulgares o usar el nombre de Dios en vano. Estos pecados traen burla sobre el nombre de Cristo. La iglesia cristiana debe ser un ejemplo de honestidad, decencia, sacrificio, servicio y amor; no ser hambrientos por dinero, estar llenos de hipocresía, no ser una organización quejumbrosa que está fuera de contacto con la realidad como siempre se presenta en la televisión o en los cultos dominicales.

La iglesia cristiana cuenta con libertad y no estoy condenando el derecho a cubrir necesidades financieras las cuales deben darse a conocer, ni tampoco estoy desanimando la manifestación del Espíritu Santo dentro de la iglesia. Existen miles de cristianos que son amorosos y dadores y que desean honestamente honrar y servir a Dios. Pero como un todo, la iglesia necesita actuar y moverse en sabiduría debido a que el mundo está mirando…y muy de cerca. Es la continua pedidera de limosna, el caos carismático y las artimañas que hoy eliminarse ya que impregnan el alto perfil público de la iglesia. Los cristianos necesitan –en primer lugar, limpiar su propia casa, ¡antes de empezar a señalar a los pecadores! Aquellos cristianos que se encuentran en altas posiciones  deben estar siempre conscientes de lo que hacen preguntándose a sí mismos: “¿Cómo le parecerá esto a los no creyentes? ¿Irán a tropezar por esto?” Esa fue la preocupación de Pablo en 1ª Corintios 14. Él no quería que la iglesia en su libertad hiciera tropezar al no creyente.

Los cristianos también, y de forma individual, deben ser también cuidadosos de lo que hacen y dicen en sus sitios de trabajo. Recuerde que para muchos no creyentes la única vez que ellos podrían ver a Jesús es representado en la vida de los creyentes. Por lo tanto, ¡viva su vida con amor, desde un corazón limpio, una buena consciencia y una fe sincera (1ª Timoteo 1:5: “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida”).

El mundo nos escucha llamarnos a nosotros mismos seguidores de Cristo pero con demasiada frecuencia nos observa cómo buscamos nuestros propios intereses, sean estos dinero, edificios o experiencia. ¿Esto es lo que se supone que debe ser y hacer la iglesia? No hay nada malo en tener edificios o pedir por dinero para las necesidades legítimas; pero estas no deben ser las razones para la existencia de la iglesia y no deben ser las cosas que se busquen para dar seguridad.

La iglesia cristiana está supuesta a ser una luz en el mundo, una luz de amor, paz, sabiduría, verdad; pero lo más importante es darle la gloria a Dios, equipar a los cristianos para la obra de la Gran Comisión y demostrar piedad y santidad. Esto, es lo que se supone que la iglesia deber ser y hacer.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. La iglesia visible es la estructura social y edificios compuesta de aquellos que profesan seguir a Cristo. De otro lado, la iglesia invisible está compuesta de aquellos que han sido verdaderamente redimidos.

 

 

 

 
 
CARM ison