¿Qué significa en Apocalipsis 22:4 que “ellos verán el rostro de Dios”?

¿No dice la Biblia que “ningún hombre puede ver a Dios y vivir”?

Interpretaciones Contextuales importantes

Apocalipsis 22:4, es un versículo muy especial: “y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.” Es la culminación de la revelación de Dios. Los estudiosos lo consideran la “Visión Beatífica”. “Ver el rostro de Dios” será una experiencia y momento increíbles, y no es irracional sugerir que esto es más que lo un hombre haya experimentado en su vida.

Es importante primero entender el contexto de Apocalipsis 22:4. Esta experiencia tendrá lugar en el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra. Esto significa que el versículo es para creyentes y que estarán en sus cuerpos resucitados y glorificados. Pablo, en 1ª Corintios 15:50-58, lo llama “la transformación”. Una encuesta bíblica sencilla de la revelación de Dios al hombre, mostrará que el hombre en su estado actual no puede ver el rostros de Dios u vivir; tampoco experimentarlo en Su plenitud.

Considere este breve resumen:

  • La revelación de Dios en el Edén (Génesis 2:16-17; 3:8-24)
  • La revelación de Dios en el Cielo (Isaías 6)
  • La revelación de Dios en el Monte (Éxodo 33:18-23)
  • La revelación de Dios en el Tabernáculo/Templo (Lv 10:1-3; 2 S 6:7; 2 Cr 26:16-23)
  • La revelación de Dios moviéndose (Ez 11:23)
  • La gloria de Dios en Jesús (Juan 1:14)
  • La gloria de Dios en Espíritu (Juan 16:7)
  • La gloria de Dios en el Hombre (1ª Corintios 3:17)
  • La gloria de Dios en la Eternidad (Apocalipsis 21:3)

Aun cuando más versículos podrían ser usados para detallar la historia de la revelación de Dios al hombre, estos versículos muestran la esencia de cómo la relación de Dios con el hombre ha sido lesionada y limitada. Dios fue tan lejos que le dice a Moisés en Éxodo 33 que, “ningún hombre puede ver mi rostro y vivir”. Aun los serafines en Isaías 6, “cubrieron sus rostros”. Esto, arroja luz importante en Apocalipsis 22:4. Cuando el hombre finalmente pueda “ver  el rostro de Dios”, será indudablemente un momento increíble. Y esto se deberá a que el hombre finalmente experimentará la plenitud de Dios; o sea, finalmente seremos capaces de mirar a Dios el Padre y vivir. Juan 16:7 sin duda revela que el hombre solo puede experimentar la revelación de Dios una vez a la vez; pero en Apocalipsis 22:4 lo veremos y experimentaremos en plenitud.

Se necesita hacer una distinción con relación al rostro de Dios el Padre y el rostro de Dios el Hijo. Algunos han sugerido que Apocalipsis 22:4 no está hablando acerca del rostro de Dios el Padre sino el rostro de Jesucristo. Mientras que Dios el Padre y Dios el Hijo son uno en lo mismo, Apocalipsis 22:4 está hablando acerca del rostro del Padre. Las siguientes observaciones dan razones bíblicas del por qué:

  1. El rostro de Jesús fue visto durante Su primera venida y será visto en Su segunda venida (Sin incluir el rostro de Él después de Su resurrección.) No existiría relevancia o razón para que Juan escribiera acerca de ver el rostro de Dios si ya lo habían visto. Esto no degrada el valor de ver el rostro de Jesús; solo que verlo es la forma de ver el rostro del Padre: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Jn 14:6).
  2. Este es el mismo lenguaje usado en Éxodo 33:18-23 y Juan 1:18, los cuales están relacionados con Dios el Padre. Apocalipsis 22:4 es el “final del libro” a esta “historia”. Aún más, Juan escribió Juan 1:18, después de la primera venida de Jesús. Aunque la cronología del versículo es antes que Jesús hiciera la afirmación de ser el Padre, Juan escribió el libro después de Su afirmación, dando razones que sugieren que existe de hecho, una distinción entre ver el rostro de Jesús y el rostro de Dios el Padre. El hombre no ha visto todavía el rostro del Padre.
  3. Apocalipsis 22:4 detalla el trono de “Dios y el Cordero”, representando Dios el Padre y Dios el Hijo. Juan usa la palabra “Dios” para el rostro que veremos en 22:4; no para el del “Cordero”. Aún más, el libro de Apocalipsis hace una clara distinción entre Dios el Padre y Dios el Hijo; aunque son uno en el mismo, ellos son diferentes Personas en la Divinidad. El autor usa aquí “Dios”, no “el Cordero”.
  4. 1ª Corintios 15:24 (“Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.”), es un versículo profético que habla acerca de los eventos revelados en Apocalipsis 22. Sin tener en cuenta la perspectiva del milenio, el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra siguen al reino milenial de Cristo y es después que Jesús entrega “el reino al Dios y Padre”.
  5. En Mateo 5:8, Jesús dice: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Esto es, Dios el Hijo hace una distinción contextual entre verlo a Él y ver al Padre.
  6. A través de la Biblia el hombre ha intentado ver a Dios en todo Su esplendor pero ha sido imposible (Gn 11:1-9; Lv 10:1-3; 2 S 6:7; 2 Cr 26:16-23). En Apocalipsis 22:4, ¡todo cambiará!

Algunas observaciones y preguntas respondidas

  1. Pero si Dios es Espíritu (Jn 2:24), ¿cómo puede tener rostro?
    1. Muchas veces en la Biblia se dice de Dios tiene características “humanas”.
      1. Isaías 59:1 menciona Su mano y Su oído: “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;”
      2. Zacarías 2:8, dice: “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo.”
      3. Mateo 4:4, dice: “El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
      4. En Génesis 3, Él “caminó” en el Huerto. Sin embargo, y aunque son todos estos, podría decirse que los antropomorfismos (Palabra que significa “forma humana” o una representación simbólica usada para hacer las acciones de Dios más entendibles al hombre), la idea está todavía presente; que el hombre será capaz de ver a Dios de una forma como nunca lo ha hecho. En este pensamiento, el “rostro” podría ser un antropomorfismo, pero este es todavía algo que el hombre no ha sido capaz de ver en el pasado.
  2. Pero Jesús dice en Juan 14:9: “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”
    1. Este versículo habla de los diferentes papeles que cada Persona de la Divinidad lleva a cabo. Jesús fue la representación física de Dios el Padre, y aunque cuando lo vemos a Él, vemos a Dios, no vemos la manifestación completa y total del Padre. Esto es, no vemos al Padre en toda Su gloria, de lo contrario moriríamos. Esto se registra en Juan 1:18: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” Aunque Jesús es Dios, estaba “limitado” o  “sujetado” a la carne. El contexto total de Juan 14 dice que Jesús “explica” el Padre. Esto es en gran parte de lo que se trató el ministerio terrenal de Jesús.
  3. Pero el libro de Apocalipsis es la “revelación de Jesús”. Por lo tanto, Apocalipsis 22:4 debe ser específicamente acerca de Él.
    1. Sí. Apocalipsis es de hecho el libro de la revelación de Jesucristo. Pero debido a que Jesús es Dios, Ud. no puede hablar acerca de Él sin incluir también a las otras dos Personas de la Divinidad, las cuales también se dan a conocer de manera profunda a través del libro, especialmente en los dos últimos capítulos donde Juan habla del Cielo y Tierra eternos. La idea central de estos capítulos es que finalmente, la tierra podrá ser un lugar para que Dios habite en Su plenitud. Podría decirse que Él está todavía en el actual estado “intermedio” del Cielo durante el Milenio, ya que no ha sido todavía destruido, razón por la que es tan significativo que Él baje a habitar con el hombre en la tierra por la eternidad.
  4. ¿Pero no significa esto que habrán tres dioses?
    1. ¡En lo absoluto! Dios es Trino. Es evidente que la Escritura habla acerca de esta Trinidad. Aun en Génesis 1:26, Dios habla en plural en la creación del hombre. Aunque Trino, Él es totalmente Uno en unidad: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Fallamos en comprender totalmente esto debido a nuestras mentes corrompidas. No podemos entender la perfecta unidad, o cómo tres pueden ser uno, pero Dios es perfectamente unificado:
      1. “un Señor, una fe, un bautismo,” (Ef 4:5).
      2. “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.” (Stg 2:19).

 

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