Respuesta a la crítica del “Punto de vista de la Justificación según la Iglesia Católica Romana”

Lo que sigue es una respuesta a un documento escrito por un católico en un intento de refutar mi análisis de la posición de la Iglesia Católica Romana respecto a la justificación. Tengo permiso del autor a reproducir la totalidad del papel aquí y responder a ella. Mis respuestas a sus comentarios son en verde. Toda la gramática y sintaxis original han sido mantenidas.

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Una refutación de la tergiversación de Matt Slick de las creencias de la Iglesia.

Matt Slick es un protestante evangélico que dirige el sitio web Christian Apologetics and Research Ministry. Lamentablemente, el cree que la Iglesia Católica es apóstata, pero esta creencia se basa en una tergiversación de nuestras creencias. La siguiente es una refutación de su ataque sobre la justificación.

Sin embargo, la doctrina Católica Romana niega la justificación por la fe sola y dice: “Si alguno dijere, que el pecador se justifica con sola la fe, entendiendo que no se requiere otra cosa alguna que coopere a conseguir la gracia de la justificación; y que de ningún modo es necesario que se prepare y disponga con el movimiento de su voluntad; sea anatema.” (Concilio de Trento, Cánones de la Justificación, Canon 9).

Aquí, la frase clave es esta: entendiendo que no se requiere otra cosa alguna que coopere a conseguir la gracia de la justificación. ¿Qué significa cooperar? Esto significa que tenemos que trabajar con Dios, tenemos que vivir una vida cristiana. “Crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Pero quieres saber, hombre vano que la fe sin obras está muerta?” Santiago 2:19-20. La Iglesia está condenando la creencia de que todo lo que tiene que hacer es poner su fe en Dios, pero no hacer nada. Que no necesita evitar el pecado o vivir una vida cristiana. Esa es la herejía condenada.

Este Católico Romana no sólo no logra entender la doctrina bíblica de justificación por la fe, sino que además no entiende las enseñanzas de la Biblia sobre las obras en relación a esto. Voy a presentar aquí la posición bíblica y las referencias a estas verdades bíblicas en este documento.

Justificación es la declaración judicial de Dios sobre el pecador donde Dios declara el pecador justo delante de él. Esta declaración se basa en la obra de Cristo y nada más. Esto significa que una persona es declarada justa por Dios basado en nada más en que la persona, crea, confíe, y reciba a Cristo. Esto es así porque Jesús, Dios hecho carne, ha hecho todo lo que es necesario para hacernos justos ante el Padre. No podemos añadir nada a la labor de Cristo. Si hay algo que podríamos agregar, entonces sería requerido de nosotros. Pero, no podemos hacer nada y es lo que dice en Gálatas 2:21, “No desecho la gracia de Dios, pues si por la ley viniese la justicia, en vano murió Cristo.” En otras palabras, Jesús no tendría que morir si nuestra justicia pudiese venir, de cualquier forma, mediante la Ley; es decir, mediante nuestro propio esfuerzo u obras. Los siguientes son varios versículos que demuestran que esas verdades:

  1. Gálatas 2:16, "Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la Ley, por cuanto por las obras de la Ley nadie será justificado.”
  2. Filipenses 3:9, "Y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe.”
  3. Romanos 3:24, "y son justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús."
  4. Romanos 3:28-30, "Concluimos pues que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley. ¿Es Dios solamente Dios de los Judíos? ¿No es Dios de los Gentiles también? Ciertamente, también de los Gentiles, porque Dios es uno, y el justificara a los de la circuncisión por la fe y a los de la incircuncisión mediante la fe."
  5. Romanos 4:3, "Pues ¿Qué dice la Escritura? Y Abraham creyó á Dios, y le fue contado por justicia."
  6. Romanos 4:5, "pero a quien no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe es contada por justicia."
  7. Romanos 5:1, "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo."

Habiendo sido justificados es concurrente con la regeneración; es decir, Dios nos regenera y justifica en Su acto de salvarnos. Nuestra regeneración es la obra de Dios en nosotros. Se produce un cambio en nosotros: 2 Corintios 5:17, dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas." Este cambio tiene resultado de hacer buenas obras. Pero, las buenas obras no obtienen nuestra justificación ni la aumentan. Son simplemente el resultado de una nueva criatura. Esta es la razón por la que Santiago dice, "Porque así como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta", (Santiago 2:26).

Santiago está demostrando que la verdadera fe trae verdadera regeneración que resulta en verdaderas obras. (Ver mi artículo, ¿Somos justificados por la fe (Romanos) o por las obras (Santiago)?) Falsa fe trae falsa regeneración que resultados en obras falsas. De nuevo, esta es la razón por Santiago dice: “Hermanos míos, ¿De que aprovechará si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarlo?" (Santiago 2:14). Observe cómo Santiago comienza sus observaciones sobre este tema mencionando a aquellos que dicen que tienen fe, pero no la demuestran por sus obras. En otras palabras, sus obras demostrarán si son verdaderamente salvos o no, en primer lugar; es decir, que son el resultado de la verdadera fe salvadora. Es aquí donde todos los cultos y la Iglesia Católica Romana yerran. Todos ellos ven las obras como contribuyentes a nuestra salvación y es por eso que citan Santiago 2:24, "Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras, y no sólo por la fe." Pero, y esto es crucial, fallan en no mirar el contexto de la declaración de Santiago. El contexto en el que Santiago esta tratando es que las obras son el resultado de una verdadera fe y las obras están ante los hombres, no ante Dios. El objetivo de Santiago es demostrar que la verdadera fe resulta en verdaderas obras y la falsa fe resulta en obras falsas o que no sirve para nada. Santiago esta distinguiendo entre mero conocimiento mental y confianza de corazón, este último, es de lo que Pablo habla en Romanos 3-5. Además, Pablo evoca el sentir de Santiago cuando dice, "La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación; pero la tristeza del mundo produce muerte", (2 Corintios 7:10). La verdadera fe tiene un verdadero resultado. La Falsa fe tiene un falso resultado. Si usted dice que tiene fe (Santiago 2:24), entonces vamos a ver tus obras porque sus obras demuestran lo que es usted. Pero estas obras no nos salvan, no nos mantienen salvos, y no contribuyen a nuestra salvación en modo alguno.

Por tanto, el Católico Romano que ha escrito este artículo en un intento de refutar mi artículo, no entiende la doctrina bíblica de la justificación y regeneración. Esto es porque tiene la  enseñanza Católica que está en grave error. Sigamos.

“Si alguno dijere, que el hombre queda absuelto de los pecados, y se justifica precisamente porque cree con certidumbre que está absuelto y justificado; o que ninguno lo está verdaderamente sino el que cree que lo está; y que con sola esta creencia queda perfecta la absolución y justificación; sea excomulgado.” (Canon 14).

La misma herejía es condenada aquí. ¿De qué sirve, mis hermanos, si alguien dice que tiene fe pero no tiene obras? ¿Puede la fe salvarlo? Santiago 2:14.

El Canon no está diciendo lo mismo que Santiago. El Canon 14 está condenando la justificación solo por la fe. Santiago no está tratando esta cuestión. Santiago está tratando con quienes dicen que tienen fe pero no tienen obras cuando las obras demuestran la veracidad de esa fe -- la fe que ha provocado la regeneración también resulta en verdaderas obras. Esta persona no entiende lo qué Santiago está diciendo y no entiende la doctrina de la justificación como se presenta en la Biblia. De hecho, durante todo su escrito, nunca se refiere a la  declaración de Pablo respecto a la justificación por la fe. Si pensaría que si querría hacer su posición bíblica, él haría una reseña a las escrituras que tratan con eso. Pero, no. Por lo tanto, su posición es débil e incompleta.

Podemos ver que la teología Católicorromana pronuncia una maldición de excomunión, de estar fuera del campo de Cristo si usted cree que es salvo por gracia a través sólo de la fe en Jesús.

Esa declaración trae escalofríos a mi alma. Observe cómo afirma que la Iglesia Católica Romana condena la idea de que usted está salvado por gracia mediante la fe solo en Jesús. Pero, ¿qué dice la Biblia?

  1. Gálatas 2:16, "Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la Ley, por cuanto por las obras de la Ley nadie será justificado.”
  2. Filipenses 3:9, "Y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe.”
  3. Romanos 4:5, "pero a quien no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe es contada por justicia."

Nuevamente, esta persona, y la Iglesia Católica Romana, han fracasado en ver que es la justificación y qué está diciendo Santiago. La justificación es por gracia mediante la fe y resulta en la regeneración que se traduce en obras. Las obras siguen la regeneración y no contribuyen a ella en modo alguno. Son el resultado de la regeneración, no la causa.

Nuevamente, una falsedad:

El párrafo 1697 del Catecismo de la Iglesia Católica -una catequesis de gracia, porque es por gracia que somos salvos y de nuevo, es por gracia que nuestras obras pueden dar frutos para vida eterna;

¿Establece la Iglesia Católica Romana específicamente que somos "salvos por gracia y obras"? No que yo sepa de ello, ni tampoco que los Cánones Católicos digan tal cosa. Pero, cuando la Iglesia Católica Romana niega la justificación solo por la fe, necesariamente implica que debemos hacer algo para la justificación, porque si no es solo por la fe, entonces debe ser por la fe y algo mas.

¡Qué triste es ver tal doctrina falsa enseñada como verdad! Notemos que aun tiene que citar la enseñanza de la Biblia sobre esta cuestión excepto Santiago – y  fuera de contexto.

¿Qué es lo que tenemos que hacer para ser justificados? ¿Hay algo que podamos añadir a la obra acabada de Cristo en la cruz que merecerían para nosotros justificación por sí sola o en combinación con lo que Jesús ha hecho? Nada. Pero, este Católico Romano, como las sectas, opina que podemos contribuir a nuestra salvación y posición ante Dios mediante nuestros propios esfuerzos.

¿Realmente? Bien, entonces ¿qué queremos añadir? Si alguien dice que el hombre puede ser justificado ante Dios por sus propias obras, ya sea mediante la enseñanza de la naturaleza humana, o la de la ley, sin la gracia de Dios por Jesucristo; que sea anatema. (Concilio de Trento, Cánones sobre la justificación, Canon 1).

¡Por supuesto! La iglesia Católica Romana no enseña que somos justificados ante Dios por nuestras propias obras. Ni siquiera las sectas enseñan eso. Pero, al igual que las sectas, enseñan que somos justificados ante Dios por Su gracia y nuestras obras -- no sólo nuestras obras. Este es el punto central y este crítico de mi escrito no ha podido ver esta distinción de la verdad.

“Si alguno dijere, que la divina gracia, adquirida por Jesucristo, se confiere únicamente para que el hombre pueda con mayor facilidad vivir en justicia, y merecer la vida eterna; como si por su libre albedrío, y sin la gracia pudiese adquirir uno y otro, aunque con trabajo y dificultad; sea excomulgado.” (Concilio de Trento, cánones sobre la justificación, Canon 2)

“Si alguno dijere, que el hombre, sin que se le anticipe la inspiración del Espíritu Santo, y sin su auxilio, puede creer, esperar, amar, o arrepentirse según conviene, para que se le confiera la gracia de la justificación; sea excomulgado.” (Concilio de Trento, cánones sobre la justificación, Canon 3).

“Si alguno dijere, que los hombres son justos sin aquella justicia de Jesucristo, por la que nos mereció ser justificados, o que son formalmente justos por aquella misma; sea excomulgado.” (Concilio de Trento, cánones sobre la justificación, Canon 10)

De los actos realizados por los católicos para la justificación, el bautismo es el primer requisito: no veo a la Biblia diciendo, en ningún lugar, que somos justificados por el bautismo.

La declaración de este Católico Romano de que el bautismo es necesario como primer requisito demuestra dos cosas: que hay más de un requisito para ser justificado y que el bautismo es necesario para la justificación. Ambos son un error.

Bueno, quizá usted está buscando aquellos versículos como: Jesús contestó, "En verdad, en verdad, te digo, a menos que uno nazca del agua y del el Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.” Juan 3:5.

Hay cinco básicas interpretaciones de esta sección de la escritura en referencia al agua. Este documento no está pensado para discutir las cuestiones de la  regeneración bautismal. Sin embargo, las cinco opiniones son los siguientes.

  1. El agua refleja el parto natural.
  2. El agua hace referencia a la Palabra de Dios.
  3. El agua hace referencia al Espíritu Santo.
  4. El agua hace referencia  al ministerio de Juan el Bautista.
  5. El agua hace referencia a las aguas del bautismo como requisito para la salvación.

Lamentablemente, el católico asume solo una posición, que el bautismo es necesario para la salvación, y hace un caso basado en esa posición. Por supuesto, el ignora los versículos de la justificación (lista 1-7 al comienzo de este documento) que claramente establecen justificación es por fe, no fe y el bautismo, no fe y algo que hacer.

Sin embargo, en lugar de repetir mi estudio de Juan 3:5, insto al lector a examinarlo aquí: El Bautismo y Juan 3:5. Yo, sin embargo, citaré una parte de ese estudio:

Pablo nos dice que el evangelio es lo que nos salva y que el evangelio es la muerte, sepultura y resurrección de Jesús, (1 Corintios 15:1-4). El bautismo no está incluido en la descripción del evangelio. Esto explica por qué dijo que el vino a predicar el evangelio, no a bautizar: "Estoy agradecido de que no he bautizado alguno de ustedes excepto a Crispo y Cayo, así que nadie puede decir que fue bautizado en mi nombre. (Sí, yo también bautizado la casa de Estefanas; más allá, no recuerdo si he bautizado a alguien mas.) Porque Cristo no me envió a bautizar, sino a predicar el evangelio..." (1 Corintio 1:14-17). Si el bautismo es necesario para la salvación entonces ¿Por qué Pablo lo relegó e incluso, el excluirlo de la descripción de lo que se requiere para la salvación? Es porque el bautismo no es necesario para la salvación. Por lo tanto, Juan 3:5 debe interpretarse en forma coherente con el resto de las escrituras y no adoptar el significado de que el bautismo es parte de ser salvo.

Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino según Su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo. Tito 3:5.

Pablo hace referencia a la representación visible de lo que significa ser salvo. El bautismo es la demostración pública de la obra regenerativa. Es una demostración visible de la obra del pacto de Dios. No es lo que nos salva ya que sabemos que estamos justificados por la fe. Romanos 5:1, "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo." Pablo clara y explícitamente declara que somos justificados por fe. El bautismo es repetidamente dejado fuera de la fórmula de la justificación.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva-- no quitando la suciedad de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios-- mediante la resurrección de Jesucristo. 1 Pedro 3:21.

Vea mi estudio en Bautismo y 1 Pet. 3:21. En resumen, la palabra clave de esta sección es el termino griego antitupon. Significa "ejemplo", "tipo", "correspondiente a", "una cosa semejante otra", "su contraparte", etc. Es lo que la NVI traduce como "simboliza", la NASB como "correspondiente a eso", y la RV como "figura." El bautismo, entonces, es una representación, una copia, un tipo de otra cosa. La pregunta es "¿De qué es un tipo?", o "¿El bautismo corresponde a qué?".

Si miramos el contexto, una posibilidad interesante surge, aunque voy a admitir, no es la interpretación favorita entre los estudiosos. ¿A qué corresponde el bautismo? ¿Es la inundación? O, ¿es el arca? ¿Qué fue lo que salvó Noé y su familia, la inundación o el arca? Obviamente, era el Arca. Noé la construyó y entró en el arca por la fe y fue salvo (Hebreos 11:7). Las inundaciones destruyeron el impío. Además, Pedro constantemente hace referencia a las aguas de la inundación como los medios de destrucción de los impíos (2 Pedro. 2:5; 3:6), no a la salvación de Noé y su familia. Más bien, fue el Arca quien salvó, el arca a la cual Noé entró por la fe. Esta información puede muy bien ser que el bautismo refleja el Arca, no a las aguas. Por eso el resto de los versículos dicen: “no quitando la suciedad de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios ", que es coherente con lo que Pablo dijo en Colosenses 2:11-12, donde se equipara al bautismo con estar circuncidados del corazón.

Por último, Romanos 5:1, "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios a través de nuestro Señor Jesucristo." Pablo claramente y declara explícitamente que estamos justificados por la fe. El bautismo es repetidamente dejado fuera de la fórmula de la justificación.

Buenas obras, según el Catolicismo Romano, también son necesarias y son recompensadas con ir al cielo: "Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las obras buenas realizadas con la gracia de Cristo." (CIC, ap. 1821). La cita anterior dice claramente que el cielo es la "eterna recompensa de Dios por las buenas obras realizada con la gracia de Cristo."

¿Este Católico creyente deliberadamente ignora lo que el CIC dice en el par. 1821? Notemos que establece claramente que el cielo es la recompensa por hacer buenas obras "con la gracia de Cristo." Ahora, esta es una curiosa declaración del CIC. Está tratando de parecer bíblica, pero no lo es. Está tratando de establecer que nuestra recompensa por ser bueno es ir al cielo (obras rectitud) y al mismo tiempo afirma que nuestras buenas obras son hechas por la gracia de Cristo -- así trata de afirmar que es todo por la gracia. ¡Esto es un doble discurso y una herejía!

Nuestras obras no nos envían al cielo - nunca! La sangre de Jesús nos limpia de nuestros pecados y por la fe somos justificados. Estamos justificados por la sangre de Jesús, no por nuestro bautismo, no por nuestras obras realizadas por la gracia de Cristo. El CIC está en un error y contradice la palabra de Dios.

¿Realmente? Supongo que la frase "realizada con la gracia de Cristo" no significa nada para Slick. ¿De qué sirve, mis hermanos, si alguien dice que tiene fe pero no tiene obras? ¿Puede que la fe salvarlo? Santiago 2:14.

Supongo que por la teología del Sr. Slick, debemos tener sólo fe, no obras.

La teología católica afirma que las obras son un predecesor de la justificación en contradicción directa con la palabra de Dios que establece ". . .Que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley"

Sin una adecuada comprensión de la justificación y las obras, este tipo de error que enseñan, continuará. Ya he demostrado por las escrituras la posición adecuada sobre la justificación y cómo las obras están relacionadas con ella. Este Católico Romano sólo sigue construyendo sobre el mismo error.

Ah, distorsionando nuestras creencias. Lo que es maravilloso de ver.

1989 La primera obra de la gracia del Espíritu Santo es la conversión, que obra la justificación según el anuncio de Jesús al comienzo del Evangelio: “Convertíos porque el Reino de los cielos está cerca” (Mateo 4, 17). Movido por la gracia, el hombre se vuelve a Dios y se aparta del pecado, acogiendo así el perdón y la justicia de lo alto. “La justificación entraña, por tanto, el perdón de los pecados, la santificación y la renovación del hombre interior”.

2027 Nadie puede merecer la gracia primera que constituye el inicio de la conversión. Bajo la moción del Espíritu Santo podemos merecer en favor nuestro y de los demás todas las gracias útiles para llegar a la vida eterna, como también los necesarios bienes temporales.”

No estoy distorsionando las creencias de la ICR. Este crítico simplemente no entiende las doctrinas bíblicas en relación con el error de la ICR y es él, junto con la ICR, que  distorsionan la verdad de la palabra de Dios.

Y sólo para adelantarse al ataque de Matt sobre los méritos:

2008 El mérito del hombre ante Dios en la vida cristiana proviene de que Dios ha dispuesto libremente asociar al hombre a la obra de su gracia. La acción paternal de Dios es lo primero, en cuanto que Él impulsa, y el libre obrar del hombre es lo segundo en cuanto que éste colabora, de suerte que los méritos de las obras buenas deben atribuirse a la gracia de Dios en primer lugar, y al fiel, seguidamente. Por otra parte, el mérito del hombre recae también en Dios, pues sus buenas acciones proceden, en Cristo, de las gracias prevenientes y de los auxilios del Espíritu Santo.

Más doble discurso. "El mérito de las buenas obras debe atribuirse en primer lugar a la gracia de Dios." En otras palabras, la persona hace las buenas obras que ganar él cielo. Pero para que esto suene como que él gana su salvación todos los católicos tienen que decir que las buenas obras son por la gracia de Dios. En otras palabras, es lo mismo que he venido diciendo todo el tiempo en CARM. La teología católica enseña la infusión de la gracia de Dios en la persona (CIC, ap. 2023) que permite a él/ella  hacer buenas obras por las que son juzgados para salvación (CCC, ap. 1821). Esto es falso. No somos juzgados para salvación basados en nuestras obras, sino basados en la obra de Jesús. El doble discurso de la ICR es falso y peligroso.

La teología católica afirma que la gracia de Dios es concedida por el bautismo e infundida en la persona por el Espíritu Santo. Esto permite que él o ella hagan buenas obras que luego son recompensados con cielo.

Mal. El cielo no es una recompensa por nuestras obras. Es una recompensa (aunque no prefiero esa frase) al convertirnos a Dios y vivir la vida cristiana que nos exhorta la Biblia.

Por el contrario, estoy en lo correcto, porque eso es lo que el CIC dice: "Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las obras buenas realizadas con la gracia de Cristo." (CCC, ap. 1821).

Esto es lo que la Iglesia Católica enseña; a saber, que nuestras obras merecen el  cielo. Si son o no supuestamente realizadas con la gracia de Cristo es irrelevante. Nada proveniente de nuestras propias manos es digno de entrar en el Reino del cielo porque nuestras obras están manchadas por el pecado. Es así de simple. La posición de la Iglesia Católica es nada más que un doble discurso que hace a los  católicos pensar que pueden contribuir a la obra acabada de Cristo en la cruz y ganar el cielo mediante sus propias obras y al mismo tiempo decir que es por la gracia para que puedan luego decir que son salvos por la gracia. ¡Anatema para esa retorcida enseñanza!

En respuesta, me dirijo a la palabra de Dios en Gálatas 3:1-3: "¡Gálatas insensatos!, ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la Ley o por el escuchar por fe? ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora vais a acabar por la carne?” ¿Acaso la Escritura anterior no establece claramente que recibimos es Espíritu de Dios por el oír con fe y no por lo que hacemos?

Sip. Pero que no es en lo que estamos en desacuerdo:

1991 La justificación es, al mismo tiempo, acogida de la justicia de Dios por la fe en Jesucristo. La justicia designa aquí la rectitud del amor divino. Con la justificación son difundidas en nuestros corazones la fe, la esperanza y la caridad, y nos es concedida la obediencia a la voluntad divina.

Rectitud significa, "rectitud moral." Miren lo que está diciendo. "La justificación es al mismo tiempo la acogida de la "rectitud moral" de Dios mediante la fe en Jesucristo." Eso no es la justificación. Nuevamente, la justificación es la declaración judicial por parte de Dios sobre el pecador, donde Dios declara el pecador justo delante de Él. Esto se basa exclusiva y completamente sobre la obra de Cristo y recibimos esta justificación por la fe (Romanos 5:1). Nuevamente, la ICR está equivocada.

¿Es [la salvación] algo que podemos mantener a través de nuestro esfuerzo? Para nada.

Efectivamente, la Biblia discrepa. Sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. 1 Corintios 9:27

Para agravar su error, este Católico ahora afirma que mantenemos nuestra salvación por nuestras obras y cita 1 Corintios 9:27. Este versículo no dice que  mantenemos nuestra salvación por nuestras obras. ¿Hay alguna estrofa que dice que mantenemos nuestra salvación por nuestras obras? No, no lo hay. Pero hay versos que hablan de lo contrario: "¡Gálatas insensatos!, ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la Ley o por el escuchar por fe? ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora vais a acabar por la carne?” (Gal. 3:1-3). ¿Vamos a creer que podemos perfeccionar con nuestras obras, lo que Dios ha hecho en la cruz? ¡Nunca jamás!

¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 1 Corintios 9:24-25

Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3:14.

Que nadie os prive de vuestro premio haciendo alarde de humildad y de dar culto a los ángeles, (metiéndose en lo que no ha visto), hinchado de vanidad por su propia mente carnal, Colosenses 2:18.

He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe; 2 Timoteo 4:7.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, Hebreos 12:1

Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. 1 Timoteo 6:12. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente, 2 Timoteo 2:5.

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no solamente cuando estoy presente, sino mucho mas ahora que estoy ausente, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,; Filipenses 2:12.

Como es típico con aquellos que creen que pueden contribuir a su salvación, suelen citar versículos que parecen apoyar su posición. Ninguno de los versículos citados dicen que mantenemos nuestra salvación por nuestras obras. Simplemente nos dicen que vamos a seguir viviendo como cristianos y a esforzarnos mucho en hacerlo. Ninguno de ellos nos dicen que ganamos o mantenemos nuestra salvación.

¿Al realizar estos actos de penitencia es que el católico es capaz de recuperar su estado justificado ante Dios? Estoy sorprendido al pensar que se les enseña a creer que por sus obras de penitencia la justificación es recuperada.

La penitencia es un símbolo de nuestro arrepentimiento. Es cómo nos volvemos a Dios y nos sometemos una vez más a él. "Haced, pues, frutos dignos  de arrepentimiento", Lucas 3:8.

Note el intercambio de términos de penitencia y arrepentimiento. Esto es lo que la ICR dice de la penitencia:

  • "Por medio del sacramento de la penitencia el bautizado puede reconciliarse con Dios y con la Iglesia...El sacramento de la penitencia es necesario para la salvación para aquellos que han caído después del Bautismo", (Catecismo de la Iglesia Católica, ap. 980).
  • "Por voluntad de Cristo, la Iglesia posee el poder de perdonar los pecados de los bautizados y ella lo ejerce en forma habitual en el sacramento de la penitencia por medio de los obispos y de los presbíteros", (CIC ap. 986).
  • "Para recibir la Confirmación es preciso hallarse en estado de gracia. Conviene recurrir al sacramento de la penitencia para ser purificados en atención al don del Espíritu Santo," (CCC, ap. 1310).

La Penitencia es un sacramento, según la ICR, necesario para la salvación de aquellos que han caído tras ser bautizado; es un medio para ser limpios.

La manera de ser limpiados de nuestros pecados es por la confesión de nuestros pecados al Señor y pidiendo al Señor que nos perdone (Juan 14:14; 1 Cor. 1:2). Es Dios quien perdona pecados y este perdón se basa en lo que Jesús ha hecho, no en lo que hacemos en obras de penitencia, ya sean trabajos de servicio,  autonegación, o oraciones reiterativas, como son a menudo requeridos por la ICR para una persona, de manera de completar/recibir el perdón de los pecados.

Que baja y fea doctrina es la que agrega a la obra terminada de Cristo obras (contaminadas de pecados) de nuestras manos y el corazón. Esa es la posición de los cultos y de todos los sistemas falsos que tienen una falsa comprensión de la justificación por la gracia y así tratan de contribuir a lo que Jesús ha hecho.

En conclusión, Matt Slick está atacando a una versión del hombre paja de las creencias Católicas y nuestras creencias son bastante rígidamente respaldadas por la Biblia.

Por el contrario. He establecido aún más el error de la iglesia católica romana. Los que estén en el mismo error, puedan abandonar la lealtad a la organización terrenal y vengan a los pies de Jesús, no a los pies de Maria, y no traten de agradar a Dios por cualquiera de sus propios esfuerzos sino que se basen completa y totalmente en la gracia de Dios encontrada en la obra de Cristo en la cruz. Los cristianos son, después de todo, justificados por la fe (Rom. 5:1) porque si es por las obras, entonces ya no es por gracia: Rom. 11:6, "Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia. Y si es por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no sería obra

  • Romanos 5:9, "Con mucha más razón, habiendo sido justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él."
  • Romanos 10:9-10, "que si confesares con tu boca que Jesús es El Señor, y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación."
  • Gálatas 3:24, "De manera que la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe."
  • Efesios 2:8, "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y  esto no de vosotros, pues es don de Dios."
  • Filipenses 3:9, "Y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe.”
  • 1 Timoteo 1:16, "Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrara en mi el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en El para vida eterna.”

Que Jesús, mi Señor y Salvador, reciba toda la gloria y alabanza por su obra de salvación. Confió solo en El para el perdón de todos mis pecados y no pongo ninguna confianza en cualquier obra de mi corazón o de mis manos para obtener o mantener mi salvación porque soy un pecador, sucio y enfermo del  alma que, por la gracia de Dios, se le ha concedido la justicia de Cristo, solo por mi fe, por lo que yo podría estar ante el Padre, no con mis propios méritos, no con mi propia sinceridad, sino por los méritos y por la gracia de Cristo, sobre la cual y en la cual estoy de pie. No puedo hacer otra cosa.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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