Resumen de las enseñanzas de la iglesia católica romana acerca de María

Por, Matt Slick

Dentro de la iglesia católica, María tiene una posición demasiado alta, tanto, que a ella la han colocado a la misma altura de Dios, y es considerada como una diosa. Aunque los católicos romanos no estarán de acuerdo con la declaración de que es como una diosa, con capacidades iguales a las de Dios, el hecho se sostiene; María es altamente exaltada. De acuerdo al catecismo de la iglesia católica:

  • CIC 493 “…llaman a la Madre de Dios ‘la Toda Santa’ (Panaghia), la celebran ‘como inmune de toda mancha de pecado y como plasmada y hecha una nueva criatura por el Espíritu Santo’…”
  • CIC 508 “…fue totalmente preservada de la mancha del pecado original y permaneció pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida”.
  • CIC 721 “María, la Santísima Madre de Dios, la siempre Virgen…María es cantada y representada en la Liturgia como el ‘Trono de la Sabiduría’,…”
  • CIC 722 “…Convenía que fuese ‘llena de gracia’…”
  • CIC 726 “…Al término de esta misión del Espíritu, María se convierte en la ‘Mujer’, nueva Eva ‘madre de los vivientes’…”
  • CIC 867 La Iglesia es santa: Dios santísimo es su autor; Cristo, su Esposo, se entregó por ella para santificarla; el Espíritu de santidad la vivifica. Aunque comprenda pecadores, ella es "ex maculatis immaculata" ("inmaculada aunque compuesta de pecadores"). En los santos brilla su santidad; en María es ya la enteramente santa.
  • CIC 966 “…enaltecida por Dios como Reina del universo… y con tu intercesión salvas de la muerte nuestras almas…”
  • CIC 967 Por su total adhesión a la voluntad del Padre, a la obra redentora de su Hijo, a toda moción del Espíritu Santo, la Virgen María es para la Iglesia el modelo de la fe y de la caridad. Por eso es "miembro supereminente y del todo singular de la Iglesia" (LG 53), incluso constituye "la figura" [typus] de la Iglesia (LG 63).
  • CIC 971 “…desde los tiempos más antiguos, se venera a la Santísima Virgen con el título de "Madre de Dios", bajo cuya protección se acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades…”
  • CIC 969 “…continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna… Por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora”.
  • CIC 972 “Después de haber hablado de la Iglesia, de su origen, de su misión y de su destino, no se puede concluir mejor que volviendo la mirada a María…”
  • CIC 974 La Santísima Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, en donde ella participa ya en la gloria de la resurrección de su Hijo, anticipando la resurrección de todos los miembros de su cuerpo.
  • CIC 1053 "Creemos que la multitud de aquellas almas que con Jesús y María se congregan en el paraíso, forma la Iglesia celestial, donde ellas, gozando de la bienaventuranza eterna, ven a Dios como Él es, y participan también, ciertamente en grado y modo diverso, juntamente con los santos ángeles, en el gobierno divino de las cosas, que ejerce Cristo glorificado, como quiera que interceden por nosotros y con su fraterna solicitud ayudan grandemente a nuestra flaqueza" (Credo del Pueblo de Dios, 29).

Es elevada a la categoría de “madre” de los católicos:

  • CIC 2677 “…María es madre de Dios y madre nuestra… podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones: ora por nosotros… Y nuestra confianza se ensancha para entregarle desde ahora, ‘la hora de nuestra muerte’…”
  • CIC 2679 “…Podemos orar con ella y orarle a ella. La oración de la Iglesia está como apoyada en la oración de María…”
  • “María por gracia ha sido exaltada sobre todos los ángeles y hombres a un lugar donde el Hijo de ella es segundo” (Concilio Vaticano II, pág. 421); y María se sienta “a la diestra de la Majestad en las alturas” (Papa Pío X, Ad Diem Illum Laetissimum, 14.) De hecho, “el hombre no va a Cristo, sino por Su Madre” (Papa León 13, Octobri Mense.) Fue María, “quien aplastó la cabeza venenosa de la serpiente más cruel, y trajo salvación al mundo” (Papa Pío IX, Ineffabilis Deus.) “María, por su entrada espiritual en el sacrificio de su divino Hijo para los hombres, hizo expiación por los pecados del hombre” (Fundamentos del dogma católico, pág. 213.)

Pero la Biblia dice:

  • 1ª Corintios 4:6: “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros”.

¿Ha superado la iglesia católica romana el alcance de las Escrituras con sus enseñanzas acerca de María? Totalmente afirmativo.

 

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