Sarah Palin: ¿Pueden las mujeres estar en posiciones de autoridad en el gobierno?

Nota del Traductor: Aunque este artículo fue escrito en el año 2008, consideramos que su contenido está todavía vigente en cuanto al título del mismo: “¿Pueden las mujeres estar en posiciones de autoridad en el gobierno?

Sí. Las mujeres pueden estar en posiciones de autoridad en el gobierno.

Al momento de escribir este artículo, (septiembre 10 de 2008), Sarah Palin es la candidata vice presidencial por el partido republicano en los Estados Unidos. Es actualmente la gobernadora de Alaska y anteriormente fue alcalde de Wasilla, Alaska. En la medida en que se mueve en diferentes niveles de poder y autoridad en el gobierno de Estados Unidos, más atención será puesta en ella, debido a su género femenino especialmente a que tiene el potencial de ser presidente si su partido gana y algo le sucediera a McCain mientras esté en la oficina oval. (Nota del Traductor: En algunos países demócratas, cuando el presidente se ausenta, el vicepresidente asume la presidencia del país en reemplazo del presidente.)

Pero el asunto aquí es que, bíblicamente hablando no hay ningún problema con una mujer que se encuentre en una posición de autoridad en el gobierno, o en otro caso, en los negocios. El Nuevo Testamento, sólo restringe a una mujer de tener autoridad sobre los hombres en la iglesia cristiana y en un hogar con principios cristianos; pero no existe ninguna prohibición contra las mujeres en autoridad en cualquier otro lugar.

La Biblia dice que una mujer no debe ser anciano o pastor, debido a que este oficio demanda los requisitos de un hombre:

  • 1ª Timoteo 2:11-13: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, después Eva;”
  • 1ª Timoteo 3:2: “Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;”
  • Tito 1:6: “el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.”

El Nuevo Testamento, claramente restringe la posición de autoridad/enseñanza en la iglesia a hombres calificados.

Las mujeres en autoridad sobre los hombres en el Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento, tenemos los siguientes ejemplos:

  • Éxodo 15:20: “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.”
  • 2º Reyes 22:14: “Entonces fueron el sacerdote Hilcías, y Ahicam, Acbor, Safán y Asaías, a la profetisa Hulda, mujer de Salum hijo de Ticva, hijo de Harhas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalén en la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.”
  • Nehemías 6:14: “Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo.”

Las profetisas de Dios hablaron con autoridad y fueron ordenadas por Dios para que así lo hiciera. Pero el tema más importante que tenemos a mano es el de Débora, quien fue juez en Israel:

  • Jueces 4:4-5: “Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot; 5 y acostumbraba sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.”

Débora ejerció poder gubernamental sobre la nación de Israel en general. Ella se encontraba, definitivamente en lugar de autoridad no sólo sobre todos los ciudadanos, sino también sobre los hombres y en la Biblia no se condena en ningún lugar el que ella haya sido juez.

Pero alguien podría preguntar: Si Débora estaba en autoridad en Israel, ¿por qué una mujer no puede estar en un lugar de autoridad en la iglesia? Primero que todo, la Biblia restringe el oficio de anciano/pastor a la mujer. Y segundo, ser un juez en Israel no es lo mismo que ser un pastor o anciano en la iglesia. Sus contextos son totalmente diferentes.

Por lo tanto, y bíblicamente, no hay ningún problema con que una mujer sea vicepresidente o presidente en un país demócrata.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
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