¿Se separó Jesús de Dios el Padre en la cruz?

Por, Matt Paulson

Pregunta: ¿Se separó Jesús de Dios el Padre en la cruz?

Respuesta: Muchos buenos predicadores de la Biblia han enseñado que Jesús fue separado del Padre en la cruz. He escuchado decir que por un breve momento, Dios el Padre apartó Su rostro de Su amado Hijo. Sin embargo, y en aparente contradicción, estos mismos predicadores de la Biblia también dicen que Jesús es Dios, que Él existe en tres personas, esto es, la Trinidad. Sin embargo, se presenta un problema para que estos predicadores expliquen, como Jesús (Dios encarnado en el Hijo) podría estar separado de Dios el Padre, debido a que ambos son parte integral del Dios Tri-Uno. Necesitamos recordar que cuando alguien ve a Jesús, están viendo la encarnación de Dios, o la esencia de Dios:

  • Juan 14:7: “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto”.

Cuando Jesús estaba en la cruz sufriendo por nuestros pecados, ¿dejó Dios de ser Dios? No. ¿Fue el Padre incapaz de ver el juicio que caía sobre Dios el Hijo? ¡Claro que no! Jesús, claramente, nunca dejó de ser Dios encarnado aunque haya muerto por los pecados de la humanidad. De igual forma, Jesús, no puede estar separado de Dios el Padre (“Yo y el Padre uno somos” [Juan 10:30]). Con este importante versículo en mente, debemos preguntarnos, por qué Jesús dijo. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Marcos 15:34).

¿Puede Dios mirar el pecado?

Sabemos que la Biblia enseña que nadie puede ver a Dios, y vivir (“Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá” [Éxodo 33:20]). Sin embargo, ¿puede Dios mirar el pecado y los sacrificios adecuados establecidos en el Nuevo Testamento? Sí. Y Noé demostró este hecho:

  • Génesis 8:20-22: “Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. ( Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche”.

¿Ve Dios a los pecadores, aquellos que tienen fe en Cristo y a los que en un futuro la tendrán?

  • Romanos 9:19-24: “Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? F ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, 23 y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, 24 a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?”.

Aun, como objetos de Su ira, Dios ha hecho a Sus hijos, ¡objeto de Su misericordia!

¿Recuerda Ud. que los israelitas hicieron un becerro de oro y lo llamaron su dios (“eloheim”)? Moisés estaba preocupado que Dios derramara Su ira sobre Su pueblo escogido:

  • Éxodo 32:30: “Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado”.
  • Romanos 5:12: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.

Cuando Jesús citó las palabras del Salmo 22:1 en la cruz, muchos judíos estaban observando. La mayoría de esos judíos estaban familiarizados con el remordimiento que el rey David tuvo por su aventura con Betsabé.  Desde los 6 años de edad los niños judíos memorizaban las Escrituras. Aunque no existían ni capítulos ni versículos en las Escrituras judías, ¿cómo referenciaban los pasajes de estas? Aquí se les muestra cómo. Si un maestro judío quería que su estudiante Moisés citara las Escrituras, le diría: “Por favor, Moisés, recite el pasaje, ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?’”. Esta es la primera línea del Salmo 22 y de esta línea corta los judíos se referían a ciertas porciones de las Escrituras.

Regresando al Salmo 22. Lea todo el Salmo y busque los detalles internos.

  • “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. 3 Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. 4 En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste. 5 Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. 7 Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: 8 Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía. 9 Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. 10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. 12 Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. es He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. 15 Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. 16 Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. 17 Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. 18 Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. 19 Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme. 20 Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida. 21 Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos. 22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. 23 Los que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. 24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó. 25 De ti será mi alabanza en la gran congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. 26 Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre. 27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. 28 Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones. 9 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo, Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma. 30 La posteridad le servirá; Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación. 31 Vendrán, y anunciarán su justicia; A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo  esto”.

¡Dios ha terminado las tareas mencionadas en el Salmo anterior!

El Salmo 22 tiene muchas referencias o circunstancias acerca de la muerte expiatoria de Jesucristo. Para los cristianos, las profecías son profundas y obvias. De igual manera, aquellos judíos que estaban viendo a Jesús siendo crucificado en la cruz, vieron los muchos paralelos de la crucifixión o el cumplimiento de la profecía. En la medida en que sufría, Jesús citaba las Escrituras hebreas, ¡desde la cruz! Desde este punto de vista, no hay duda que Jesús estaba llamando la atención de los judíos, al recordar la primera línea del Salmo 22, escritas por el rey David. ¿Puede imaginarse la expresión de sorpresa de los judíos mientras recordaban la profecía mesiánica en la medida en que el Salmo 22 se desarrollaba delante de sus ojos? Y el clímax seria las palabras finales de Jesús: “¡Consumado es!”. Por lo tanto, y desde este punto de vista, Jesús realmente está diciendo desde la cruz, que Él es el Mesías.

 

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