Si Dios tortura a las personas por la eternidad, ¿qué dice esto acerca de Su moral?

Esta pregunta es hecha, generalmente, por ateos. Pero el primer problema es que ellos no tienen un estándar objetivo moral por el cual podrían afirmar que el juicio de Dios es equivocado. A lo mejor esto, no les gustará y no lo aprobarán. Pero estas objeciones y preferencias son irrelevantes en cuanto a si Dios está o no en lo correcto al enviar a las personas a la condenación eterna. La única forma en que los ateos puedan, racionalmente, afirma que algo está o no equivocado moralmente, es apelar a estándares morales que están fuera de ellos.  Si ellos apelan a lo que la sociedad dice, esto es peligroso, ya que las sociedades cambian y lo no moral puede convertirse en algo correcto de una generación a otra.

Segundo, Dios no es el que está torturando. Torturar a alguien significa estar activamente involucrado en la acción de producir dolor. Pero Dios no lo hace. Dios envía a las personas al infierno y ellas son torturadas ahí debido a la consecuencia de su pecado y de su rechazo a Dios.

 

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CARM ison