Si había diaconisas, puede haber hoy mujeres ancianos y pastores

Por, Matt Slick

Otro argumento que usan los egalitarianos es decir que, debido a que había diaconisas, como por ejemplo, Febe en Romanos 16:1, entonces, es posible también, tener pastores y ancianos mujeres. Inclusive, algunos citan literatura de la iglesia temprana la cual menciona diaconisas en diferentes contextos. Vamos a echar un vistazo a ambos argumentos.

Primero que todo, la palabra “diácono” (diakonos) y sus cognados (Nota del Traductor: En lingüística, cognado se refiere a las palabras relacionadas entre sí),1 ocurren 31 veces en el Nuevo Testamento y es usada de muchas maneras.

  • Pablo se llama a sí mismo un ministro (diakonos) del evangelio:
    • Colosenses 1:23, 25: “23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro. 25 de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios”.
  • Pablo fue a Jerusalén a servir (diakonos) a los santos:
    • Romanos 15:25: “Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos”.
  • María se dirigió a los sirvientes (diakonos) en la boda de Canaán:
    • Juan 2:5: “Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere”.
  • Se usa para referirse a los que sirven a las mesas:
    • Lucas 17:8: “¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?”
    • Hechos 6:2: “Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas".
  • Jesús no vino a ser servido, sino a servir (diakonos):
    • Marcos 10:45: “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.
  • El gobierno es llamado un ministro (diakonos) de Dios:
    • Romanos 13:4: “porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo”.
  • Tíquico es un ministro (diakonos) del Señor como lo es también Timoteo:
    • Colosenses 4:7: “Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor”.
    • 1ª Tesalonicenses 3:2: “y enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe”.

Romanos 16:1

  • “Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea”.

Muchos argumentan que debido a que Febe es llamada diaconisa, entonces significa que las mujeres son elegibles para sostener el oficio formal de diácono. Pero esto, no es para nada concluyente. Febe es simplemente llamada una servidora (diakonon), lo cual puede ser traducido de formas diferentes en diferentes Biblias:

  • “líder” (Traducción en lenguaje actual).
  • “diaconisa” (Reina-Valera 95, Reina-Valera Antigua, Reina Valera Contemporánea, NVI [Castillina], NVI, Nueva Traducción Viviente).
  • “al servicio” (Reina Valera 77, La Palabra [Hispanoamérica], La Palabra [España]).
  • “ayudante” (Palabra de Dios para Todos).

El término “diakonos” es usado para un oficio con requisitos especiales que las mujeres no pueden cumplir:

  • 1ª Timoteo 3:8: “Asimismo, los diáconos deben ser hombres respetables, que nunca falten a su palabra ni sean dados a emborracharse ni a desear ganancias mal habidas” (Dios Habla Hoy - Énfasis añadido).
  • 1ª Timoteo 3:12: “Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas” (Énfasis añadido).
  • Filipenses 1:1: “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos”.

Podemos así concluir que existe un amplio sentido de cómo el términos es usado con relación a un servidor, un ministro, un ayudador, etc. También concluimos que hay un requisito especial para el oficio de diácono que lo limita solo a los hombres. Este requisito es que los diáconos deben ser maridos de una sola mujer y que “gobiernen bien sus hijos y sus casas”. Este mismo criterio lo vemos también para los ancianos y los obispos. Es bastante evidente que existe un oficio especial del diácono que está destinado exclusivamente para los hombres.

Aun así, algunos egalitarianos afirman que los escritos de la iglesia temprana muestran que las mujeres sostuvieron el oficio de diaconisas en los primeros cinco siglos de la iglesia. Aunque esto fuera así –y no estamos diciendo que esta fuera la posición oficial de la iglesia– cada cita tendría que ser examinada en el contexto.

  • “El uso eclesiástico institucionalizó y redujo la concepción del Nuevo Testamento. La literatura temprana no canónica reconoce una clase de diáconos sin especificar sus funciones (cf. 1 Clemente 42; Ignacio, Magnesio 2.1; Tralianos 2.3; 7.3). La literatura posterior muestra que los diáconos tomaban funciones como las de atender al enfermo, lo cual podría haber sido parte del diaconía cristiana en el tiempo de los apóstoles”.2

Si la iglesia cristiana tuvo diaconisas, ¿cómo estuvieron definidos los oficios de estas diaconisas? ¿Estuvieron en lugares de autoridad y enseñaban? Si las mujeres realizaron estos oficios, ¿cómo fueron ellas esposos de una sola mujer? O como muestran las Escrituras, ¿eran ellas servidoras de la iglesia, quienes ayudaban a cuidad de las necesidades del pueblo de Dios?

Una vez más, aun si las iglesias tempranas en realidad tuvieron mujeres cumpliendo el oficio de diácono, esas mismas iglesias tendrían que haber hecho frente al tema de la Escritura donde se afirma el requisito de ese oficio, el cual, incluiría que fueran hombres o marido de una sola esposa. Tendría más sentido decir que las diaconisas fueran vistas como servidoras en la iglesia y que no estuvieran cumpliendo el oficio específico y oficial de la iglesia con su requisito de que debían ser hombres.

En el ambiente cristiano de hoy, las iglesias definen el oficio de diácono de una forma muy diferente. Algunos ven el diaconado como un servicio al pueblo de Dios, mientras que otros lo ven como un oficio que tiene autoridad. Parecería que ambas posiciones tendrían apoyo en la Escritura, pero la siguiente definición, pertenece a hombres que tenían una sola esposa:

  • “Ella se refiere a un 'diácono' (en el griego no existe distinción entre las formas masculina y femenina) de la iglesia en Cencrea. A pesar de Filipenses 1:1, es poco probable que este término designe una posición oficial, como en las organizaciones eclesiásticas modernas; puede ser parafraseado como ‘compañero de trabajo en la empresa misionera’”.3

Una última cosa para pensar. Es la forma del mundo para imponer su voluntad sobre la iglesia y hacer que el pueblo de Dios se conforme a su punto de vista, y éste, nunca deberá ser el caso. Los cristianos nunca deberán humedecer sus dedos, colocarlos al aire y ver de dónde sopla el viento secular, con la intención de apaciguar los ánimos de aquellos que están fuera de sus puertas. Más bien, el trabajo de los cristianos es hablar de la verdad sin importar lo que el mundo dice. Lo debemos hacer “con mansedumbre y reverencia” (1ª Pedro 3:15), pero estamos para defender la verdad; no para comprometer las enseñanzas de esta. Y en este caso, Dios tiene qué decir lo que tiene qué decir. Dejemos que Su Palabra se establezca y que aquellos que la contradicen le respondan a Dios. El diácono debe ser un hombre honesto (1ª Timoteo 3:8), y así como Pablo lo declaró, es el caso de cómo debe conducirse “en la casa de Dios” (1ª Timoteo 3:15).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. http://www.wordreference.com/es/translation.asp?tranword=cognates%20
  • 2. The New Bible Dictionary, Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1962.
  • 3. Achtemeier, Paul J., Harper’s Bible Dictionary, San Francisco: Harper y Row, 1985.

 

 

 

 
 
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