Si María fue sin pecado, ¿por qué estaba impura y tuvo que ofrecer un sacrificio por el pecado?

Por, Matt Slick

El catolicismo romano enseña que María nunca pecó; ni siquiera heredó el pecado de sus padres, y menos, el de Adán. Pero si este es el caso, ¿por qué –y de acuerdo a la ley del Antiguo Testamento– necesitó ofrecer expiación para purificación, después de cumplidos los ocho días del nacimiento de Jesús? (Levítico 12:1-8). De acuerdo al Antiguo Testamento, la madre, era ritualmente impura, y la única, que tenía que purificarse después de concebir un varón, debido a la sangre de su menstruación. Si la mujer hubiera dado a luz a un varón, sería inmunda por siete días, circuncidando al niño al octavo día, pero la mujer permanecería “treinta y tres días purificándose de su sangre” (v. 4), para un total de 40 días. Y si la mujer daba a luz a una niña, sería inmunda catorce días, y se purificaría de su sangre por un período de 66 días, para un total de 80 días.

  • Levítico 12:2 dice: “«Di a los israelitas lo siguiente: Cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como cuando tiene su período natural. (Dios Habla Hoy – DHH).

Si María era sin pecado, ¿cómo podría estar ella también impura?

A continuación hay un cuadro que presenta a Levítico 12 y Lucas 2. Ud. podrá ver en el mismo texto que María tuvo que ofrecer sacrificios por su impureza:

  • Levítico 12:8: “Y si la madre no tiene lo suficiente para un cordero, podrá tomar dos tórtolas o dos pichones de paloma, uno para ofrecerlo en holocausto y otro como sacrificio por el pecado; entonces el sacerdote pedirá el perdón de ella, y ella quedará purificada” (Dios Habla Hoy – DHH).
  Levítico 12:1-8 Lucas 2:16, 21-24
La mujer que daba luz a un varón 2 «Di a los israelitas lo siguiente: Cuando una mujer quede embarazada y dé a luz un varón, será impura durante siete días, como cuando tiene su período natural. 16 Fueron de prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el establo.
El niño circuncidado al octavo día 3 El niño será circuncidado a los ocho días de nacido. 21 A los ocho días circuncidaron al niño, y le pusieron por nombre Jesús, el mismo nombre que el ángel le había dicho a María antes que ella estuviera encinta.
33 días de continua purificación 4 La madre, sin embargo, continuará purificándose de su sangre treinta y tres días más. No podrá tocar ninguna cosa consagrada ni entrar en el santuario, mientras no se cumpla el término de su purificación. 22 Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentárselo al Señor.
Si la mujer daba luz a una niña e instrucciones tanto a niños como niñas nacidas 5 Pero si da a luz una niña, será impura durante dos semanas, como en el caso de su período natural, y seguirá purificándose de su sangre sesenta y seis días más. Éstas son las instrucciones en cuanto a los nacimientos de niños o de niñas. 23 Lo hicieron así porque en la ley del Señor está escrito: «Todo primer hijo varón será consagrado al Señor.»
Qué hacer después de los días de la purificación 6 »Cuando se cumpla el término de la purificación, ya sea de niño o de niña, la madre deberá llevar a la entrada de la tienda del encuentro un cordero de un año para ofrecerlo en holocausto, y un pichón de paloma o una tórtola como sacrificio por el pecado. Se los entregará al sacerdote, 22 Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentárselo al Señor.
El sacerdote pedía perdón por ella para que fuera purificada 7 y el sacerdote los ofrecerá ante el Señor para pedir el perdón de ella; así ella quedará purificada de su flujo de sangre  
Lo que se ofrecía de acuerdo a la condición económica de la mujer, en este caso de María en el Nuevo Testamento 8 Y si la madre no tiene lo suficiente para un cordero, podrá tomar dos tórtolas o dos pichones de paloma, uno para ofrecerlo en holocausto y otro como sacrificio por el pecado; entonces el sacerdote pedirá el perdón de ella, y ella quedará purificada. 24 Fueron, pues, a ofrecer en sacrificio lo que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones de paloma.

NOTA: Todas las citas han sido tomadas de la Versión Dios Habla Hoy (DHH).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 

 
 
CARM ison