Si un Cristiano comete suicidio, ¿tiene todavía perdón?

Esta parecería ser una pregunta desconcertante, pero sí tiene una respuesta. Aún cuando el Cristiano que ha cometido suicidio ha cometido un pecado grave, él/ella sigue siendo perdonado. Pero para poder entender por qué un Cristiano que comete suicidio es perdonado, primero, debemos entender lo que es la salvación y sobre qué está basada.

La salvación es el estado de ser salvo del juicio de Dios sobre el pecador. El único camino por el cual se es salvo es creer en Jesús para perdón de nuestros pecados (Jn 14:6; Hch 4:12). Todos aquellos que no creen en Jesús solo por fe (Ro 5:1; Ro 6:23; Ef 2:8-9) no son perdonados e irán al infierno cuando mueran (Mt 25:46; Jn 3:18). Cuando Jesús perdona a alguien, Él perdona todos sus pecados y le da vida eterna y nunca perecerá (Jn 10:28). Jesús no da vida eterna temporal; de lo contrario, no sería eterna.

La salvación no está basada en algo que nosotros hagamos. En otras palabras, Usted no tiene que guardar la Ley de Dios para ser salvo. Y esto se debe a que nadie será salvo por guardar la Ley de Dios (Gá 2:21; Ro 3:24-28). Pero esto no significa que Usted puede pecar todo lo que quiera. Romanos 6:1-3 condena claramente tal clase de accionar. Más bien, somos salvos con el propósito de ser santificados (1 Ts 4:7). Nuestra salvación es estrictamente de Dios: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe;…” (Ef 2:8). Lo único que Usted necesita para ser salvo es creer, aceptando lo que Jesús hizo en la Cruz (Jn 1:12-13). Debido a que Usted obtiene su salvación haciendo nada, Usted no la puede perder por lo que haga.

¿Cuál es el pecado imperdonable? ¿Es el suicidio? No. El suicidio no es el pecado imperdonable, Jesús habló acerca de éste en Mateo 12:22-32. El contexto habla de que los Fariseos estaban acusando a Jesús de echar fuera demonios por el poder del diablo. Por lo tanto, el suicidio no es el pecado imperdonable.

¿Es necesario el arrepentimiento para salvación?

Esta es una buena pregunta y su respuesta es sí y no. Por favor, antes de que empiece a lanzar piedras, escúcheme. El arrepentimiento es un resultado necesario de la obra salvadora de Dios; no la causa de la salvación. Si el arrepentimiento trae salvación, entonces, la salvación es por obras; o más bien, el dejar de hacer malas obras. Esta no es la forma como la salvación trabaja. 2ª Timoteo 2:25 dice: “que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad.” En este versículo vemos que es Dios quien concede el arrepentimiento. El Cristiano entonces, se vuelve de su pecado; en otras palabras, deja de pecar. Él es capaz de arrepentirse por que es salvo, no para ser salvo.

1ª Juan 1:9 dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” La confesión de nuestro pecado y su resultado natural de arrepentimiento son elementos necesarios de la vida Cristiana. Pero, ¿qué hay acerca de los pecados que no sabemos que cometeremos? Si no los confesamos y no nos arrepentimos de estos, ¿somos todavía salvos? ¡Claro que sí somos todavía salvos! De lo contrario, seríamos forzados a confesar y arrepentirnos de cada pecado que alguna vez cometamos. De hecho, regresaríamos a la Ley y viviríamos constantemente por una regla de total arrepentimiento en cada detalle para no ser condenados; y esto es, esclavitud, no libertad. Jesús dijo que Su yugo es fácil y ligera Su carga (Mt 11:27-30).

Por lo tanto, el arrepentimiento no es la razón de la salvación. Es más bien, un resultado de la salvación. El creyente se arrepiente de sus pecados al creer en Cristo y después, continúa arrepintiéndose de pecados posteriores que le son revelados por el Señor.

Regresando al tema del suicidio

El suicidio es, en efecto, un auto asesinato. Lo desafortunado acerca del mismo es que la persona que lo comete no puede arrepentirse de ese pecado. El daño hecho es permanente. En la Biblia podemos ver que los asesinos fueron redimidos: Moisés, David, etc., pero ellos, tuvieron oportunidad de confesar sus pecados y arrepentirse. Con el suicidio, la persona no tiene esa oportunidad. Pero esto no significa que la persona se perdió. Jesús, llevó todos los pecados de la persona, incluyendo el suicidio. Si Jesús en la Cruz llevó todos los pecados de esa persona hace 2.000 años y si el suicidio no estaba dentro de esos pecados, entonces, en primer lugar, el Cristiano nunca sería salvo y el único pecado, en este caso, el del suicidio, sería capaz de deshacer toda la obra de Cristo en la Cruz. Y esto no puede ser: Jesús nos salvó totalmente o no nos salvó.

El suicidio: ¿Es siempre equivocado?

Yo no puedo responder esto debido a que no puedo enumerar cada posible situación. Pero parece obvio que el suicidio es claramente equivocado, aunque perdonable. Sin embargo, existen categorías generales del suicidio sobre las cuales podremos comentar brevemente:

El suicidio médicamente asistido: Nunca he visto esta clase de suicidio como aceptable. Se supone que el doctor salve una vida, no la destruya. Pero últimamente, como tomar la vida del no nacido es tan común, entonces, el destruir las vidas de los enfermos se ha convertido en el supuesto y lógico paso siguiente.

El suicidio para prevenir una tortura prolongada: Digamos que alguien ha sido torturado de manera atroz y de forma excesivamente prolongada, ¿sería el suicidio una opción? Tal vez. Pero si esta fuera la situación, ¿por qué no sería correcto—en el contexto médico asistido—si el paciente estuviera sometido a un dolor insoportable por largos períodos de tiempo? Honestamente, no estoy seguro de cómo responder a esa pregunta.

Suicidio debido a la depresión: Esta, lógicamente, no es una buena razón para suicidarse. Así como pasan las estaciones, así también pasa la depresión. Aquel que está deprimido necesita mirar a Jesús y obtener Su ayuda. La depresión es real y poderosa y lo mejor, es pelearla con ayuda. La depresión severa también le roba a la mente el pensamiento claro. Las personas en tales estados se encuentran abatidas, no en su sano juicio.

El suicidio debido a un desbalance químico en el cerebro: El cerebro humano es increíblemente complejo y la comunidad médica está llena de registros de conductas extraordinarias de personas cuyos “circuitos se cruzaron.” No veo como una situación de esta lo haría justificable. Simplemente pienso que lo haría más explicable.

El suicidio accidental: Algunas veces las personas se quitan la vida accidentalmente. Esto podría suceder si una persona se inclina demasiado por un balcón y cae hacia el vacío matándose, o de hecho, tomando a propósito el riesgo de jugar con un arma cargada o la ruleta rusa. Por supuesto, con ninguna de las anteriores estupideces o errores se nos quita la gracia de Dios.

Conclusión

¿Es el Cristiano perdonado por el suicidio? Sí. Pero el suicidio nunca será una opción. No tenemos el derecho de quitarnos la vida. Esta, le pertenece a Dios.

 

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