Sin acepción de personas

  • “El os reprochará de seguro, Si solapadamente hacéis acepción de personas.” (Job 13:10).

Como cristiano, ¿está Usted haciendo acepción de personas? ¿Cómo se comporta ante un hermano o hermana que todavía muestra fallas en su carácter? Tal vez, ¿lo compara con “su madurez espiritual” y “solapadamente” lo rechaza? ¿O tal vez tiene más inclinación hacia el hermano o hermana que está siempre alrededor suyo “revoloteando” para el Señor y “alabando” todo lo que Usted hace?

  • “¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes. Ni respeta más al rico que al pobre, Porque todos son obra de sus manos?” (Job 34:19).

Dios no permite el favoritismo:

  • “porque no hay acepción de personas para con Dios.” (Romanos 2:11).

De hecho si Dios no lo permite y un Cristiano lo hace, es pecado:

  • “pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.” (Santiago 2:9).

No debemos estar prejuiciados, ni a favor ni en contra de otra persona basándonos en su inmadurez espiritual, posición social, popularidad, influencia o apariencia física. Si Dios, nuestro Padre celestial no permite la acepción de personas, ¿no deberíamos y con razón, procurar el mismo carácter virtuoso?

  • “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad.” (1ª Timoteo 5:21).

 

 

 

 
 
CARM ison