¿Somos castigados por el pecado de Adán?

¿Somos castigados por el pecado de Adán? ¿Nos tomará Dios en cuenta lo que Adán hizo en el Huerto del Edén? No tiene sentido que debamos ser castigados por algo que no hemos hecho. Después de todo, no estuvimos para nada en el Huerto, por lo tanto, no hicimos nada. Y sin embargo, ¿somos castigados por el pecado de Adán?

La respuesta es sí y no.

De un lado, sufrimos la consecuencia de la desobediencia de Adán y de él, hemos heredado una naturaleza pecadora: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13 Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado.” (Ro 5:12-13). Adán pecó, nosotros no fuimos. Él se encontraba en el Huerto del Edén, nosotros no. Pero cuando enfrentemos a Dios en el día del juicio, no nos dirá: “Adán pecó, por lo tanto Ud. pagará por lo que él hizo.” ¿Por qué? Por cada uno es responsable de su propio pecado; no por el pecado de otros.

De otro lado, sí somos afectados por el pecado de Adán. Antes de la caída, Adán no tenía pecado; era perfecto y bueno:

  • “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera…” (Gn 1:31).

Adán, tenía una “buena” naturaleza. Pero después de la caída, se convirtió en pecador. Su naturaleza fue cambiada a “mala”. Debido a que somos sus hijos descendientes, heredamos su naturaleza pecadora:

  • “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Ro 5:12).

En este sentido, nosotros somos afectados por lo que hizo Adán. Esto es, él hizo que sus descendientes heredarán naturaleza pecadora y todos, sufrimos por causa de su pecado. Esto se conoce como el pecado original. Y significa que hemos heredado una naturaleza pecadora y que todo lo que somos como individuos en nuestra mente, cuerpo, alma y espíritu, están tocados por el pecado. Pero esto no significa que somos tan pecadores como queramos serlo ya que Dios ha escrito Su Ley en nuestros corazones:

  • “porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.” (Ro 1:19).
  • “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,” (Ro 2:15).

La creación también fue afectada por la caída. Dios le había dado a Adán, dominio del mundo, pero cuando pecó, el pecado también entró en el mundo:

  • “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.” (Ro 5:12).

Esto significa que la muerte entró al mundo y con ella, la enfermedad, las pestes, los terremotos, la hambruna, etc. Y todo esto, tiene sus raíces en la caída. Esta es la razón por la que la Biblia declara que la creación misma “será libertada de la esclavitud de corrupción” porque también ella gime a una (Ro 8:18-22).

Diferentes puntos de vista acerca del pecado

Calvinismo

Hablando en forma general, los calvinistas sostienen que el pecado de Adán fue imputado a toda la raza humana. En gran medida, esto es sostenido por el concepto de la Autoridad Federal/Jefatura Federal, el cual es, un término teológico de que una persona representa a otra persona o grupo y lo que haga ese representante será “imputado” a sus descendientes:

  • “Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. 8 Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive. 9 Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; 10 porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.” (He 7:1-10).

Leví era un descendiente de Abraham, pero debido a que todavía se encontraba en “los lomos” (semilla) de su padre Abraham, cuando Abraham pagó los diezmos a Melquisedec, se dice que Leví también “pagó el diezmo”. El concepto es que Abraham representó a sus descendientes pagándoles el diezmo, aun, cuando todavía no habían nacido.

Por lo tanto, si el pecado de Adán les fue imputado a sus descendientes, todos son culpables de pecado y merecen justamente el castigo.

Arminianismo

En forma general, el arminianismo sostiene que heredamos la naturaleza pecado de Adán, pero el pecado se debe a nuestra naturaleza. Por lo tanto, no somos culpables por el pecado de Adán y no podemos ser castigados a menos que realmente pequemos.

Cualquier punto de vista o combinación de estos puntos de vista que Ud. sostenga, por efecto, sufrimos por el pecado de Adán así como también nuestra naturaleza. Somos pecadores y vivimos en un mundo caído. Sufrimos las consecuencias de ese pecado y tenemos que lidiar con el mismo, porque por naturaleza somos hijos de ira:

  • “entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” (Ef 2:3).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison