¿Somos salvos por fe o por el bautismo?

Romanos 5:1; Efesios 2:8-9; Hechos 2:38; 22:16; 1ª Pedro 3:21

  1. Salvos por fe
    1. Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;”
    2. Efesios 2:8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.”
  2. Salvos por el bautismo
    1. Hechos 2:38: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
    2. Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.”
    3. 1ª Pedro 3:21: “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,”

Dentro del Cristianismo existe mucha discusión si el bautismo es o no necesario para la salvación. En este lugar no se puede discutir ampliamente este tema, pero podemos afirmar por el contexto Bíblico que el bautismo no es necesario para salvación. Las Escrituras enseñan que la justificación es sólo por fe (Ro 5:1). También enseña que el bautismo es un resultado final al convertirse la persona en discípulo de Cristo (Mt 28:18-19). 1ª Pedro 3:21, dice que el bautismo “que corresponde a esto ahora no salva…” sino como una petición a Dios “como la aspiración de una buena conciencia hacia” Él.

Dios trabaja por medio de pactos. Un pacto es un acuerdo entre dos o más partes. El Antiguo y Nuevo Testamento son prácticamente el Antiguo y Nuevo Pacto. La palabra “testamento” viene del Latín “testamentum”, que significa “pacto”. Así, la Biblia se convierte en un documento de pacto. Si no se entiende el concepto de pacto, no se puede entender en su totalidad el tema del bautismo ya que el mismo es una señal de pacto como lo fue la circuncisión. Pero sabemos que las señales externas de esos pactos NO salvan aún cuando los mismos sean llevados a cabo religiosamente.

La regeneración de la persona ocurre sólo por fe (Ro 5:1) y no por algo externo que se lleve a cabo. Después de todo, en el Cristiano el bautismo es una señal externa de lo que solo a Dios ha hecho en el interior. Por ejemplo, representa la realidad de un lavamiento interno del alma por la sangre Cristo. Esta es la razón por la que es usado en diferentes formas.

Se dice que el bautismo representa la muerte de la persona:

  • “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;” (Ro 6:3-5).

La unión de esa persona con Cristo:

  • “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” (Gá 3:27).

La identificación del que se bautiza “en” así como los Israelitas fueron bautizados en Moisés:

  • “y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,” (1 Co 10:2), los creyentes “por” un solo Espíritu “fuimos todos bautizados en un cuerpo…” (1 Co 12:13); o sea, Su iglesia invisible.

El bautismo, no es entonces un requisito para que la persona sea salva (Lc 23:39-43): Sólo la Fe en Cristo puesta en el corazón del pecador por la obra regeneradora del Espíritu es lo que nos salva.

Para un completo análisis de este tema, por favor, lea ¿Es el bautismo necesario para la salvación?

 

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