¿Suministra la Biblia evidencia extraordinaria para la resurrección de Jesús?

Por, Matt Slick

Si leyó el artículo, “Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias”, entonces leyó los puntos concluyentes acerca de la validez y debilidad de la posición. Aplique entonces los cuatro puntos principales:

1. ¿Permitirán sus presuposiciones permitir el examen imparcial de la evidencia?
2. ¿Qué calificaría como evidencia extraordinaria?
3. ¿Qué criterio es usado para determinar lo que es evidencia extraordinaria?
4. ¿Hay criterios para la razonable evidencia extraordinaria?

Sin embargo, ¿realmente suministra la Biblia evidencia extraordinaria para afirmaciones extraordinarias? Creo que sí. Pero en vez de suministrar una lista de varias afirmaciones y evidencias, me quiero enfocar en la más importante en la Biblia: La resurrección de Cristo.

¿Existe alguna evidencia extraordinaria que apoye la afirmación extraordinaria de que Jesús resucitó de entre los muertos? Debido a que este es un tema de historia, no podemos aplicar los métodos de experimentación y repetición para ver si esto sucedió. No tenemos ninguna película. Todo lo que tenemos es la evidencia presentada en la Biblia; un documento de historia. Como el extraordinario Alejandro el Grande que conquistó al mundo conocido a la edad de 33 años, la resurrección de Jesús es también un acontecimiento histórico.

A continuación hay un cuadro que categoriza algunos hechos bíblicos en dos categorías. Admito que es un poco subjetivo, pero pienso que mi análisis es sano. A continuación, comentaré brevemente acerca de cada uno.

Afirmación extraordinaria: Jesús resucitó de entre los muertos      
Evidencia extraordinaria     Evidencia no tan extraordinaria
1. Credibilidad textual del documento antiguo     5. Registros escritos por testigos
2. Retención de las heridas después del acontecimiento     6. Ninguna información histórica contraria al acontecimiento
3. Apariciones a muchas personas después de la muerte     7. El cuerpo de Cristo no estaba en la tumba
4. Cumplimiento profético     8. Vidas cambiadas
  1. Credibilidad textual del documento antiguo
    1. Los documentos del Nuevo Testamento son 99.5% textualmente puros. Este es, indudablemente, un hecho extraordinario debido a que los otros documentos antiguos ni siquiera se acercan a este nivel de precisión.
  2. Retención de las heridas después del acontecimiento.
    1. Indudablemente, este hecho sería una evidencia extraordinaria de la resurrección: Ver las heridas reales en las manos y costado de Jesús después de Su muerte en la cruz.
      1. Juan 20:27: “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”.
  3. Apariciones a muchas personas después de la muerte.
    1. Es extraordinario tener a alguien quien murió en una ejecución pública, que aparezca después a muchas personas.
      1. Juan 20:26: “Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros”.
  4. Cumplimiento profético.
    1. Las profecías –hechas cientos de años antes acerca del nacimiento, muerte, crucifixión y resurrección de Jesús, fueron cumplidas en Su persona.
  5. Registros escritos por testigos.
    1. Es perfectamente normal tener a personas que escriban acerca de lo que ellas vieron. La historia está llena de tales registros.
  6. Ninguna información histórica contraria al acontecimiento.
    1. No existe ninguna información contradictoria con relación a la resurrección de Jesús. Esto no prueba algo, pero cuando los evangelios fueron escritos, personas contemporáneas a los acontecimientos descritos (judíos, romanos, etc.) fácilmente, pudieron haber escrito algo, refutando o corrigiendo el registro de la resurrección. Pero tal clase de escritos no existen. Aunque no es extraordinario, es importante.
  7. El cuerpo de Cristo no estaba en la tumba.
    1. No es extraordinario que un cuerpo desaparezca de una tumba si entendemos que el mismo pudo haber sido robado.

Podemos ver que hay suficientes razones para creer que la Biblia sí suministra evidencia extraordinaria para una afirmación extraordinaria; es decir, la resurrección de Jesús.

 

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