¿Tuvo Jesús una naturaleza pecadora?

No. Jesús no tuvo una naturaleza pecadora. Sin embargo, esto no ha detenido a los Cristadelfianos de enseñar que Jesús si la tuvo. Esto no es sorprendente considerando que ellos niegan la doctrina de la Trinidad y la deidad de Jesús. Como sucede con todos los cultos no Cristianos que niegan la verdadera doctrina de Dios, otras doctrinas también se convierten en incorrectas. En este caso, el error de ellos es que afirman que Jesús tiene una naturaleza pecadora.

  • “Por lo tanto, concluimos que no solo Jesús fue llamado un pecador por sus enemigos en su juicio o de que él fue “contado con los transgresores” cuando fue crucificado entre dos ladrones, pero más específicamente, que él compartió la misma naturaleza pecadora con la que ha sido hecho cada hombre que ha nacido. Por esta razón es que llamamos la naturaleza que llevamos “carne de pecado” o más brevemente, “pecado” (Romanos 7:20 y 8:4)”. (Los Cristadelfianos: Lo Que Ellos Creen y Predican, página 74).
  • “Y fue por esta única razón—ser miembro de una raza pecadora—que el mismo Señor Jesús  necesitó de la salvación…Pero es igualmente verdadero que, siendo “hecho pecado por nosotros” (2ª Corintios 5:21), él mismo requirió una ofrenda por el pecado; en otras palabras, se sacrificó a sí mismo, por él mismo, para que nos pudiera salvar. O, en otras palabras se salvó a sí mismo para salvarnos…Que Cristo necesitó ser salvado se ve en el Salmo xci.16”. (Respuestas Cristadelfianas, página 24).

Uno de los versículos principales que ellos usan para sostener sus doctrinas erradas es Romanos 8:3-4 que dice: “Por que lo que no podía hacer la ley, débil como era a través de la carne, Dios mandando a Su propio Hijo en la semejanza de carne pecadora y como una ofrenda para el pecado, Él condenó al pecado en la carne.” Ellos enseñan que “en la semejanza de carne pecadora” significa que Jesús tenía una naturaleza pecadora. Pero no es así. La clave para entender este versículo es la palabra “semejanza”. Si esta palabra se hubiera omitido entonces el texto diría: “…mandando a Su propio Hijo en carne pecadora…” Si esto es lo que el versículo dijera, entonces los Cristadelfianos tendrían un argumento válido. Pero el texto dice que Jesús vino en la “semejanza” de carne pecadora, no que Él vino en carne pecadora. En otras palabras, los hombres son pecadores. Jesús apareció como un hombre; por lo tanto, Jesús apareció en la semejanza de un pecador, aún cuando Él no era pecador.

Otro versículo que ellos usan es Hebreos 2:14: “Desde entonces los hijos comparten en carne y sangre, de igual manera Él Mismo también tomó parte de lo mismo, que a través de la muerte Él podría dejar sin poder a aquel que tenía el poder de la muerte, esto es, el diablo.” Este versículo puede fácilmente ser explicado de la misma manera que el de Romanos 8:3-4 visto anteriormente. Jesús participó de carne y sangre. Pero aquí no dice que Él tenía una naturaleza pecadora.

Para tener una naturaleza pecadora significa que Jesús tuvo una naturaleza caída, mancillada y no santa. Yo no entiendo cómo una persona no santa puede ofrecer un sacrificio suficientemente santo como para complacer a un Dios infinitamente santo. Claro está, los Cristadelfianos dicen que esto es posible debido a que aún cuando Jesús tuvo una naturaleza pecadora, Él nunca cometió pecado y guardó la Ley satisfaciendo a Dios. Pero esto todavía no responde la objeción: Si Jesús tuvo una naturaleza pecadora y no santa, ¿cómo es posible que Él suministrara un sacrificio sin pecado y santo teniendo en cuenta que Efesios 2:3 declara que nosotros somos por naturaleza hijos de la ira? Esto significa que el estado natural de los caídos es el juicio.

El problema con la posición de los Cristadelfianos es que la Biblia nos enseña que el sacrificio ofrecido a Dios debe ser sin mancha. Deuteronomio 17:1: “No sacrificarás al Señor tu Dios un buey o una oveja la cual tenga una mancha o algún defecto, porque esto es cosa detestable al Señor tu Dios.” (Ver también Ezequiel 43:22-23, 25; 45:18, 23). Claro está que Jesús no es un animal, pero es claro que el modelo para el sacrifico era el mismo: no podía tener ningún defecto. ¿Por qué? Porque Dios es Santo y Dios no acepta sacrificios imperfectos. Tener una naturaleza pecadora es definitivamente tener un defecto. Contrario a la enseñanza de los Cristadelfianos, podemos ver desde la Biblia misma que Jesús no tiene defecto y mancha alguna: “¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual a través del Espíritu eterno se ofreció a Sí Mismo sin mancha a Dios, limpia su conciencia de obras muertas para servir al Dios viviente?” (Hebreos 9:14). Este versículo declara que Jesús es sin mancha. ¿Cómo puede ser Él sin mancha, si de acuerdo a los Cristadelfianos, Él tenía una naturaleza caída y pecadora?

Para que los Cristadelfianos sostengan que Jesús tuvo una naturaleza pecadora es lo mismo que decir que la ofrenda que Él presentó tenía un defecto. Podemos ver que esto representa un problema ya que los sumos sacerdotes del Antiguo Testamento tenían una naturaleza caída y ellos mismos tenían que ser limpiados para ofrecer sacrificio a Dios. No era tan simple el hecho de que tenían naturaleza pecadora y que tampoco eran santos.

Debido a que los Cristadelfianos enseñan que Jesús tuvo una naturaleza caída y pecadora, la fe de ellos está puesta en un sacrificio profano e imperfecto. Por lo tanto, este es un sacrificio insuficiente: ellos están perdidos. 

¿Qué significa tener una naturaleza pecadora?

Cuando hablamos de la naturaleza de algo, hablamos de su esencia, carácter y cualidad. Por ejemplo, la esencia de Dios es santa, pura, sin pecado, etc. Por otro lado, la esencia de las personas es pecadora. En Marcos 7:21-23, Jesús nos revela la naturaleza real de nuestros corazones cuando dice: “Porque de dentro, del corazón humano, proceden los pensamientos malvados, las fornicaciones, los robos, los asesinatos, los adulterios, 22las codicias y las malas intenciones, también como el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, el orgullo y la necedad. 23Todas estas cosas malvadas proceden de dentro y profanan al hombre.” Esto es lo que dice Efesios 2:3 que somos por naturaleza hijos de la ira; nuestros corazones son pecadores por naturaleza lo cual es la fuente de los pecados enumerados por Jesús. Esto es también lo que Pablo dice en Romanos 7:18 que nada bueno habita en él, esto es, en su carne. Pablo conocía que su naturaleza era pecadora y debido a esto sabía que estaba perdido, sin esperanza (excepto por su fe en Jesús y Su sacrificio sin mancha).

Estamos por concluir desde el pensamiento Cristadelfiano que ¿la naturaleza caída, no santa y pecadora de Jesús produjo un sacrificio puro y perfecto sin defecto? ¿Cómo es esto posible? ¿Cómo es posible que alguien no santo ofreciera un sacrificio santo? ¿Cómo es posible para alguien que es por naturaleza pecador ofrecer un sacrificio sin pecado? Sólo porque Jesús nunca pecó no significa que Él era perfecto. Si Él tenía una naturaleza pecadora, Él no era perfecto; era imperfecto; Su sacrificio sería inútil.

Sin embargo, a los Cristadelfianos, el tema no es tanto acerca de la naturaleza pecadora y caída de Jesús, tanto como Su habilidad para guardar la Ley. Por lo tanto, en el Cristadelfianismo tenemos a un hombre; Jesús, con una naturaleza pecadora siendo capaz de guardar perfectamente toda la ley de Dios. Compare esto con Adán el cual fue hecho sin pecado y aún así no pudo guardar la ley de Dios. ¿Cómo pudo entonces Jesús tener una naturaleza pecadora y no santa y aún así ser sin pecado y santo como un sacrificio perfecto, sin mancha? No. Él no puede. Los Cristadelfianos están equivocados.

Jesús fue tentado

Una de las razones por la que los Cristadelfianos creen que Jesús tuvo una naturaleza pecadora es que ellos claman que para que Jesús fuera tentado, Él tenía que tener una naturaleza pecadora. Pero esto no tiene lógica. Adán no tuvo una naturaleza pecadora; fue tentado sucesivamente, pero él cayó. Jesús no tuvo una naturaleza pecadora; fue tentado innumerables veces y Él no cayó. Así que Jesús, sin tener una naturaleza pecadora no significa que Él no pudo ser tentado.

Claro está que los Cristadelfianos niegan que Jesús es tanto Dios como hombre, aún cuando Colosenses 2:9 dice: “por que en Él habita toda la plenitud de la deidad en forma corporal.” 2 En su búsqueda para sostener el punto de vista de ellos, algunas veces citan Santiago 1:13 la cual declara que Dios no puede ser tentado por el mal. Ellos preguntan que si Jesús es Dios, entonces, ¿cómo podría Él ser tentado por el mal? Esta es una pregunta justa y para ser honesto, algo difícil de responder ya que las Escrituras no son explícitas en cuanto a esto; por lo tanto, tenemos que trabajar a partir de lo que sabemos usando la razón.

Si la naturaleza humana de Jesús existió por sí misma, aparte de la naturaleza divina, esta hubiera sido una naturaleza humana normal y capaz de pecar. Pero la naturaleza humana de Jesús no está separada de Su naturaleza divina la cual es moralmente pura e incapaz de pecar. Entonces veríamos que Jesús fue tentado en Su naturaleza humana más no en la divina. En la sola persona de Cristo, habitan dos naturalezas: Dios y hombre (Colosenses 2:9). Como Dios, Jesús podía sostenerse sin peligro de pecar; como hombre, Él podía ser tentado. Exactamente cómo estas dos naturalezas están relacionadas entre sí en una persona no está clara en la Escritura. Pero como puede ver, para Jesús es posible ser divino y ser tentado al mismo tiempo ya que Él era tanto Dios como hombre. Para decir que Jesús tenía que tener una naturaleza pecadora para poder ser tentado es incorrecto. Más bien, para ser tentado, Jesús tenía que ser humano.

Jesús estuvo bajo la Ley

Otro argumento Cristadelfiano con relación a que Jesús tuvo una naturaleza pecador es debido a que como Jesús estuvo bajo la Ley, y una persona sólo está bajo la Ley si es capaz de pecar, Jesús por lo tanto tuvo que haber tenido una naturaleza pecadora. Como ya lo he demostrado anteriormente, Adán no tuvo una naturaleza pecadora y él fue tentado. Pero más importante aquí, es que Adán bajo la ley de Dios y aún cuando no tuvo una naturaleza pecadora él fue capaz de pecar. Dios le dio la Ley a Adán cuando le dijo: “…De cualquier árbol del jardín puedes comer libremente; 17pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de éste comas seguramente morirás.” (Génesis 2:16-17). La frase “no comerás” nos recuerda los Diez Mandamientos por lo que se debe y lo que no se debe hacer. Adán estaba bajo la Ley y debido a que rompió esa ley, él pecó. Romanos 3:20 dice: “…a través de la Ley viene el conocimiento del pecado.”; y Romanos 5:13 dice: “el pecado no es imputado cuando no hay ley.”

La razón por la cual Jesús estuvo bajo la Ley fue para que Él se convirtiera en un sacrificio por nosotros y redimiera a aquellos que estaban bajo la Ley (Gálatas 4:4). Él tenía que ser hecho como Sus hermanos para poder satisfacer los requerimientos de la Ley al convertirse en un sacrificio. Él tenía que ser hombre para expiar a los hombres y Dios para poder ofrecer una obra de expiación suficientemente valiosa.

El pecado entró al mundo a través de Adán

Existe un debate en los círculos teológicos con relación a que si la naturaleza pecadora es pasada a través del padre o no. La Escritura no es específica acerca de este tema, así que presento este argumento para que pueda arrojar alguna luz en si Jesús tuvo o no una naturaleza caída.

Aún cuando Eva fue la primera persona en pecar, el pecado entró al mundo a través de Adán y no a través de Eva. Romanos 5:12 dice: “Por lo tanto, así como a través de un hombre el pecado entró en el mundo…” La teoría es que Adán era el representante de la raza humana en el jardín. Cuando él cayó, nosotros caímos porque estábamos “en” él. Este concepto de representación de una persona representando a otros se encuentra en Hebreos 7:9-10. 

“Y en todo lo hablado, a través de Abraham aún Leví, quien recibió los diezmos, pagó diezmos, 10porque él todavía estaba en las entrañas de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.”

Leví era un descendiente lejano de Abraham y ya estaba muerto cuando Leví nació. Pero el texto dice que Leví pago los diezmos a Melquisedec. ¿Cómo es posible esto? Parece que la respuesta descansa en la idea de que una persona, cabeza de sus descendientes los seguía representando. Esto explicaría el porque se dice que Leví tenía que pagar diezmos a Melquisedec ya que estaba “en” los lomos de su lejano padre Abraham, el cual había pagado los diezmos. De la misma manera el pecado entró al mundo a través de Adán y no de Eva, ya que Adán era la cabeza representante de la humanidad. Si esto es así, entonces Jesús no habría recibido una naturaleza pecadora por parte de Su padre José ya que José no tenía paternidad biológica con relación a Jesús. Por lo tanto, su naturaleza pecadora no habría sido pasada a Jesús. Pero como tenía una madre humana, Él tenía una naturaleza humana. Podemos ver que Él era tanto Dios como humano ya que es llamado tanto el Hijo de Dios como el Hijo del Hombre. Si esto es verdad, entonces podemos ver que Jesús tuvo una naturaleza divina recibida de Dios y una naturaleza humana, pero no pecadora, de Su madre María.

Si el anterior concepto es o no legítimo está todavía por debatirse, pero lo ofrezco como otra razón posible del porque Jesús no tuvo una naturaleza pecadora.

Jesús es Dios en carne

La principal razón bíblica por la que Jesús no tenía una naturaleza pecadora es porque Él era tanto Dios como hombre en una sola persona. Claro está que los Cristadelfianos no lo aceptan ya que ellos niegan la Trinidad. Pero aún así, el que nieguen la deidad de Cristo no niega esta verdad y la Biblia dice que Jesús es Dios en carne.

  • “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios. 2Él estaba en el principio con Dios…14Y la Palabra se convirtió en carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como la del unigénito del Padre, llena de gracia y verdad.” (Juan 1:1-2, 14).
  • “Pero en el tiempo apropiado Su palabra aún se manifestó en la proclamación para la que estuve confiado de acuerdo al mandamiento de Dios nuestro Salvador.” (Tito 1:3).
  • “Por que en Él habita toda la plenitud de la deidad en forma corporal.” (Colosenses 2:9).
  • “Pero del Hijo Él dice: Tu trono, Oh Dios, es por siempre y para siempre…” (Hebreos 1:8).
  • “mirando la esperanza bendecida y la aparición de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús.” (Tito 2:13).

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1 Toda la Escritura citada es de la versión NASB (La Nueva Biblia Estándar Americana) 
2 Los Cristadelfianos comparan Colosenses 2:9 con Efesios 3:19 los cuales tienen fraseología similar en un esfuerzo para negar lo que Colosenses 2:9 dice acerca de la divinidad de Jesús. Para tener una información más detallada, mire el artículo “Colosenses 2:9 y Efesios 3:19”.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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