Un análisis del credo anterior al paulino: 1ª Corintios 15:1-11

Por, Ryan Turner

El siguiente artículo es un análisis detallado que escribió Ryan Turner acerca del credo anterior al paulino en 1ª Corintios 15:1-11, específicamente los versículos 3 al 7.

Introducción

Los textos cristianos disponibles más tempranos son las cartas del apóstol Pablo. Los eruditos fechan sus epístolas entre los años 50 al 60 de la era cristiana. Por lo tanto, muchos piensan que existe por lo menos un espacio de tiempo de 20 años entre la muerte de Cristo y estos escritos cristianos. Sin embargo, la mayoría no entiende que las epístolas de Pablo contienen resúmenes de los primeros credos de tempranas creencias cristianas posiblemente fechadas entre los años 35 al 40 de la era cristiana.1 La naturaleza general de estos credos incluye la muerte y resurrección de Cristo. Algo de este material se encuentra en Hechos, mientras que otro, se encuentra en las cartas de Pablo.2 Tal vez, el material de credo más temprano que tenemos, lo encontramos en 1ª Corintios 15. El propósito de mi artículo es explorar la extensión, origen y fecha del credo en 1ª Corintios 15 y sus implicaciones para el punto de vista de modernos eruditos del Nuevo Testamento en la temprana fe cristiana; especialmente para el entendimiento de ellos del argumento de Pablo para la legitimidad de su apostolado.

Presuposiciones

Antes de empezar nuestro estudio, debemos entender un número de presuposiciones usadas por los eruditos cuando analizan el credo de 1ª Corintios 15.

Primero: Existe un acuerdo entre los eruditos del Nuevo Testamento de que Pablo escribió la 1ª epístola a los Corintios alrededor de los años 51 al 55 de la era cristiana.3
Segundo:
El texto de 1ª Corintios 15 es fuertemente estable. Esto no niega que existen variantes en los manuscritos, pero ninguna de estas afecta significativamente nuestra área de estudio.
Tercero:
Los eruditos asumen que Pablo experimentó algún tipo de conversión o transformación alrededor del año 33 de la era cristiana. Estas pocas presuposiciones serán la base por la cual apoyar mis argumentos para la posible fecha del credo.

Contexto de 1ª Corintios 15 en Corintio

En la medida en que procedemos a analizar el credo en 1ª Corintios, es importante tener en cuenta el contexto de la declaración de Pablo sobre la resurrección. En el primer capítulo de 1ª Corintios, Pablo está tratando con la división presentada en la iglesia de Corintio. Algunos miembros afirmaban que eran seguidores de Cefas, Apolos o Pablo4. Estos corintios también cuestionaban el apostolado y mensaje de Pablo acerca de la resurrección de Cristo:

  • 1ª Corintios 15:12: “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?”

En defensa de su mensaje y apostolado, Pablo continúa su carta en el capítulo 15 describiendo lo que él considera es de suprema importancia:5

  • 1ª Corintios 15:1-11: “Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también están firmes; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, estáis siendo salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo yo aprendí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5  y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos. 7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles. 8 Y a la postre de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la Iglesia de Dios. 10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia hacía mí no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que fue conmigo. 11 Porque, o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.”6

La naturaleza de la creencia

Cuando los eruditos analizan 1ª Corintios 15:1-11, ellos ven una naturaleza de creencia o de credo en este pasaje. (Nota: Para el propósito de este artículo, un credo se define como declaración formulada de fe). Existen un número de razones del por qué los eruditos, partiendo de consideraciones lingüísticas, llegan a esa conclusión.

Primero: Las palabras griegas “paralambáno” (recibisteis) y “paradídomi” (de G3844 y G1325; "rendirse, i.e. ceder, confiar, transmitir:- dar, encarcelar, encomendar, enseñar, entregar, exponer, maduro, poner, preso, transmitir.")7, son los equivalentes griegos a términos técnicos rabínicos para “qibbel min” y “masar le” respectivamente,8 los cuales son términos usados para transmitir la tradición.9 Orr está de acuerdo:

  • Aquí, la relación directa con lo entregado en el v. 3 señala una cadena de tradición: Pablo recibió los hechos que está relatando de cristianos que fueron antes que él y a su vez, los transmitió a las personas de sus iglesia.”10

1ª Corintios 11 contiene un ejemplo similar que usa las mismas palabras: “recibisteis” y “entregado”. Esto indica que 1ª Corintios 15 no es el único ejemplo donde Pablo usa material de la tradición en sus epístolas.
Segundo:
Las tres veces que se repite la palabra griega “jóti”, traducida “que”, indica un modelo formulado simplificado de información de credo (“…Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día…”). Los eruditos han notado que “jóti” (o, “kaí jóti”, traducido “y que”) funciona como comillas para enlazar todas las secciones.11 De hecho, si se quitan las palabras “jóti”, el material sería todavía gramatical y sintácticamente (con relación a la construcción de oraciones) correcto en el griego: Sin “kaí jóti” el texto se leería: “Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 fue sepultado, resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5  y que apareció a Cefas, y después a los doce.” Es probable que Pablo haya agregado “kaí jóti” para darle énfasis.12
Tercero:
En el texto, no hay palabras paulinas como, por nuestros pecados, de acuerdo a las Escrituras, el número ordinal después del sustantivo en la referencia al tercer día y a los doce.13
Finalmente:
El credo muestra un modelo cuádruple de muerte-sepultura-resurrección-apariciones. La sepultura refuerza la muerte, mientras que las apariciones refuerzan la resurrección.14 Existe debate con relación al período exacto del credo, la cual trataremos posteriormente; pero esta evidencia, de claves lingüística, apoyan en forma sustancial que 1ª Corintios 15 contiene un credo sin importar su período. Por razones como estas, los eruditos, concluyen, unánimemente, que Pablo, “está adoptando y transmitiendo material de tradición.”15

Estos eruditos  no solo sospechan que Pablo se está refiriendo a un credo en estos pocos versículos, sino que también y casi, en forma acorde, que el mismo, es anterior al de Pablo.16 Gerald O’Collins, un experto en la resurrección de Jesús, afirma que él no conoce a ningún erudito que feche el credo después de mediados del año 40 d. C.17 Con relación al credo, Wilckens declara que, “el material aquí recogido indubitablemente se remonta a la frase más antigua de todas en la historia del cristianismo primitivo.”18 Inclusive, algunos eruditos dan fechas exactas para el credo. Dodd declara que la conversión de Pablo ocurrió aproximadamente entre los años 33-34 d. C. y que su visita a Jerusalén, fue tres años después. Por lo tanto, suponiendo que la crucifixión de Cristo ocurrió alrededor del año 30 d. C., esto fecharía al credo, “a lo sumo, y por lo tanto, a no más de siete años después de la crucifixión.”19 De igual manera, Tom Wright argumenta que el credo “…se originó de una tradición primitiva a mediados de los treinta…”20 Por lo tanto, es razonable concluir que el material en el credo es anterior a Pablo.

1. ¿Cuál es la extensión del credo?

A pesar de la opinión unánime esencial de que el material en 1ª Corintios tiene una naturaleza de credo y es anterior a Pablo, existe un significativo desacuerdo con relación al período exacto del credo y cuales las adiciones paulinas. Como se puede notar en forma simple al leer el anterior pasaje, los versículos del 1 al 11 no son todos partes del credo. Lo máximo que el credo se extiende es, desde el versículo 3b al 7. Muy pocos eruditos, si hay alguno, argumentarán y hasta sugerirán que el v. 6b es adicionado por Pablo y no es parte de la fuente original (“…de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos...”) Existen dos posiciones principales con relación al período del credo, incluyendo aquellos que argumentan que el credo termina en el v. 5 y aquellos que no.

Argumentos de que el credo termina en el v. 5

Los eruditos que promueven un final del credo en el v. 5 presentan muchos argumentos para apoyar esta posición.

Primero: Argumentan que el modelo fluye bien con la repetición de “jóti”: “… Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5  y que apareció a Cefas, y después a los doce.” Como mencioné anteriormente, “jóti”, sirve como unas comillas. Sin embargo, estas finalizan después del v. 5. Más bien, las referencias “épeita” (de H1909 y H1534; "luego, después:- después".)21 son usadas más tarde, al final del v. 5 y en los versículos 6 y 7.22
Segundo:
Contextualmente, la referencia a los 500, parece no encajar debido a la falta de desarrollo en la formulación.23 De acuerdo a Murphy-O’Connor, las referencias de “épeita” son paulinas.24 Él argumenta que hay muchas palabras paulinas en el v. 6 tales como “adelfós, menein, koimaomai, heos arti.”25 De hecho, “epano” es la única “hapax legomenon” o una de una clase de palabras.26 Él piensa que esta clase de evidencia lingüística apoya que Pablo agregó la referencia a los 500, la cual sirve para hacer la experiencia objetiva.27 Por ejemplo, uno podría cuestionar la mención de tantas personas como una posible alucinación, pero 500 parecería poco probable.
Tercero:
La mención de los 500 es difícil de ajustarse con la tradición del evangelio. Algunos eruditos plantean que existe un paralelo con Hechos 2, Juan 20:22 o Mateo 28:16.28 Sin embargo, cada uno de estos textos presenta sus propios problemas. Por ejemplo, Hechos 2 es un ejemplo de hablar en lenguas, no una manifestación del Jesús resucitado. Wright señala el punto interesante que Pablo sabía que los corintios no habían visto al Jesús resucitado, pero habían experimentado el hablar en lenguas.29 Juan 20 y Mateo 28 contienen una referencia a las apariciones grupales, pero no hay un paralelo claro con 500 personas. Debido a estas razones, Marzsen argumenta: “Por el momento no somos capaces de dar cuenta del silencio.”30

Argumentos para la continuidad del credo en el v. 5

A principios del siglo 20, eruditos afirmaron unánimemente que los versículos 6 y 7 eran parte del credo anterior paulino. Sin embargo, muy pocos ahora sostienen esa posición.31 A menudo, los eruditos que sostienen esta posición, “se contentan a sí mismos con afirmaciones magistrales” antes que proveer evidencia.32 Sin embargo, hay muy pocos argumentos.

Primero: El v. 6 sí encaja con el modelo de estilo. Las referencias a “épeita” no indican que el credo termina; más bien, indica simplemente un fluir entre los versículos 5 y 7.
Segundo:
Por lo menos hay una palabra no paulina en el versículo 6, la cual es “epano”. Además, hay algunas palabras que ocurren con poca frecuencia en las epístolas de Pablo, tal como “menein” la cual solo una vez tiene el paralelo exacto con el significado en 1ª Corintios 15.33
Tercero:
Incluso los eruditos que argumentan que el credo termina en el v. 5, admiten que el v. 7 contiene material de la tradición. Por ejemplo, Murphy-O’Connor, argumenta que Pablo conservó la referencia a “hoi apostoloi” y “Iakobo” para poder subrayar su autoridad apostólica.34 Esto tiene una base tradicional debido a que presenta un modelo lingüístico anormal. Murphy-O’Connor argumenta:

  • Mientras que el v. 7 es una composición paulina, uno esperaría que él empezara con 'eíta' después de 'épeita' en el v. 6, como sí lo hace en los versículos 23b-24. Si él no lo hizo, debe ser porque 'eíta' ya existía como el enlace entre ‘Jacobo’ y ‘los apóstoles’. Por lo tanto, parece más probable que ‘Iákobos eíta pás jo apóstolos’ llegó a Pablo como un modelo inalterable.”35

Cuarto: Si Pablo le agregó las referencias “jóti” y “épeita”, esto no parece crear un problema para un final en el v. 7.
Quinto:
Es obvio que Pablo escribió la última parte del v. 6. Sin embargo, esto no prueba que la mención de los 500 es una adición al texto. Todo lo que esto señala es que Pablo está agregando comentarios a la tradición.

Evaluación

Debido a la evidencia, Craig declara justificadamente:

  • Parece que lo mejor es dejar la pregunta abierta y considerar el modelo como extendiéndose, por lo menos, hasta el v. 5.”36

No ha habido una respuesta significativa a los argumentos de Murphy-O’Connor de que el v. 6 es una adición paulina. El credo se extiende a través  del v. 5, pero “…lo más probable es que Pablo está todavía utilizando elementos de tradiciones más tempranas, aun si el ‘credo’ formal terminó en el v. 5b.”37 De hecho, pudo haber más de un credo o fuente de la cual Pablo usó para componer su argumento.

2. ¿Cuál es el origen linguístico del credo?

A pesar de la probabilidad de que 1ª Corintios 15 contiene un credo que se extiende a través  del versículo 5, hay un debate entre eruditos con relación al origen lingüístico del credo. Existen dos posiciones que incluyen, aquellos eruditos que argumentan por un original arameo y griego. Es útil explorar el origen lingüístico del credo para determinar una posible ubicación y fecha.38

Origen semítico – El magnífico siete de Jeremias39

Joachim Jeremias, el principal proponente del origen semítico del credo, argumentó que la evidencia lingüística favoreció el origen semítico antes que a un griego original para el credo.40 Él apoyó su tesis con muchos argumentos.

Primero: La estructura es un “parallelismus membrorum” (paralelismo gramatical) sintético:

(1) Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;

(2) y que fue sepultado,

(3) y que resucitó al tercer día,

(4) conforme a las Escrituras;

(5) y que apareció a Cefas, y después a los doce.41

De acuerdo a Jeremias, las líneas, primera y tercera se corresponden entre sí. Cada oración gramatical, “garantiza la declaración anterior.”42
Segundo:
Él argumenta que hay una ausencia de partículas primarios, excepto por “kai” (y), lo cual demuestra una independencia de la versión Septuaginta de Isaías 53. Más bien, él argumenta que hay una dependencia del original en hebreo. La ausencia de partículas primarios, excepto “kai” (y), demuestra la independencia de la Septuaginta.
Tercero:
Hay un “kai” adversativo al principio de la tercera línea.
Cuarto:
La ubicación del número ordinal después del sustantivo en “te hemera te trite” es, “el único orden posible en un idioma semítico.”
Quinto:
El texto usa “optánomai” en vez de “ephane”, debido a que el hebreo “nir’ah” y el arameo “‘ithame” tienen un doble significado: “Él fue visto” y “Él apareció”.
Sexto:
El texto presenta al sujeto en el caso dativo (Más información en, https://sites.google.com/site/classicisendae/griego-i/caso-dativo) de “Kepha” después de un verbo pasivo en vez del normal “hupo” con el genitivo (Más información en, http://extremaduraclasica.com/gramatica_griega/genitivo.html) Debido a que Jeremias anota que Pablo prefiere usar “Kepha” más que Pedro,43 no se debería asumir que la referencia a “Kepha” indique un original arameo.44 Por lo tanto, Jeremias declara: “Estos semitismos muestran que el 'kerygma' fue formulado en un ambiente judeo cristiano.”45 Jeremias, a pesar de sus evidencias para los semitismos (Ver más acerca de semitismo en, http://alterglobalizacion.wordpress.com/2009/01/16/judaismo-semitismo-si...) reconoce que no existe un equivalente exacto en hebreo o arameo para “katá jo grafé” (conforme a las Escrituras) y “kaí jóti egéiro” (y que resucitó). Por estas razones, Jeremias admite que la declaración en su actual redacción no es una traducción de un original semítico. Sin embargo, debido a que Pablo argumenta que su “kerygma” era el mismo que el de los apóstoles y que existe una independencia de la Septuaginta: “la parte esencial del ‘kerygma’ no fue formulada por Pablo, sino que proviene de la comunidad primitiva de habla aramea.”46

Origen helenístico – Una respuesta a Jeremias

Los argumentos de Jeremias fueron innovadores para el estudio del credo original. De hecho, sus argumentos sacados casi que sin ayuda, cambiaron las opiniones de los eruditos del Nuevo Testamento con relación al origen del credo. Sin embargo, el debate no había terminado todavía. Conzelmann, Vielhauer y posteriormente Kloppenborg, discreparon de la opinión de la mayoría al producir un número de críticas de las conclusiones de Jeremias.47

Primero: Ellos argumentaron que el “parallelismus membrorum” (paralelismo gramatical), no es necesariamente prueba de un Vorlage semítico, pero podría, probablemente demostrar una sinagoga helenística. Además, “katá jo grafé” en la única forma que se repite y 1ª Corintios 15 no es un buen ejemplo de paralelismo. De hecho, es poco imaginativo comparado con Romanos 4:25.
Segundo:
Hay una conexión más fuerte con la LXX que con Isaías 53.
Tercero:
La ausencia de “jupér” no es tan singular: “jupér” y “peri” son usados en forma intercambiable en fórmulas kerigmáticas.48
Cuarto: La ausencia de partículas, excepto “kaí”, y el uso del adversativo “kaí” no prueba un original semítico debido a que se encuentra en pasajes del Nuevo Testamento y papiros griegos.
Quinto:
Los dativos “te hemera te trite” y “opthe” podrían indicar una base semítica, pero no son concluyentes.
Sexto:
Habiendo presente un número ordinal después del sustantivo muestra un buen griego. Ejemplos de estos son encontrados en la LXX49 y círculos cristianos donde habla griego.50
Séptimo:
El “ophthe” con el dativo es común y corriente en la Septuaginta y en el griego ordinario.Génesis 12:7; 17:1; 18:1; 26:2, 24; 35:9; 48:3 etc.51

Sin embargo, Kloppenborg argumenta que los puntos de Jeremias no son solo refutables sino que también son evidencias positivas de una fuente helenística:

Primero: La referencia a “katá jo grafé” (conforme a las Escrituras), es probablemente de una iglesia helenística judía.
Segundo:
kaí jóti egéiro jo trítos jeméra” (y que resucitó al tercer día) corresponde exactamente a Oseas 6:2 en al Septuaginta.
Tercero:
optánomai/ óptomai”, “se convirtió en algún tipo de término técnico para revelación, y por lo tanto, era un término obvio para las referencias a las apariciones de la resurrección…” en pasajes tales como Hechos 9:17; 13:31; 26:16.52
Cuarto: Conzelmann señala que “jupér ton hamartion hemon” se explica mejor al apelar a la LXX, a pesar de que no se encuentra en la Septuaginta. Sin embargo, los elementos esenciales del credo se encuentran en la Septuaginta: Versículo 4: “peri hemon odynatia”; versículo 5: “memalakistai dia tas hamartias hemon” y versículo 12: “dia tas hamartias auton paredothe”.53
Quinto: El debatido indefinido Mesías “anarthous” solo tiene tres pasajes con paralelos a un uso palestino.54 Además, existen sólo paralelos babilonios tardíos para el uso de "Christos" al principio de la oración. “Así, tanto la naturaleza inconclusa de la evidencia rabínica y la posibilidad activa de redacción paulina hace imposible usar el anarthous ‘Christ’´como indicador de procedencia.”55

Valoración

Debido a los anteriores debates, no parece que el material del credo que Pablo cita, tomó forma definitiva en un ambiente judío.56 En la forma actual parece que no tiene señales definitivas de un original semítico. Definitivamente, Pablo desarrolló el credo. Sin embargo, Kloppenborg parece dejar abierta la idea de que el modelo originado en, “por lo menos una de sus más tempranas reseñas, vino de la iglesia palestina, aunque pudo haber sido formulada en el griego.”57 Por lo tanto, parece muy probable que el credo pudo haber tenido su origen en el escenario palestino, pero este fue definitivamente el modelo desarrollado que Pablo recibió.58

3. ¿En qué lugar recibió Pablo este credo?

Otra importante consideración para determinar la fecha del credo es el lugar donde Pablo lo recibió. Como se mencionó anteriormente, existe tres lugares que los eruditos promueven para la posible ubicación original: Antioquía, Damasco y Jerusalén. Teóricamente, Pablo pudo haberlo recibido en cualquier lugar. Sin embargo, los lugares señalados aquí parecen los más probables.

Damasco

Un número de eruditos argumentan que Damasco es el lugar donde Pablo recibió el credo.59 Estos eruditos presentan muchos argumentos.

Primero: Este es el lugar donde Pablo se convirtió al cristianismo. Como Cullmann argumenta, probablemente Pablo estaba familiarizado con las tradiciones apostólicas en Damasco.Segundo: Debido a la importancia de este credo, probablemente Pablo lo recibió muy temprano. Craig declara: “… es difícil imaginar a Pablo sin recibir por lo menos los contenidos de este modelo tan pronto fue su conversión…”60 En Gálatas, Pablo menciona que había regresado a Damasco después de un tiempo, y da a entender que pasó tres años allí.61
Segundo: Debido a que el credo muestra influencia helenística, es probable que Pablo lo recibiera por propósitos de predicación (kerigma) en un ambiente donde se hablaba griego. Y Damasco ciertamente tiene esa influencia.

Antioquía

Antioquía es el otro lugar donde los eruditos creen que Pablo pudo haber recibido el credo.

Primero: Pablo pasó tiempo en Antioquía predicando el evangelio.
Segundo:
Antioquía tenía una gran influencia griega. Y debido a que el credo tiene gran influencia griega, es muy posible que Pablo hubiera recibido ese material allí.
Tercero:
En el libro de los Hechos, Antioquía juega un papel importante como lugar donde sucedió la actividad misionera de Pablo.62 De acuerdo a Hechos, los seguidores tempranos de Jesús fueron llamados cristianos en Antioquía. Esto indica que esta ciudad era definitivamente un centro clave para la actividad cristiana temprana. Sin embargo, la única referencia a Antioquía sin duda y auténtica en las epístolas paulinas se encuentra en Gálatas 2:11: “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.” Esta referencia no indica mucho con relación al por qué Pablo hubiera recibido el credo en ese lugar. Pero Antioquia parece ser solo una posibilidad. Pocos eruditos la argumentarían en exclusiva. Por ejemplo, Hengel declara: “… uno podría decir que la forma de la 'paradosis' (tradición) se remontara al período temprano de la actividad de Pablo en Antioquía y Siria, y de hecho incluso aún más temprano en Damasco; pero que su contenido en casi todas sus declaraciones se refiere de nuevo a Jerusalén.”63 Por lo tanto, Antioquía no parece ser la mejor hipótesis.

Jerusalén

El lugar más probable para que Pablo hubiera recibido el credo, es Jerusalén.64

Primero: En Gálatas Pablo menciona que él viaja a Jerusalén para visitar a los apóstoles:

  • Gálatas 1:18-19: “Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días; 19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.”

Dodd hace un comentario revelador con relación al propósito de la visita de Pablo: “Podemos suponer que ellos no pasaron todo el tiempo hablando acerca del clima.”65 Más bien, la razón por la que Pablo fue a Jerusalén fue el evangelio. En Gálatas 2, Pablo menciona un posible segundo viaje a Jerusalén. Este tiempo sería utilizado para verificar el mensaje del evangelio:

  • Gálatas 2:2: “Pero fui por revelación, y les comuniqué el Evangelio que predico entre los gentiles; mas particularmente a los que parecían ser algo, por no correr en vano, o haber corrido.”

Aunque existe un debate entre los eruditos acerca de si Pablo menciona dos viajes a Jerusalén en Gálatas 1-2, el hecho de que el evangelio fue el tema del segundo viaje a Galacia –si fue separado–, tuvo un propósito similar.
Segundo:
El mismo credo menciona dos nombres propios: Cefas y Jacobo, los cuales Pablo menciona con relación a su viaje o viajes a Jerusalén en Gálatas 1 y 2.
Tercero:
Algunos eruditos argumentan que los semitismos en el credo señalan a Jerusalén como origen del mismo:66 Sin embargo, esto presenta un problema ya “que la comunidad de habla judeo cristiana tenía sus raíces en la misma Jerusalén.”67 Por lo tanto, no debemos asumir que la evidencia lingüística nos puede dar la ubicación.

4. ¿Cuál es la fecha del credo?

Después de examinar las diferentes posiciones con relación al lugar del credo, Jerusalén parece ser la mejor hipótesis debido a la conexión con los apóstoles de acuerdo a Gálatas 1-2. Si Pablo lo recibió en Jerusalén, el credo se podría fechar entre los años 37-38 d. C. Como mencionamos anteriormente, C. E. Dodd declara que la conversión de Pablo ocurrió aproximadamente en los años 33-34 d. C. y su visita a Jerusalén fue tres años después de su conversión. Por lo tanto, asumiendo que la crucifixión de Cristo ocurrió alrededor del año 30 d. C., esto fecharía el credo “a lo sumo no más de siete después de la crucifixión.”68 Sin embargo, Damasco parece ser la segunda mejor hipótesis debido a su fecha temprana. Craigs argumenta que el credo tiene su base en Jerusalén, pero que tenía una forma desarrollada y helenizada la cual Pablo recibió en Damasco.69 Este argumento sirve para sintetizar la influencia de Jerusalén y Damasco. Por lo tanto, el credo se debería fechar aproximadamente entre los años 33 al 38 de la era cristiana.

¿Cuáles son algunas de las conclusiones del credo?

Primero: Existe una gran posibilidad de que Pablo recibió este credo de testigos de la aparición de Cristo. Si lo recibió mientras iba a Jerusalén (Gálatas 1), él habló con los apóstoles. Es muy probable que “ellos no pasaron todo el tiempo hablando del clima.”70 Craig está de acuerdo: “… esto implica que la visita de Pablo a Cefas y Jerusalén fue con el propósito de obtener información acerca de la fe de aquellos testigos de primera mano.”71 Cullmann presenta el siguiente punto: “…se debe entender que el portavoz legítimo de la tradición es el apóstol; no sólo uno de los doce, sino apóstol en el sentido amplio de un testigo, alguien que ‘había visto al Señor.’72 El texto claramente apoya la autoridad del testigo. Esto no quiere decir que hemos probado definitivamente que el credo tiene su base en el testimonio de los testigos, pero existe una posibilidad de que tiene tal conexión.
Segundo:
Este credo claramente demuestra claramente que desde el principio los primeros cristianos creían en la resurrección de Jesús. No pasó mucho tiempo para que esta creencia apareciera. (Nota: Esto no niega que había un desarrollo en la naturaleza especifica de las apariciones; pero el hecho esencial de que Jesús había resucitado era creído por la iglesia desde el mismo principio.)

El propósito del credo

Ahora que hemos analizado el período, la fecha y origen de este credo, debemos preguntar cómo este material del credo encaja en el contexto general del argumento de Pablo en 1ª Corintios. ¿Qué es “sitz im leben”? Claramente, Pablo quiere apoyar su autoridad como apóstol.73 Es probable que los corintios estuvieran cuestionando su autoridad, razón por la que menciona sus credenciales apostólicas. Barret está de acuerdo: “La doctrina cristiana de la resurrección parecía haber sido negada (xv. 12) y el mismo apostolado de Pablo cuestionado (iv. 3, 15; ix. 1f.).”74 Por lo tanto, Pablo responde con una serie de argumentos.

Primero: En definitiva, Pablo quiere argumentar por la historicidad de la resurrección de Cristo. Su referencia de que quinientos hermanos estaban todavía vivos indica caramente que como estaban vivos, los mismos podrían ser interrogados. Wilckens argumenta: “Pablo se refiere al hecho de que los cristianos que participaban en la experiencia de esta manifestación era conocidos y podían ser interrogados en cualquier momento como testigos.”75 Pablo claramente quiere demostrar a los corintios la legitimidad de la resurrección. Esto, definitivamente apoya su argumento de que su evangelio era válido:

  • 1ª Corintios 15:12: “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?”

Segundo: Pablo no sólo argumenta de que el evangelio que predica tiene sus raíces en el testimonio de los testigos, y que su evangelio es el mismo que el de los apóstoles. Él recibió este evangelio válido de una fuente auténtica que sería respetada por los corintios debido a que ellos estaban familiarizados con los apóstoles. (Leer, 1ª Corintios 1:10-17; 9:1). La referencia de Pablo de todos los nombres de los apóstoles servía para consolidar la legitimidad de su oficio.76
Finalmente: Aunque no es parte del credo original, Pablo continúa en los versículos del 8 al 11 para demostrar, que efectivamente, el Señor sí se le apareció a él, aunque era el último de todos.77 Pablo se coloca a sí mismo al final de una posible lista cronológica de apariciones.

Conclusión

Analizamos cuatro preguntas claves relacionadas al material en los versículos del1 al 11.

  • La primera pregunta fue: ¿Cuál es la extensión del credo?
    • Respondimos que este se extendía hasta el v. 5. Que el v. 6 puede ser una adición hecha por Pablo como un propósito apologético; pero que el v. 7, de igual manera, tiene una base tradicional, con la referencia a los apóstoles y a Jacobo.
  • La segunda pregunta: ¿Cuál es el origen lingüístico del credo?
    • Hubo dos posiciones con relación a los eruditos, tales como Jeremías, quien planteó un origen arameo para el credo; y de aquellos como Conzelmann y Kloppenborg que argumentan por un origen griego del credo. Argumenté que definitivamente, el credo había sido desarrollado en un ambiente donde se hablaba el griego, aunque es posible que el mismo tenga una base semítica. Sin embargo, los argumentos exhibidos por Jeremias no parecieron definitivos.
  • La tercera pregunta: ¿En qué lugar recibió Pablo este credo?
    • Los eruditos han sugerido tres: Damascos, Antioquía y Jerusalén. Argumento que probablemente, el credo surgió en Jerusalén o Damasco debido a sus fechas tempranas. Me inclino a Jerusalén debido a que Pablo menciona un viaje para ver a Pedro y a Jacobo en Gálatas 1-2. Pablo, menciona ambos nombres en el material de un posible credo.
  • La cuarta pregunta:  ¿Cuál es la fecha del credo?
    • Anoté que la mayoría de los eruditos que dan una fecha exacta, declaran que Pablo recibió el credo a mediados de los años 30 d. C. Sin embargo, argumento que de mediados a finales de los 30 es la mejor hipótesis dada la posibilidad de que él recibió el credo en Jerusalén y de que su evangelio era fundamental en su predicación. Analicé cómo Pablo usó este credo en su argumento para apoyar su apostolado. Para Pablo, su mensaje era válido porque había visto al Señor resucitado, así como el nombre de las personas en el credo. Él usaría este argumento para presentarse a sí mismos como el más influyente evangelista cristiano de todos los tiempos.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. C.H. Dodd, “La predicación apostólica y sus desarrollos” (“The Apostolic Preaching and its Developments”), Nueva York: Harper y Brothers, 1960, 16.
  • 2. Rudolph Bultmann, “Teología del Nuevo Testamento” (“Theology of the New Testament”), Nueva York: Charles Scribner’s Sons, 1951, 81. Baultmann enumera un número de credos y declaraciones  de fórmulas en el Nuevo Testamento que incluyen a Romanos 10:9; Colosenses 2:12; Gálatas 1:1 y Romanos 8:11.
  • 3. C. K. Barrett, “La Primera Epístola a los Corintios” (“The First Epistle to the Corinthians”), Nueva York: Harper y Row, 1968, 4-5. Martin Hengel, “La Expiación: Los orígenes de la doctrina en el Nuevo Testamento” (“The Atonement: The Origins of the Doctrine in the New Testament”), traducción de John Bowden (Philadelphia: Fortress, 1981), 37-38. Barrett y Hengel son algunos de los pocos que fechan la composición de la epístola en ese marco de tiempo.
  • 4. 1ª Corintios 1:10-17.
  • 5. William F. Orr y James A. Walther. “1ª Corintios: Una nueva traducción” (“1 Corinthians: A New Translation”), Garden City, NY: Doubleday, 1976, 320.
  • 6. A menos que se indique lo contrario, todas las citas mencionadas son de la Biblia de Casiodoro de la Reina (1569), también conocida como La Biblia OSO. Las itálicas son agregadas.
  • 7. e-Sword.
  • 8. Reginald H. Fuller, “La formación de los relatos de la resurrección” (“The Formation of the Resurrection Narratives”), Nueva York: Macmillan, 1971, 10.
  • 9. Joachim Jeremias, “Las palabras eucarísticas de Jesús” (“The Eucharistic Words of Jesús”), traducción de Norman Perrin (London: SCM Press, 1966), 101.
  • 10. Orr y Walther, 320.
  • 11. Jerome Murphy-O’Connor, “Tradición y redacción en 1ª Corintios 15:3-7” (“Tradition and Redaction in 1 Corinthians 15:3-7”), Catholic Bible Quarterly 43 (1981): 582-89.
  • 12. Ibíd.
  • 13. Joachim Jeremias, 101-2.
  • 14. Ulrich Wilckens, “Resurrección-Testimonio bíblico de la resurrección: Un examen y explicación histórica” (“Resurrection-Biblical Testimony to the Resurrection: An Historical Examination and Explanation”), traducción de A. M. Stewart (Atlanta: John Knox Press, 1978), 7.
  • 15. Willi Marxsen, “La resurrección de Jesús de Nazaret” (“The Resurrection of Jesus of Nazareth”). Traducida por Margaret Kohl (Philadelphia: Fortress, 1970), 80.
  • 16. Una de las pocas excepciones es la de Robert Price, el cual argumenta que esta es una adición paulina posterior (Ver, “Apariciones apócrifas: 1ª Corintios 15:3-11 como una interpolación paulina posterior” [“Apocryphal Apparitions: 1 Corinthians 15:3-11 as a Post-Pauline Interpolation”] Journal of Higher Criticism 2, 69-99, disponible en: http://www.depts.drew.edu/jhc/rp1cor15.html. Visto el 6 de diciembre de 2005). Sin embargo, su argumento falla por un número de razones:

    Primera: Él asume que esta es una interpolación cuando no cuenta con un manuscrito que apoye su afirmación.
    Segunda:
    1ª Corintios 15:3b-11 no es una interpolación (Nota del Traductor: Interpolar: Intercalar palabras o frases en el texto de escritos ajenos: interpolar citas: (http://www.wordreference.com/definicion/interpolar). Existen muchas frases paulinas en el texto como las del versículo 6. Parece claro que Pablo ha adaptado el material del credo en su argumento.
    Tercero:
    La mención de los apóstoles encaja muy bien con el contexto de la primera carta a los corintios.
    Finalmente:
    no existe contradicción entre Gálatas 1 y 1ª Corintios 15. Gálatas describe que Pablo no recibió su evangelio de hombre alguno, sino que contextualmente Pablo verifica su mensaje con el concilio de Jerusalén de Pedro y Santiago (Ver el contexto de Gálatas 1 y 2.)

  • 17. Gerald O’Collins, “¿Qué están diciendo ellos acerca de la resurrección?” (“What Are They Saying about the Resurrection?”), Nueva York: Paulist Press, 1978, 112.
  • 18. Wilkens, 2.
  • 19. Dodd, 16.
  • 20. N. T. Wright, “La resurrección del Hijo de Dios” (“The Resurrection of the Son of God”), Minneapolis: Fortress Press, 2003, 966.
  • 21. e-Sword.
  • 22. Jeremias, 101.
  • 23. Así argumenta Wilckens, 15-16.
  • 24. Murphy O’Connor, 586.
  • 25. O’Connor, 585, señala que “menein” ocurre doce veces, “koimaomai” ocho veces, “heos arti” se encuentra tres veces en las epístolas paulinas incluyéndola dos veces en 1ª Corintios.
  • 26. Ibíd.
  • 27. Ibíd. 586.
  • 28. Grant R. Osborne, “Los relatos de la resurrección: Un estudio de redacción” (“The Resurrection Narratives: A Redactional Study”), Grand Rapids: Baker, 1984, 228.
  • 29. Wright, “Resurrección” (“Resurrection”), 325.
  • 30. Marxsen, 82.
  • 31. Murphy-O'Connor, 584, cita a E. Bammel, "Herkunft", 402-8; O. Glombitza, “Gnade - Das Wort entscheidende: Erwagungen zu I. Kor XV 1-11, eine exegetische Studie", NOVT 2 (1957-1958) con 285 eruditos que sostienen esa posición. Fuller, en “Formación”, 28, sostiene que el versículo 6a es parte del credo anterior paulino.
  • 32. Ibíd. 585.
  • 33. Ibíd.
  • 34. Ibíd. 587.
  • 35. Ibíd.
  • 36. William Lane Craig, “Evaluando la evidencia del Nuevo Testamento por la historicidad de la resurrección de Jesús” (“Assessing the New Testament Evidence for the Historicity of the Resurrection of Jesús”), Lewiston, NY: Edwin Mellen, 1989, 6-7.
  • 37. Anthony C. Thiselton, “La primera epístola a los Corintios: Un comentario del texto griego” (“The First Epistle to the Corinthians: A Commentary on the Greek Text”), Grand Rapids: Eerdmans, 2000, 1206.
  • 38. Sin embargo, nuestras conclusiones en cuanto a consideraciones lingüísticas son limitadas. Hengel, 38-39 argumenta correctamente que las solas  consideraciones lingüísticas  no nos pueden decir en qué lugar se originó el credo.
  • 39. De hecho, Jeremias, produjo más de siete argumentos. Sólo menciono siete de sus puntos principales.
  • 40. Jeremias, 102-3. Estoy escogiendo usar el término genérico semítico, por el cual quiero decir, específicamente, arameo y hebreo. Jeremías argumenta que el credo tiene una influencia tanto de arameo como hebrea.
  • 41. Ibíd. 102. El diagrama anterior está en el original.
  • 42. Ibíd. 103.
  • 43. Gálatas 1:18, 2:9, 11, 14; 1ª Corintios 1:12; 3:22; 9:5 y 15:5.
  • 44. Ibíd. 103.
  • 45. Ibíd.
  • 46. Ibíd.
  • 47. Hans Conzelmann, “Un comentario de la primera epístola a los Corintios” (“A Commentary on the First Epistle to the Corinthians”), traducido por, James W. Leitch (Philadelphia: Fortress, 1975) 252-54; Joseph Kloppenborg, “Un análisis del modelo anterior paulino en 1ª Corintios 15:3b-5 a la luz de cierta literatura reciente” (“An Analysis of the Pre-Pauline Formula 1 Cor 15:3b-5 in Light of Some Recent Literature”), Catholic Bible Quarterly 40 (1978): 351-67.
  • 48. Kloppenborg cita a Marcos 14:24; Lucas 22:20; 1ª Corintios 11:24 (jupér); Mateo 26:28 (peri); 1ª Pedro 2:21 (jupér); 3:18 (peri).
  • 49. Oseas 6:2; 4 Kgdms 20:5 y Levítico 23:11.
  • 50. Lucas 18:22; Marcos 10:34; Mateo 20:1 y Juan 2:1.
  • 51.
    Finalmente:  El circunloquio del nombre divino por el pasivo en el uso del griego cristiano ocurre en Mateo 16:21 y no indica un origen semítico.Los anteriores argumentos de Conzelmann y Kloppenborg fueron resumidos en el artículo de Kloppenborg.
  • 52. Kloppenborg, 354.
  • 53. Ibíd. 355.
  • 54. Num. Rab. 13:11; Midr. Prov 19:21 (44a).
  • 55. Kloppenborg, 357.
  • 56. Craig, Fuller, Kloppenborg, Dibelius, Conzelmann y Jeremías sostienen este punto.
  • 57. Kloppenborg, 357.
  • 58. Fuller, “Formación” (“Formation”), 11.
  • 59. Entre estos se encuentra Reginald Fuller, “Fundación” (“Fundation”), 142. Él declara que el año 33 a. C. es una fecha posible para el credo. Esto señalaría a Damasco como el posible lugar.
  • 60. Craig, 18.
  • 61. Gálatas 1:17-18: “ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. 18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;”
  • 62. Este argumento depende de si se acepta o no la confiabilidad de Hechos. Argumentara que Hechos es normalmente confiable como los eruditos A. N. Sherwin-White y Colin Hemer declaran.
  • 63. Hengel, 38.
  • 64. Los eruditos debaten si Pablo hizo uno o dos viajes a Jerusalén (Ver Hechos 15 y Gálatas 1-2.)
  • 65. Dodd, 16.
  • 66. A. M. Hunter, “Jesús Señor y Salvador” (“Jesus Lord and Savior”), Londres: SCM Press, 1976, 99-100.
  • 67. Hengel, 38.
  • 68. Dodd, 16.
  • 69. Craig, 18-19.
  • 70. Dodd, 16.
  • 71. Craig, 17.
  • 72. Oscar Cullmann, “La iglesia temprana: Estudios de la historia y teología en la iglesia temprana” (“The Early Church: Studies in Early Christian History and Theology”), editado por, A. J. B. Higgins (Philadelphia: Westminster, 1956), 68.
  • 73. Gerd Luedemann, “Oposición a Pablo en el cristianismo judío” (“Opposition to Paul in Jewish Christianity”), traducido por M. Eugene Boring  (Minneapolis: Fortress Press, 1989) 73. Luedemann argumenta: “El objeto de Pablo de probar por medio de la lista de testigos era el apostolado de Pablo y no la resurrección de Jesús…” En respuesta, las apariciones servían para validar la resurrección la cual a su vez valida el apostolado de Pablo. Definitivamente existe un enlace entre la apologética por la resurrección y el apostolado de Pablo (1ª Corintios 15:12: “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?”).
  • 74. Barrett, 3.
  • 75. Wilckens, 15.
  • 76. Wilckens, 13. Wilckens argumenta que estos representan “la legitimización de la fórmula”, en la cual, un líder señala una aparición específica para validar su llamado y mensaje. Pablo desea ponerse en línea con este llamado.
  • 77. Wilckens argumenta que Pablo está enumerando una secuencia cronológica de apariciones. La primera aparición era a Pedro y la última a Pablo. Esto parece ser una hipótesis convincente debido a la referencia en el versículo 8 del “último de todos”.

 

 

 

 
 
CARM ison